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APUDEPA instará a la DGA la conservación rigurosa e integral del antiguo cenobio de San Victorián, Monumento Nacional

APUDEPA instará a la DGA  la conservación rigurosa e integral del antiguo cenobio de San Victorián, Monumento Nacional

Foto Heraldo de Aragón. Una vez más una vuelta de rosca en el tratamiento del patrimonio cultural aragonés representativo de los más altos valores históricos: la venta a un propietario extranjero de San Victorián, el monasterio considerado el más antiguo de España, también panteón real aragonés, corazón del Aragón histórico, cuya iglesia es propiedad de  la DGA.  El negocio qatarí se hace con parte  del mismo (el palacio abacial y la hospedería), y  esto  por si ya teníamos poco  en Aragón con la nula gestión del Gobierno de Aragón en  la espesa trama  de los Bienes de la Franja.

La DGA , con la Consejería de Cultura y la  Dirección General de Patrimonio Cultural,  tratará  de justificar lo injustificable, la dejación vergonzosa de no  comprar la parte que estaba en manos privadas,  que se le estaba ofreciendo,  tratará de escurrir el bulto de  lo que a todas luces comprobamos día a día:  una Dirección General obsoleta, sin rumbo, ni criterios  ni infraestructuras,  ni medios de personal, demostrando en  la práctica que   la cultura representada en este monumento, pura memoria histórica y artística, no les interesa, no alcanza “el valor”  del proyecto  de Normar Foster para el “negocio blanco” de Cerler. 

Hoy que Apudepa tiene Asamblea General  incluirá este punto en el último orden del día y  apostará por aquello que la ley ampara a la ciudadanía:   la más estricta conservación del antiguo cenobio con todos sus valores integrantes.

En San Victorián nos oponemos a “maquillamientos” y desvirtuaciones del BIC,  propios de negocios especuladores, estilo de intervención ajeno a los intereses sociales del propio territorio, modelo que  es rechazado por la Ley de Patrimonio  Histórico Español y la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés: adulterar  los edificios antiguos del bien protegido  para transformarlos en  un “resort”, como se recoge en prensa, en este caso al son del gran capital del petróleo. Esta asociación se  pregunta si cabe mayor insulto y escupitajo A LA HISTORIA DE. La estación de Canfranc  y  el balneario de Panticosa, también Monumentos Nacionales, son los antecedentes indeseables de unas intervenciones antisociales.

Para el antiguo cenobio APUDEPA va a  instar a la DGA   por  una titularidad pública de todo el conjunto y  un proyecto de intervención  que lidere un equipo interdisciplinar competente y  experimentado  que tenga como guía la conservación escrupulosa del bien cultural en todos sus valores, todo ello controlado por la sociedad. Lo demás serán patrañas de una comunidad autónoma  a la deriva.

Zaragoza, 26 de febrero de  2009

APUDEPA

 

Criterio de APUDEPA en relación con la legislación de las lenguas de Aragón

Criterio de APUDEPA en relación con la legislación de las lenguas de Aragón

El Consejo de la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, en sesión celebrada el día 5 de septiembre de 2008, ha acordado adoptar, en relación con la legislación de las lenguas de Aragón el siguiente                                                                      CRITERIO

El patrimonio lingüístico, en cuanto que patrimonio inmaterial, es parte integrante fundamental de la cultura y del patrimonio cultural de la humanidad. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) considera el idioma como “vehículo del patrimonio cultural inmaterial”, siendo éste “crisol de la diversidad cultural y garante del desarrollo sostenible”. Con la “Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial”, ratificada por España mediante Instrumento publicado en el Boletín Oficial del Estado en su edición de 5 de febrero de 2007, el Estado asume como finalidades “la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, el respeto del patrimonio cultural inmaterial de las comunidades, grupos e individuos de que se trate, la sensibilización en el plano local, nacional e internacional a la importancia del patrimonio cultural inmaterial y de su reconocimiento recíproco y la cooperación y asistencia internacionales”.

