Conferencia de D. Federico Aznar sobre los bienes de las parroquias de la Diócesis de Barbastro-Monzón y el Monasterio de Sijena (Huesca)
Sentencia definitiva de la Nunciatura Apostólica 28 de abril del 2007, folleto regalado a los asistentes. Historia de un largo litigio fundamentado en derecho canónico. En el centro Joaquín Roncal de Zaragoza tuvo lugar el viernes día 29 de febrero de 2008, a las 19 horas, una conferencia del Dr. en Derecho Canónico y catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, el sacerdote D. Federico Aznar, bajo el título, “Los bienes de las parroquias de las diócesis de Barbastro-Monzón en depósito del Museo Diocesano de Lérida”. Dado el interés de la conferencia, la APUDEPA estuvo presente. La conferencia estuvo acompañada de un animado debate del que haremos alguna referencia.
Aznar fue miembro de la Comisión de Expertos creada por la Nunciatura en 1997 para estudiar el litigio de los bienes del Aragón oriental en relación con las nuevas demarcaciones de las diócesis de Barbastro-Monzón y Lérida y en consecuencia el litigio entre obispos, representados sucesivamente por sus prelados D. Ambrosio Echeverría, D. Juan José Omella y D. Alfonso Milián, por Barbastro-Monzón en la provincia de Huesca, y D. Ramón Malla y el actual D. Xavier Salinas (administrador apostólico), por la diócesis de Lérida, sin olvidar el beligerante posicionamiento del Museo Diocesano y Comarcal de Lérida, en donde se hallan depositadas las 113 piezas, y la Generalitat de Cataluña que también cumple su papel. Una historia apasionante en la historia del derecho canónico pero desesperanzadora al ver que los bienes materiales enfrentan voluntades en la alta jerarquía católica. En otras palabras, un hecho inaudito que tendría que haberse resuelto con la sentencia definitiva del 28 de abril del 2007: “Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. Decreto Definitivo. En el Nombre del Señor Amén”. Texto que se repartió gratuitamente a los asistentes en la sala Roncal de la CAI, “Bienes de la Franja. Diez Años de litigios (1998-2007)”, publicada por el Centro de Estudios Sociales de Acción Social Católica de Zaragoza. Como vino a comentar el ponente en la segunda parte de su intervención, lo normal hubiese sido que, ante su desobediencia contumaz al Vaticano, el obispo de Lérida, D. Ramón Malla, hubiese sido fulminantemente destituido, o trasladado, pero no ha sucedido por cuestiones que no se llegan a saber bien o no han trascendido. Quede claro que esto no lo dice Apudepa, Dios nos libre, sino el ponente y con él coincidieron otros ilustres religiosos como tendremos ocasión de comentar más abajo.
-----------------------------------
Hizo el acto de presentación de Aznar el abogado Guerrero Peirona, también aragonés, que glosó con admiración y cariño la figura del ponente. El catedrático impartió su conferencia bajo el título: “Los bienes de las parroquias de las diócesis de Barbastro-Monzón en depósito del Museo Diocesano de Lérida”. Comenzó el catedrático de forma distendida en relación a la rivalidad entre vecinos, La Almunia-Ricla, de donde ambos, Aznar-Peirona, son hijos naturales. Las primeras palabras las dedicó Aznar al reportaje de Informe Semanal que se había emitido recientemente por TVE sobre el litigio en cuestión aludiendo con rotundidad las afirmaciones falsas insertadas en el mismo:
1. El obispo Messeguer como mecenas
2. El antiguo Museo Diocesano como lugar apropiado para la función museística
3. Las palabras del consejero de la Generalitat de Cataluña al afirmar que las autoridades aragonesas no querían dialogar.
Las tres afirmaciones son falsas, apostilló Aznar.
