Sorpresa, sorpresa
Les adelantamos que mañana comunicaremos una noticia importante...
Les adelantamos que mañana comunicaremos una noticia importante...
Leemos lo siguiente en El Periódico de Aragón. Vamos destapando las cartas. Poco a poco. Para que nos vayamos haciendo a la idea. El Presidente Biel sigue locuaz y el Vicepresidente Iglesias (o era al revés?) le deja despacharse a gusto en esta faceta de monologuista regional a lo Marianico el Corto (nuestros respetos a Marianico). Parece que el primer paso es comprar nuevas leyes…
El proyecto del macrocomplejo de juegos de azar y ocio Gran Scala, que impulsa el grupo de empresas International Leisure Deveopment (ILD) entre Zaragoza y Los Monegros, incluye una reserva de cien hectáreas para acoger urbanizaciones de viviendas, según confirmaron fuentes de la promotora.
El diseño sobre el que trabaja ILD incluye ocho destinos para las más de 2.000 hectáreas que prevén ocupar. Inicialmente, Gran Scala será un cuadrado de 4,5 kilómetros de lado --2.025 hectáreas-- que podría ampliarse hasta los 25 millones de metros cuadrados --cinco kilómetros de lado-- según el espacio que necesiten los cinco parques temáticos. En principio tenían asignadas 610 hectáreas, aunque esta cifra puede crecer en función del tamaño de uno de los parques, que podría llegar a requerir 400.
Los 32 casinos se extenden sobre el papel por 288 hectáreas. Las zonas dedicadas al centro comercial --habrá únicamente uno-- y los servicios, que incluyen el Centro de Conferencias, abarcan otras 250. Las actividades al aire libre, que incluyen tres campos de golf de alto standing, suponen 120. Las áreas reservadas para espectáculos, conciertos y circo suman 52. Los 72 hoteles y 200 restaurantes requieren 155 más y los recintos dedicados a aparcamientos e infraestructuras, otras 300. Las 250 hectáreas restantes están reservadas para los cámping y las zonas residenciales y de apartamentos. Estas dos últimas, explicaron fuentes de ILD, suponen el 5% de la superficie inicial, es decir, en torno a cien hectáreas.
Sin embargo, explicaron fuentes de International Leisure Development, la faceta residencial no se encuentra entre las prioritarias ni se desarrollará antes de que esté en marcha la tercera de las cinco fases en las que se divide el desarrollo del parque.
"Antes de pensar en construir viviendas para atraer a quien quiera comprarlas habrá que hacer algo atractivo para la gente", indicaron. "Esteremos muy ocupados en el proyecto del complejo como para preocuparnos de la vivienda", anotaron. En este sentido, añadieron, "los operadores hoteleros son prioritarios. Necesitamos diponer de habitaciones para que los turistas puedan alojarse".
No obstante, los promotores de Gran Scala sí consideran que, de materializarse el proyecto, habrá promociones residenciales en las poblaciones cercanas y en otras zonas de la comunidad. "Eso ya ocurre en Orlando, donde las viviendas se encuentran a varios kilómetros de los parques temáticos", indicaron. Sucede algo similar con las zonas industriales y de servicios que requieren este tipo de complejos.
Algunas fuentes apuntaron que el espacio urbanizable podría ser utilizado como reserva estratégica para financiar el proyecto, presupuestado en 17.000 millones de euros.
Foto Gran Scala, Heraldo de Aragón 25/11/2007
Ayer día 25 de noviembre el Sr. Biel, en una de sus apariciones en relación al proyecto “Gran Scala”, nos volvía a repetir uno de esos burdos tópicos: “el cambio climático lo producen los humos que salen de la cabeza de los que se oponen al proyecto de Gran Scala”. La última semana también había afirmado que después de Fernando el Católico no había habido otro proyecto mejor. Huelgan los comentarios porque sus devaneos locuaces no nos interesan.