La Constitución Española establece en su artículo 3 el marco político del sistema lingüístico institucional español. Se reconoce al “castellano” como “lengua española oficial del Estado” y a “las demás lenguas españolas” como “también oficiales en las respectivas Comunidades Autónoma de acuerdo con sus Estatutos”. La Constitución reconoce “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España” como “patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. El Estatuto de Autonomía de Aragón, en su artículo 7, reconoce las lenguas y modalidades lingüísticas propias como “una de las manifestaciones más destacadas del patrimonio histórico y cultural aragonés y un valor social de respeto, convivencia y entendimiento”. El Estatuto delega en una ley de las Cortes de Aragón el establecimiento de “las zonas de uso predominante de las lenguas y modalidades propias de Aragón” y la regulación de su “régimen jurídico” entre otras cuestiones.

Son tres las lenguas, manifestadas en sus respectivos dialectos, habladas secularmente en Aragón: la lengua castellana (compartida con el resto de España y con otros países y territorios) la lengua aragonesa (privativa de Aragón) y la lengua hablada en el Aragón Oriental, perteneciente indubitadamente al sistema lingüístico mayoritariamente denominado “lengua catalana” (llamada así oficialmente en Cataluña y en las Islas Baleares, “lengua valenciana” oficialmente en la Comunidad Valenciana y de forma variada en los pueblos de las comarcas orientales de Aragón). Las tres lenguas merecen igual protección y consideración, si bien se reconoce la especial trascendencia de la castellana, en cuanto que lengua común, y las especiales necesidades de las lenguas minoritarias para su irrenunciable conservación, transmisión y conocimiento.

Aragón, sin embargo, debe de asumir una especial responsabilidad en el marco universal de la protección del patrimonio cultural inmaterial constituido por las lenguas de la humanidad. Por las especiales circunstancias del ámbito territorial, sobre la Comunidad aragonesa recae en exclusiva el deber de conservar y proteger la lengua aragonesa, lengua románica cuya existencia e importancia es científicamente reconocida.

La Ley emanada del artículo 7 del Estatuto de Autonomía y del mandato constitucional debe de atender, pues, a la respectiva situación de las tres lenguas que en Aragón se han hablado secularmente, respetando sus manifestaciones dialectales y promoviendo su conservación y protección.

El castellano es, en Aragón, la lengua que cumple, como en el resto de España, una función vertebral, permitiendo la comunicación entre todos sus habitantes cualquiera que sea el territorio del que provengan. Compete al conjunto de instituciones del Estado (y al conjunto de los estados de habla hispana), y especialmente al Gobierno de España, la protección y promoción de la lengua castellana, así como a la Real Academia Española su normativización, adaptación y regulación.

La existencia de una lengua propia institucionalmente abandonada en los últimos siglos, obliga a las administraciones públicas a un especial esfuerzo en aras de su conservación y promoción. La protección de la enorme riqueza patrimonial que es la lengua aragonesa requiere de las instituciones un especial esfuerzo en su difusión, conocimiento y reconocimiento mediante la formación y la divulgación, sin que ello suponga el establecimiento de regimenes impositivos o sancionadores de ningún tipo.

De las tres lenguas propias de Aragón, solamente sobre el aragonés pesa la amenaza de la desaparición, tal y como ha señalado el Atlas Universal de las lenguas de la UNESCO. Esta innegable realidad debe de traducirse en políticas eficaces de conservación y apoyo por parte de las administraciones públicas aragonesas, pero también españolas.  