1995. El origen del litigio es de 1995 porque hasta entonces la franja oriental pertenecía a la diócesis de Lérida y a partir de esas fechas las parroquias pasaron a la diócesis de Barbastro-Monzón. Pasaban las parroquias con todas sus propiedades lo que suponía la vuelta de los bienes materiales de Lérida a las parroquias correspondientes. En cuanto se pusieron a dialogar –comentó el Dr. Aznar- D. Ambrosio Echeverría y D. Ramón Malla no se pusieron de acuerdo y tuvo que intervenir la Nunciatura. El arzobispo de Barbastro-Monzón, Don Ambrosio, solicitaba todos los bienes de las parroquias incluidas unas piezas artísticas que están en depósito en Lérida.
1996-1998. Una Comisión de cuatro miembros de expertos, entre las que se encuentra el conferenciante, estudia el litigo y en esa primera comisión todos estuvieron de acuerdo, salvo el representante de Cataluña, en que la diócesis de Lérida no tenía ningún título legítimo para la propiedad de las piezas. Esa decisión fue confirmanda por el Nuncio del Vaticano en España, Lajos Kada, dos años más tarde. Había que ejecutar el decreto y para eso sólo había que probar que las piezas se habían comprado legítimamente. Hizo D. Federico referencia a la figura de D. Carmelo de Diego Lora (de Navarra, eminente jurista, miembro del Opus Dei) que fue nombrado y recusado por la diócesis de Lérida, pero el conferenciante hizo hincapié que ser del Opus Dei no era motivo de recusación, es decir –matizó- hubo una maniobra dilatoria, una y otra vez.
2007. En abril del 2007 se dicta el importantísimo decreto de la Nunciatura Apostólica ya con la decisión definitiva de la devolución de los citados bienes a las correspondientes parroquias aragonesas. Desgranó Aznar las razones que avalan que estos bienes son del Aragón oriental:
· 1996, documento de D. Ramón Malla. Consta que casi todas las piezas fueron dadas con una contraprestación, pues el obispo (Messeguer) acogía la pieza y daba una cantidad para reparar la iglesia.
· 1996. No consta la entidad del Museo Diocesano de Lérida.
· Ni el obispo ni el párroco eran los propietarios de los bienes –son las parroquias- pues para ello el obispo hubiese tenido que pedir permiso a la Sede Apostólica del Vaticano; tampoco el paso del tiempo da al obispo leridano legitimidad en la propiedad de los bienes. También argumentó el conferenciante que los párrocos no podían solicitar –reclamar- los bienes porque el propio obispo hubiese removido a su representante de la parroquia. En consecuencia, los bienes no estaban a título de propiedad sino depositados y al final lo que se ha demostrado es que la diócesis de Lérida no había adquirido legítimamente esas piezas. Del resto se desconoce exactamente su procedencia. La propiedad pertenece a las parroquias, dejó claro Aznar, y el obispo de Barbastro Monzón actúa como portavoz y el de Lérida como depositario, tres conceptos que consideramos importantes y que conviene tener claro. Aludió Aznar a que hubo un abogado que decía que había un complot anticatalanista alegando para ello a tres circunstancias (“patas” le llamó D. Federico):
- La Conferencia Episcopal. Y en concreto la figura de D. Elías Yanes que fue durante esos años Presidente de la Conferencia Episcopal. Pero éste nunca dijo nada al respecto y tampoco lo hizo el entonces ministro de Justicia, el actual alcalde de Zaragoza Sr. Belloch. Ironías de la vida, añadimos nosotros.
- El Opus Dei, pero ya se ha dicho antes que D. Carmelo de Diego Lora fue recusado por el obispo de Lérida por pertenecer a esa congregación.
- El Vaticano. En concreto, en relación al Tribunal de la Signatura Apostólica, se ha llegado a recusar al presidente de este tribunal (que es el equivalente a la vía contencioso administrativa civil). El obispo Malla alegó que esto es producto del nacionalismo aragonés. Para Aznar cuando ellos hablan de consenso y diálogo es porque los bienes no son suyos. Su planteamiento es el siguiente:
- Propiedad: la diócesis de Barbastro-Monzón
- Uso: la diócesis de Lérida
Han presentado una demanda ante el Tribunal de la Rota que es inferior que el de la Nunciatura pero no se sabe si se ha aceptado o no aunque lleva en curso un año y pico. Se ha terminado jurídicamente.