Lo que Apudepa desea poner a disposición del público son materiales de referencia para que por el lector pueda sacar por sí solo sus propias consecuencias. De momento, nosotros hacemos las siguientes indicaciones:
La forma secretista con que se ha llevado este tema desde hace unos 10 meses es intolerable y atenta las bases más elementales de la participación colectiva y política en la Ordenación del Territorio
Esta concepción del territorio atenta contra las bases de la Carta Europa de la Ordenación del Territorio (1983) que incide en la conservación y ordenación del paisaje agrario.
Aragón está dando un viraje en el modelo de Ordenación del Territorio mantenido en la ley de Parques Culturales de Aragón, entendidos éstos como elemento de cohesión y vertebración del territorio aragonés a partir de la combinación de valores culturales, monumentales y naturales (Ley 12/1997), y en sus Directrices Generales de Ordenación del Territorio de Aragón (Ley 7/1998) en la que se reconoce que el “patrimonio cultural es el eje en el que se basa nuestra identidad colectiva como nacionalidad histórica y la proyección de Aragón en el futuro”. El hecho diferencial del patrimonio cultural aragonés es la diversidad y por tanto debe articularse a partir de las cuatro premisas que lo caracterizan: diversidad, calidad, cantidad y dispersión.
Este modelo atenta contra la filosofía de los fondos recibidos de la Comunidad Europea, LEADER, PRODER, etc., derivados de las PAC, como consecuencia de los principios mantenidos en la Carta Europea de la Ordenación del Territorio.
Atenta este modelo con la normativa Carta de Río (1992, Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio Ambiente y el Desarrollo), traducido en un consenso político para alcanzar el desarrollo sostenible, lo que comprende la conservación del medio ambiente y de los recursos naturales. Este medio ambiente hay que entenderlo como todo aquello que rodea al hombre sea natural o cultural.
El patrimonio cultural es pilar de la Ordenación del Territorio desde los años 90 en el espacio europeo comunitario, todo ello tratado en el Consejo de Ministros de Leipzig (1994), en donde se expusieron los Principios de la Ordenación del Territorio Europeo, basados en la cohesión económica y social y en el desarrollo sostenible, y en Postdam, en el documento denominado Estrategia Territorial Europea (ETE, 1999).
La Estrategia Territorial Europea (ETE, 1999) contempla entre principios rectores el “Desarrollo y protección de la naturaleza y del patrimonio cultural mediante una gestión inteligente. Este aspecto contribuye también a la conservación y perfeccionamiento de la identidad regional y al mantenimiento de la diversidad natural y cultural de las regiones y ciudades de la Unión Europea en la era de la globalización”.
Esta concepción del territorio chocha frontalmente con el interesante documento de la Guía Europea de Observación del Patrimonio Rural (CEMAT, Conferencia Europea de ministros responsables de Ordenación del Territorio, Budapest, 2003), en donde se reconoce que “la modernidad” ha encontrado sus límites. La constatación de los desórdenes económicos y de los desastres ecológicos ha llevado a la contestación de este modelo… y la misma evolución de la sociedad… obligan a repensar la relación entre lo urbano y lo rural en términos de complementariedad y no de oposición. El mundo rural es objeto de un nuevo punto de visa, así como su patrimonio y sus potencialidades” (p. 85).
Por qué otorgar valor al patrimonio, dice el CEMAT?: Por razones turísticas; sociales y culturales; económicas y pedagógicas.
Invitamos a nuestros lectores a esta Guía que puede leerse en el Ministerio de Medio Ambiente : pinchar texto Guía Europea en pdf, última línea. Cuesta cargar la página. Si tiene problemas busque directamente la dirección:
http://www.mma.es/portal/secciones/desarrollo_territorial/ambito_europeo_dt/cemat/ pinchar última línea "Guía Europea pdf". Puede guardarse el documento de 103 páginas. Estamos ante un texto muy didáctico y bien ilustrado.
Gran Scala supone, entre otras cosas, la implantación de un modelo que choca frontalmente con la Guía Europea de la Observación del Patrimonio Rural. La concepción de sus casinos, hoteles, 16 áreas temáticas y 11 museos nada tiene que ver con el paisaje de Monegros ni con nuestra tradición Cultural, tal y como se puede ver en la recreación presentada ayer domingo en prensa.