La lengua del Aragón Oriental, con sus variedades dialectales locales históricamente denominadas, es una lengua propia de Aragón, no importada, y forma parte del mismo sistema lingüístico de las lenguas oficialmente denominadas catalana y valenciana. Dada la no existencia de relaciones jerárquicas entre las variedades, el ánimo de conservar, proteger y mantener la riqueza del sistema lingüístico derivado de su heterogeneidad, aconseja adoptar un régimen jurídico que, sin perjuicio de la unidad de la lengua y sin controvertir los dictámenes científicos, reconozca una denominación propia y una normativización, adaptación y regulación autónomas pero coordinadas. Su dependencia de otros entes codificadores alejados del territorio no favorecería la conservación de la rica diversidad de las hablas dialectales de Aragón. La existencia de disposiciones legales (especialmente el Real Decreto 3118/1976, de 26 de noviembre, que fija el ámbito de actuación del Instituto de Estudios Catalanes extendiéndolo “a las tierras de lengua y cultura catalanas”), aconseja que nuevas disposiciones eviten ambigüedades que permitan a otras instituciones arrogarse facultades sobre la el patrimonio de la Comunidad Autónoma de Aragón (toda vez que el Instituto de Estudios Catalanes, que no es únicamente una autoridad lingüística, defiende la permanencia en Cataluña de los bienes sacros del Aragón Oriental). 

Por todo ello, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, en relación con el establecimiento legal del régimen jurídico de las lenguas de Aragón, reconoce:

-          El inmenso valor cultural y patrimonial constituido por las lenguas aragonesas, manifestado también en sus variedades dialectales.

-          El derecho de los ciudadanos aragoneses de conocer y utilizar cualquiera de las tres lenguas propias de Aragón.

-          La trascendencia del castellano como lengua común de Aragón y de España.

-          La necesidad de que el régimen jurídico de las lenguas de Aragón parta del reconocimiento de la cooficialidad de las tres lenguas propias de Aragón, de acuerdo con lo dispuesto por la Constitución Española.

-          El rechazo de regímenes jurídicos para las lenguas de Aragón que se basen en principios impositivos o sancionadores.

-          La especial responsabilidad de las administraciones públicas aragonesas en la conservación, protección, difusión y divulgación de la lengua privativa de Aragón. El aragonés es digno de un especial esfuerzo que deberá manifestarse en su reconocimiento institucional, en su enseñanza en el territorio de Aragón en que se habla, en el incentivo de su uso y su difusión y en el establecimiento de las políticas públicas que, en la medida de las posibilidades, faciliten su conocimiento por aquellos ciudadanos aragoneses que lo deseen.

-          La conveniencia de utilizar una denominación legal propia ("catalán aragonés", "catalán de Aragón", "catalanoaragonés" por ejemplo) para el conjunto de las variedades dialectales locales de las comarcas orientales de Aragón, sin perjuicio de la conservación de la denominación específica de cada una de las hablas.

-          La responsabilidad de las administraciones públicas aragonesas en la conservación, protección, difusión y divulgación de la lengua catalanoaragonesa, digna de un especial esfuerzo que deberá manifestarse en su reconocimiento institucional, en su enseñanza en el territorio de Aragón en que se habla, en el incentivo de su uso y su difusión y en el establecimiento de las políticas públicas que, en la medida de las posibilidades, faciliten su conocimiento por aquellos ciudadanos aragoneses que lo deseen.

-          La conveniencia de la creación de la Academia de la Lengua Aragonesa, como institución colegiada de carácter público y científico, competente para elaborar y determinar la normativa lingüística de los idiomas aragonés y catalán aragonés. La Academia de la Lengua Aragonesa, en el ejercicio de sus competencias sobre la normativización de la lengua catalanoaragonesa, deberá de velar especialmente por una buena relación y por la coordinación con el Institut d’Estudis Catalans y con la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

-          La conveniencia de crear, a medio y largo plazo, institutos o entidades de carácter público para el fomento de las lenguas aragonesas, o su participación en instituciones ya existentes.

-          La conveniencia de optar por un modelo de codificación de los idiomas aragonés y catalán aragonés que, de acuerdo con la riqueza de dichas lenguas, respete la diversidad de las hablas locales en el marco de su unidad.