SIJENA
Pasó el ponente a continuación a hablar de Sijena matizando que esa misma mañana había tenido un encuentro con los miembros de la Comisión de Patrimonio Cultural, a los que impartió una conferencia. Sijena, dijo, perteneció a la Orden femenina de Hospitalarias de San Juan de Jerusalén. Monasterio fundado por una reina de Aragón (Doña Sancha, esposa del rey Alfonso II de Aragón). En 1972 quedaban 3 monjas que se trasladaron a Barcelona (Valldoreix). Jurídicamente el Monasterio no estaba suprimido y era la administradora la Madre Superiora del Convento de Barcelona. En 1983/84 se hizo la primera venta de bienes del Monasterio y tenía que haber un perito independiente. En este caso, el perito y tasador fue la Generalitat de Cataluña.
En 199… fue la segunda enajenación que está recurrida por el Gobierno de Aragón. Los bienes de Sijena están repartidos en Zaragoza, Lérida y Barcelona y son propiedad del Monasterio. Antes había cinco monasterios sanjuanistas, hoy sólo queda uno en la provincia de Álava con cinco monjas muy mayores y el resto están vacíos. Cree Aznar que se va a solucionar por cronología, porque todas ellas están en la tercera y cuarta edad, y entonces pasará la propiedad a la diócesis de Barbastro- Monzón.
CONCLUSIONES
La Santa Sede ha dado la razón a Aragón a la diócesis de Barbastro Monzón. Esta navidad aparecía un trivial de Cataluña que fue denunciado porque aparecían tierras que eran aragonesas, del Aragón Oriental, y otras que no lo eran, como Valderrobles. Ellos creen, piensan que la franja oriental de Aragón es de ellos tanto a nivel político como de la iglesia porque ha enajenado todo un patrimonio en un museo Comarcal y Diocesano y esto es inconcebible por cuanto los bienes de la iglesia han pasado a un museo civil. El obispo Malla lo consultó al vicario judicial y éste le contestó que lo tenía que devolver. Nunca más le volvió a consultar. Malla con la creación del Museo ha enrarecido el tema. Destacó, también, que ha habido lentitud, pasividad para hacer cumplir las decisiones.
---------------------------------
Una vez concluida la conferencia empezó la segunda parte de turno de palabras pero, antes de pasar al mismo, Aznar espetó la pasividad de la sociedad aragonesa, en definitiva, “que no ha hecho nada”. De alguna manera, Aznar defendió la postura de la Diputación General, cuando se piensa “que lo haga la DGA, hombre tiene otras cosas que hacer”, espetó textualmente. A renglón seguido salvó de la quema a los medios de comunicación, dejando claro que salvo ellos nadie había hecho nada. Puso como ejemplo al obispo Carranza en el siglo XVI en el sentido de que cuando llegó su sentencia exculpatoria, Carranza ya había muerto. Carranza, murió antes de alcanzar justicia.
-Hubo turnos de palabras y el debate estuvo animado. Habló un becario, Manuel Millán, que trabaja con el profesor Javier Ferrer, de la Facultad de Derecho, y que se están ocupando de los Bienes de la Franja por encargo del Gobierno de Aragón. Le preguntó por la catalogación que ha hecho Cataluña sobre bienes que no son suyos pero que no ha hecho el Gobierno aragonés. Aznar le dijo que la catalogación era secundaria y volvió a mediar a favor del Gobierno de Aragón y de la Consejera Eva Almunia. También aludió a que no se hagan los pobres en la diócesis de Barbastro-Monzón porque no lo son. Si fuese al revés los bienes ya estarían aquí, espetó.
-También tomó la palabra con buenas razones y voz potente Marga Torrejón, presidente de la Asociación ANABAD, que tuvo a bien citar a Apudepa por su actitud en defensa de los bienes que nos ocupan.