Han leído Vds. 11 museos, sí. No están bailadas las cifras. Son las que ellos han dado. Gran Scala y el Gobierno de Aragón a cualquier cosa le llaman Museo. ¿Sabrán lo que se dicen?
Imagen tomada de Heraldo de Aragón, edición de 23 de noviembre. Casinos y parques sobre el agua en los desiertos, urbanizaciones en las islas y los pantanos. En el intenso ruido provocado por Gran Scala, se apagan algunas voces que, seguramente alentadas por el “todo vale” y el “¿quién da más?” de “El Gobierno de Aragón y Asociados” (véanse las referencias del presidente Biel a Fernando el Católico), se atreven ahora a lanzar a los cuatro vientos propuestas que, quizás sin este ruido no se hubieran atrevido a plantear. Este es posiblemente el juego. Veamos. Heraldo de Aragón informaba ayer de que “unos promotores proyectan una ciudad residencial en una isla de Mequinenza”. La noticia decía lo siguiente:
CASPE/ZARAGOZA. Un grupo de promotores navarro proyecta construir una ciudad de vacaciones en la isla Mediana del embalse de Mequinenza. El poryecto incluiría viviendas, un hotel, un campo de golf de 18 hoyos, un helipuerto, un embarcadero, un observatorio de aves y hasta un centro comercial. El Ayuntamiento, que tendrá que reformar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para dar cabida a este proyecto, trabaja en este tema desde hace algo más de tres años. Sin embargo, la iniciativa no se había dado a conocer hasta el pasado miércoles, cuando la asociación de empresarios la presentó en unas jornadas de trabajo.
El Complejo Turístico La Mediana se ubicará en una de las tres islas del conocido como Mar de Aragón, que tiene una superficie de 120 hectáreas. Además de la zona residencial, los diferentes espacios de ocio podrían crear hasta 200 puestos de trabajo directos.
Desde la promotora, encabezada por José María Vicente Benedé, aseguraron que el proyecto ya está muy avanzado, aunque son conscientes de que deberá hacerse alguna rectificación, sobre todo a nivel medioambiental. “Tenemos que tener los pies en el suelo y no se puede correr más de lo preciso para que todo esté correcto antes de empezar” explicó Vicente Benedé. De hecho, una parte de la isla Mediana es una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA).
“El proyecto está basado en el ciclo del agua, líquido que aprovecha al máximo a través de varias infraestructuras, mediante las propias escorrentías de los riegos, el agua de lluvia que se recogería en varios lagos y las aguas residuales debidamente tratadas”, explicó Virgilio Izquierdo, ingeniero redactor del proyecto.
La construcción de viviendas y apartamentos turísticos sería de baja densidad, con un máximo de entre cuatro o cinco por hectárea, añadió el ingeniero. Las zonas verdes y ajardinadas llegarían a 70 de las 120 hectáreas de la isla (es decir, un 58% del total). El complejo contempla la venta de casas así como el alquiler de apartamentos turísticos.
Desde hace algo más de una década, esta isla es de propiedad privada y su dueño es uno de los promotores de la idea. El proyecto tiene en cuenta las oscilaciones del embalse, aunque la isla está ubicada en una zona que siempre dispone de agua y tiene que bajar a cotas por debajo del 50% para que salga a la superficie una franja de tierra.
Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), informaron ayer de que esta isla no es de dominio público hidráulico, ya que es privada. Por tanto, el primer paso para poder construirse esta ciudad de vacaciones, debería darlo el Ayuntamiento de Caspe, con una modificación de su plan urbanístico. La CHE sí deberá autorizar todo aquello que se encuentre a menos de cien metros del agua. Además, si se prevé hacer un puente para conectar la isla, éste también debería ser autorizado. No obstante, aseguraron que todavía no han recibido ninguna solicitud formal.