 

APUDEPA, 5 de septiembre de 2008

APUDEPA alerta sobre el deterioro de la ermita y el castillo de Yecra (BIC)

APUDEPA alerta sobre el deterioro de la ermita y el castillo de Yecra (BIC)

Ermita y castillo de Yecra (Luna). Foto http://www.castillosnet.org.  La Asociación ha solicitado oficialmente la declaración de la ermita como Bien de Interés Cultural.  La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ha solicitado a la Diputación General de Aragón la declaración de la valiosa ermita románica de Yecra, en el lugar de Lacorvilla (municipio de Luna) como Bien de Interés Cultural. La Asociación considera que es la única categoría que se adecua a la importancia de una ermita del siglo XII.

Por otra parte, ante las deficiencias de mantenimiento de la ermita y del castillo, interesante ejemplo declarado Bien de Interés Cultural, APUDEPA ha solicitado a la Dirección General de Patrimonio Cultural que adopte medidas urgentes para el correcto mantenimiento del castillo y de la ermita. Pese a haber llegado al presente con notable entereza, el castillo y la ermita de Yecra, de enorme belleza e interés, presentan deficiencias en su mantenimiento que pueden afectar a su conservación futura. Es por ello necesario adoptar las medidas tendentes simplemente a detener el proceso de deterioro manteniendo la pureza y la originalidad monumental del conjunto, mediante intervenciones sencillas de limpieza y mantenimiento.

La ermita de Yecra es un pequeño templo de origen románico que presenta un indudable interés histórico, artístico, paisajístico y, en general, cultural. Su origen puede remontarse al siglo XII y, pese a las deficiencias actuales en su mantenimiento, ha llegado a la actualidad en un notable estado de conservación. Consta de una sola nave de tres tramos rematada en ábside semicircular, en el que se abre un pequeño vano aspillerado. Su fábrica es sólida y de buena factura, de sillar bien escuadrado y alineado.

A falta de un estudio artístico, histórico, arqueológico y constructivo, puede afirmarse que se trata de un ejemplo valioso de la arquitectura románica que requiere de actuaciones de mantenimiento y de su urgente consideración legal como Bien de Interés Cultural.

APUDEPA, 18 de febrero de 2009

 

El espacio necesita nuevos modelos (Comunicación de APUDEPA al XXIX Encuentro de Hispania Nostra, Sigüenza, 7,8 y 9 de noviembre de 2008)

El espacio necesita nuevos modelos (Comunicación de APUDEPA al XXIX Encuentro de Hispania Nostra, Sigüenza, 7,8 y 9 de noviembre de 2008)

Fotografía APUDEPA, Sigüenza 2008 (entorno de la catedral). A continuación adjuntamos el texto de la comunicación presentada por APUDEPA a la XXIX Reunión de Asociaciones y Entidades para la Defensa del Patrimonio Cultural y su entorno, celebrada en Sigüenza los días 7,8 y 9 de noviembre bajo el lema “Los Centros Históricos, acciones para su revitalización y conservación”. El texto de la comunicación, junto con el resto de textos, se encuentra colgado en la página web de Hispania Nostra.

En primer lugar queremos agradecer a Hispania Nostra su persistencia por ofrecernos a las asociaciones españolas un foro permanente de encuentro y diálogo. Felicitamos a la Asociación por ello y por el buen hacer y el compromiso que viene demostrando en la defensa del Patrimonio Cultural.

Es prácticamente seguro que los participantes en esta reunión, en el análisis de la situación actual de las políticas en torno del patrimonio cultural, compartimos en un grado muy elevado el mismo diagnóstico:

-          Falta por parte de las administraciones de un interés real por el patrimonio cultural, camuflada mediante una política propagandística pseudocultural.

-          Ineficacia y falta de independencia de los órganos técnicos de control de las administraciones públicas.

-          Sumisión de cualquier valor cultural, paisajístico, territorial o social al valor económico del espacio.

-          Escasa formación especializada por parte de muchos de los agentes que actúan sobre el patrimonio cultural y escaso fomento del trabajo pluridisciplinar.