-Una representante de Apudepa le recordó al ponente que si la sociedad no había intervenido más era por las consignas continuadas del Gobierno de Aragón de que se trataba de un asunto eclesiástico en el que no debíamos inmiscuirnos. También le dijo que no era cierto que la sociedad aragonesa hubiese permanecido callada como él aseguraba y que Apudepa en 1997 hizo un llamamiento público con representantes de partidos e iglesia en una sesión que tuvo lugar en el paraninfo Universitario con el título, “Sijena, una cuestión de todos” y también hizo ver su extrañeza por defender Aznar la postura de la Consejera de Cultura de Aragón, Eva Almunia, que había llegado en relación al tema de Sijena a “mantener encuentros” con monjas ya fallecidas, tal y como se ha demostrado. Le recordó al respecto el pasmo de las Cortes de Aragón ante el bochornoso asunto. Aznar se defendió diciendo que había dicho lo mismo durante la etapa del PP que en la del PSOE y la representante de Apudepa le dijo que era muy fácil estar con el poder. Hubo más palabras, como la de una señora que le recordó al catedrático que personalmente había recogido más de 500 firmas a favor de la devolución de los bienes aragoneses cuando se solicitó por la prensa. Alguien de la sala le dijo que ni obispo ni nada, que proceda la policía judicial, como había procedido en los “papeles de Salamanca”. Vuelve a surgir el tema de la pasividad por parte del experto en derecho canónico.
-Tomó la palabra el canónigo D. Juan Antonio Gracia Gimeno, doctor en Teología por la Universidad de Salamanca, Doctor en Historia de la Liturgia por la Universidad de París y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha escrito mucho en prensa sobre los Bienes de la Franja (Heraldo de Aragón) y un compendio magnífico de sus estudios es su libro, “La Nueva Diócesis Barbastro-Monzón. Historia de un proceso” (que abarca hasta el año 2001), cuya lectura recomendamos. Gracia pasó cuentas al silencio de la Universidad y de su profesorado, de la Real Academia de Bellas Artes de Academia de San Luis de Zaragoza, del estamento eclesiástico en general, pero habló elocuentemente porque estaba de acuerdo con el papel desempeñado por Apudepa a favor de los bienes a partir de un artículo publicado en el diario La Vanguardia en 1997. Opina el canónigo pilarista que los bienes no volverán jamás y pregunta “¿de verdad Roma quiere que los bienes vuelvan a Aragón?”. Dijo que Tarancón parecía tener tortícolis, mirando hacia otro lado, y que los obispos hacen lo que dice el Vaticano. A mí me sorprende –decía- la actitud del obispo de Lérida y piensa que hay alguien desde muy arriba que lo apoya. ¿Cómo puede ser tolerada esta desobediencia?
Aznar le responde que la justicia de la iglesia es muy peculiar y apostilla entre dientes, “si es que es justicia” (sic). También opina que se ha tardado tanto tiempo porque se quería consensuar, luego viene lo de la Nunciatura pero no hay la presión que debiera haber y acaba diciendo que si un obispo comete un delito al obispo se le traslada inmediatamente a otro sitio (eso lo acabamos de ver en prensa estos días con un cura de Zaragoza, el de San Gregorio que casaba a destajo en bodas pactadas. Ha sido trasladado de inmediato).
-Finalmente, otro canónigo, cuyo nombre desconocemos, opinó que no solo era un problema religioso sino también político. “Dudo que la Congregación de Obispos se encuentre con libertad porque le ha podido llegar una orden de la Secretaría de estado”, afirma. Desde su punto de vista “El obispo Malla propugnó una solución, un acuerdo. Sólo ha querido ese acuerdo y Roma también y el Vaticano llegará a un “acuerdo” entre Obispos. ¿El obispo aragonés será el propietario, las piezas se quedaran en Lérida? Tiempo al tiempo.
Desde el Blog de APUDEPA solamente podemos añadir a la interesante conferencia, que nos parece un insulto a la verdad aludir a la supuesta “pasividad de la sociedad civil”. La sociedad civil ha reclamado firmemente el retorno de las piezas. La prensa, los partidos políticos, las Cortes y asociaciones como APUDEPA o plataformas como Emigrarte han alzado la voz continuamente, pese a los constantes intentos del Gobierno de Aragón por desmovilizar (en todos los sentidos). Nosotros nos preguntamos: ¿apoyaría el Gobierno de Aragón una manifestación organizada por APUDEPA?