-          Ausencia de debate y reflexión en torno de la intervención sobre el patrimonio cultural y de su mantenimiento (ausencia acrítica fomentada por el clientelismo administrativo y empresarial y el “autoaislamiento” social de los centros académicos).

-          Indiferencia y permisividad general y soledad de las asociaciones con planteamientos críticos.

-          Desprecio de la participación de los ciudadanos en los asuntos de la cultura, la ciudad y el territorio.

Frente a este estado de cosas, caracterizado principalmente por la supremacía de lo mercantil (concretada en este contexto en los intereses urbanísticos y constructores), la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, viene perfilando su concepción del patrimonio de forma cada vez más amplia, abandonando la todavía persistente identificación de los bienes culturales con los hitos monumentales y apostando por la consecución de un espacio con valores culturales justo para la vida común. Hemos de ser conscientes, en este sentido, de que la “mercantilización” exacerbada que tanto daña al patrimonio cultural y natural, dota al espacio de un cada vez más profundo papel separador de los objetivos humanos de libertad y justicia social. Los cascos históricos españoles son, precisamente, la demostración palpitante de esta afirmación.

Si bien se ha avanzado mucho en la superación de la comprensión monumental del patrimonio cultural en el ámbito doctrinal, e incluso en el legislativo, lo cierto es que la práctica nos demuestra que gobiernos y empresas siguen ignorando el clamor que crece desde las entrañas doloridas del paisaje, de la ciudad y del territorio.

En la defensa del patrimonio, APUDEPA hace uso frecuentemente del instrumento normativo de mayor importancia hasta el momento: los diferentes catálogos del patrimonio cultural. Son instrumentos valiosos que en muchas ocasiones, al carecer en la práctica de respaldo ejecutivo y judicial, ven pervertida su naturaleza y sirven al poder (en una sociedad fraguada en torno al consumo) más como catálogos de lo que se puede destruir que como catálogos de lo que se debe conservar. Hemos de esforzarnos, por ello, en evitar que los catálogos protectores del patrimonio cultural y natural se conviertan en los disfraces cómplices de la depredación contemporánea del espacio. Pondremos seguidamente tres ejemplos que a nuestro entender ilustran este estado de cosas, tomados de Aragón, pero asimilables (estamos convencidos) a tantos otros casos en España.

-          Como sabrán, la Diputación General de Aragón ha promovido la instalación en el magnífico paraje de los Monegros de un complejo de más de 2000 hectáreas (80 Expos de Zaragoza) de casinos, hoteles, viviendas y parques temáticos. Tan descabellada propuesta ha sido bien recibida por gran parte de la población y cuenta con el beneplácito de todos los poderes locales. ¿Qué sucede en una sociedad que acoge expectante la presentación de una operación tan burda, tan descarada? Lo interesante en este caso es ver cómo la Diputación General ofrece reiteradamente la garantía “ecológica” de que el complejo no se situará en suelos protegidos por los diferentes catálogos. ¿Quién puede defender que el impacto social, ambiental, cultural y paisajístico de un complejo que asumiría según los datos proporcionados por el propio Gobierno el 50% del turismo español dependerá de si los suelos están dentro o fuera de los polígonos trazados en los mapas oficiales?

-          Otro modo de perversión de la esencia del catálogo como instrumento regulador lo encontramos en el siempre maltratado casco histórico de Zaragoza, otrora de los más hermosos de España, de importancia indiscutida y de peculiaridad muy menguada desde comienzos de la edad contemporánea. Desde la aprobación del Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana en 1986 se han descatalogado al antojo de las administraciones públicas y se ha derribado alrededor de un tercio de los edificios protegidos. En el resto, el Catálogo no responde a los principios de la conservación integrada, sino que se configura insuficientemente como instrumento protector de unos muy variables valores ambientales que reducen la arquitectura de forma paradójica a las fachadas urbanas. 

-          El último ejemplo ilustra la ausencia de modelos globales que cohesionen el territorio y fomenten el avance sostenible en el conjunto, sin los cuales de poco sirve la existencia de catalogaciones aisladas. Es la comparación entre las acciones en las históricas ciudades de Albarracín y Calatayud. Mientras en la primera el Gobierno de Aragón asume el protectorado de una institución ejemplar, en la segunda (donde existe una mucho mayor presión urbanística, como en Zaragoza o en Huesca) el mismo Gobierno permite, y aún alienta, la progresiva desaparición del impresionante casco histórico. No se trata de una crítica al “modelo Albarracín” que deban de asumir los gestores de la Fundación, todo lo contrario. Se trata del cuestionamiento de unas políticas gubernamentales que se agotan en la obtención de un único buen producto que poder mostrar en la propaganda oficial. Es en todo caso la crítica a un “modelo Albarracín-Calatayud” que carece de objetivos globales y muestra las excepciones mientras oculta la norma.

No quiere (ni puede) APUDEPA renunciar al uso de los catálogos como marcos de protección del patrimonio edificado. Tampoco queremos (ni podemos) negar la bondad de la legislación cultural existente y de los mecanismos que arbitra. Lo que pretendemos es aprovechar este encuentro para promover junto a ustedes la búsqueda de nuevos modelos adicionales de ordenación del espacio que no se restrinjan a las catalogaciones y que respondan a una visión global del patrimonio que integre el territorio, el paisaje y la ciudad, y partan de las razones culturales y de los irrenunciables principios éticos mediante los que aspiramos a alumbrar una sociedad más justa. Se trata de un planteamiento abierto, ambicioso y poco definido. No proponemos conclusiones sino debates. Y aportamos como primeras guías de esta búsqueda por nuevos modelos lo que nosotros consideramos que deben de ser sus raíces: la justicia social, la austeridad, la reflexión, la cultura, la educación, la participación social y la primacía del interés general. Muchas gracias.  

Carlos Bitrián y Belén Boloqui

Representando a APUDEPA en la reunión de Hispania Nostra

Enlace con Hispania Nostra y Comunicaciones a la XXIX Reunion de Asociacione,  Comunicaciones

 

APUDEPA, feliz por la conservación del Teatro Fleta, exige profesionalidad, participación e interdisciplinariedad en la nueva actuación sobre el edificio

APUDEPA, feliz por la conservación del Teatro Fleta, exige profesionalidad, participación e interdisciplinariedad en la nueva actuación sobre el edificio

El Teatro Fleta, al viento, hoy. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, está feliz por el anuncio definitivo de la conservación del Teatro Fleta, uno de los más importantes edificios de la modernidad aragonesa. En este punto, APUDEPA quiere hacer un reconocimiento a todos los ciudadanos que colaboraron en la campaña de firmas de APUDEPA para la conservación del edificio racionalista.

En primer lugar, APUDEPA exige, además del escrupuloso respeto a la materialidad conservada y a las estructuras existentes, la restitución de los elementos originales retirados y de los espacios principales, conforme al proyecto de José de Yarza García, tales como la sala principal, el vestíbulo y los espacios secundarios, sin perjuicio de la adecuación que resulte estrictamente necesaria.

APUDEPA considera que, dado el estado del edificio, debe de ser el arquitecto que ganó el concurso de ideas convocado al efecto y quien dirigió las obras, Basilio Tobías, quien encare la finalización de las obras en curso. La Asociación considera fundamental que, aprendiendo de los errores de planificación y ejecución cometidos en el Teatro Fleta, pero también en el Seminario, se abra un proceso de participación profesional y social que, bajo la coordinación del arquitecto, fije los criterios principales de las obras de reforma. Para ello, es necesario apelar a la interdisciplinariedad y a la participación obligada de la ciudadanía en el proceso.

APUDEPA, 24 de enero de 2009

 

APUDEPA exige conservar todos los restos de San Lázaro y Altabás y un proyecto imaginativo que permita su visita

APUDEPA exige conservar todos los restos de San Lázaro y Altabás y un proyecto imaginativo que permita su visita

Imagen de los restos del antiguo claustro del Hospital de San lázaro. Foto Manuel Medrano. APUDEPA rechaza enterrar los restos y pide compaginar las reivindicaciones vecinales con la conciencia patrimonial de la ciudad. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ante los fracasos de todos los trabajos hechos hasta ahora para la urbanización de la zona, solicita a la Diputación General de Aragón y al Ayuntamiento de Zaragoza la máxima transparencia e información en relación con los restos históricos de los conventos de San Lázaro y Altabás.

Tales construcciones, aparecidas durante la excavación de la zona, constituyen uno de los más importantes lazos de Zaragoza con su rico pasado conventual y con el urbanismo de su Arrabal. Por ello, la Asociación considera que el esfuerzo de mostrar los restos y hacerlos comprensibles a los ciudadanos, con pleno respeto a su integridad material, merece la pena. Para ello, solicita de las administraciones un proyecto participado y consensuado que, de forma imaginativa, compatibilice las reivindicaciones vecinales con las necesidades culturales de la ciudad.

Por otra parte, APUDEPA quiere conocer de forma concreta qué ha sucedido con las obras realizadas hasta la fecha porque teme que la falta de planificación y el comienzo de las obras de los anteriores proyectos (túnel etc…) haya causado daños graves y destrucciones (previstos en un principio, tal y como esta Asociación hizo público) en los restos del claustro principal del Convento de San Lázaro y en parte de sus crptas.

APUDEPA, 16 de enero de 2009

 

APUDEPA denuncia que la parálisis del Gobierno con el Fleta hace peligrar la preservación de su arquitectura

APUDEPA denuncia que la parálisis del Gobierno con el Fleta hace peligrar la preservación de su arquitectura

 

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, sigue sorprendiéndose por la incapacidad y la falta de responsabilidad que demuestra el Gobierno de Aragón con el Teatro Fleta. Una vez confirmado plenamente que la legislación y la normativa urbanística obliga a la conservación del Teatro Fleta y a la continuación de las obras en curso, el Gobierno de Aragón, que es propietario y máximo responsable del patrimonio cultural, sigue postergando su intervención en el edificio.

Una vez más, APUDEPA alerta de que la arquitectura del Teatro se encuentra en una situación complicada para su mantenimiento, además de vergonzosa, y de que si no se actúa con premura puede perderse completamente. Si finalmente esto sucediera, pese a los reiterados avisos de esta Asociación, APUDEPA exigiría la asunción de responsabilidades en todos los ámbitos.

En relación con el Teatro Fleta, inexplicablemente parece que el Gobierno Iglesias ha abandonado el barco, que se encuentra a la deriva, sin rumbo ni timonel. Toda vez que algunas actuaciones son irreversibles, APUDEPA exige responsabilidad a la Diputación General y, en consecuencia, que se reanuden de inmediato las obras para la conversión del edificio en la sede del Centro Dramático de Aragón, conservando los elementos y espacios principales conforme al proyecto original.

APUDEPA, 13 de enero de 2009

 

Nos alegramos. Nos apenamos. Nos indignamos.

Nos alegramos. Nos apenamos. Nos indignamos.

 

Imagen en El País. Nos alegramos de que los papeles que jamás debieron salir de Cataluña vuelvan ahora desde Salamanca a manos de sus legítimos dueños.

 

Nos apenamos de que los papeles de otras instituciones y autonomías no regresen de la misma manera que lo hacen los catalanes, solamente por no tener votos para investiduras y presupuestos generales.

 

Nos indignamos ante la bajeza de las instituciones que tanto los han reclamado y que ahora niegan el retorno de los bienes que pertenecen a Barbastro-Monzón o al Monasterio de Sijena (este último también “botín de guerra”) con el mismo argumento (unidad de colección) contra el que tanto han luchado.