La alcaldesa de Caspe, Teresa Francín, aseguró que este ha sido un proyecto “largamente acariciado y trabajado”. Y concretó que no se había hecho público hasta ahora porque no se querían crear expectativas antes de tiempo. En cualquier caso, aseguró que se trata de una cuestión “prioritaria” para el equipo de gobierno”. “Pelearemos porque salga adelante. En el Pirineo aprovechan la nieve y nosotros queremos hacer lo mismo con el poco agua que tenemos. Daría un impulso turístico importante”, añadió Francín, quien asegura que la única forma de sacar adelante un proyecto como este es con iniciativa privada.
En cuanto a la zona ZEPA que hay en la isla, Francín aseguró que “esta no debería ser incompatible si se hace con cuidado”. La primera edil concluyó que, en unos días, los promotores presentarán el plan al resto de la Corporación (ya que algunos de los nuevos ediles todavía no conocían la propuesta).
No obstante, Francín aseguró que los impulsores del proyecto han mantenido conversaciones con el Gobierno de Aragón y que, cuando tengan la garantía de que esto puede llevarse a cabo, presentarán una propuesta formal. Por su parte, los empresarios de la zona también han dado su apoyo al plan.
El promotor se mostró cauto en cuanto a las fechas, aunque dijo que, si todo va según lo previsto, el permiso para iniciar las obras podría obtenerse esta legislatura. En cuanto obtengan la licencia, las máquinas ya podrían entrar a trabajar. Mª C. Ribó y C. Adán firman la noticia.
Creemos que la situación es interesante por cuanto conviene observar ciertos paralelismos, muy reveladores del estado de la cuestión:
- De una parte el espacio se concibe por los promotores privados como pura mercancía. Hasta aquí nada extraño e incluso legítimo. Este afán de obtener el máximo beneficio conlleva el abandono de cualquier otro uso del espacio que no sea la explotación inmobiliaria.
- Dado que dicha explotación inmobiliaria no responde a la necesidad de vivienda por los ciudadanos (necesidad cubierta paradójicamente en cuanto al número de viviendas aunque no en cuanto a su accesibilidad), conviene fomentar la necesidad de vivienda mediante el turismo, el ocio o cualquier actividad que estimule el gasto y, por tanto, la rentabilidad. Las promociones inmobiliarias se centran en las “segundas residencias” o terceras. Para lo cuál se han de crear apariencias turísticas imprescindibles.
- Surgen así los disfraces o “señuelos” de dichas operaciones: espías y casinos en Monegros, agua en este caso. Son los reclamos que los promotores proporcionan a las administraciones públicas para que estas puedan justificar la operación ante los ciudadanos, intentando ocultar el verdadero interés inmobiliario de la misma.
- Las administraciones públicas cumplen el papel de meras comparsas, llevadas por el afán recaudador o quizás por una verdadera e ingenua confianza en ese “desarrollo”. En el peor de los casos (y no nos referimos a ningún proyecto concreto) por los intereses particulares directos o indirectos.
- En este proceso se observa cómo la Ley se ve reducida a papel mojado. Perdiendo su necesaria generalidad y falta de arbitrariedad, es modificada en función de la iniciativa privada. Hemos visto cómo, dado que la isla de Caspe no se ajusta al Plan General el Ayuntamiento de Caspe propone cambiar el Plan General. Y también cómo, dado que el proyecto de Monegros no se ajusta a la Ley aragonesa, el Gobierno de Aragón pretende cambiar la Ley. Es decir, no se sujeta la iniciativa privada a la Ley sino la Ley a la iniciativa privada. Y se violentan así los principios constitucionales de generalidad de las normas, seguridad jurídica e interdicción de la arbitrariedad.
- Se observa en todos los casos el afán de secretismo, consabidos ya los efectos de la participación ciudadana ante la implantación de las iniciativas privadas. La Alcaldesa de Caspe reconoce que llevan “tres años de conversaciones” no públicas, incluso con el Gobierno de Aragón, mientras que el presidente Biel afirma sin rubor que dado que “en Aragón siempre que sale una idea sale la contraria, tarda un minuto en salir, es el cierzo que produce estas cosas”, “el Gobierno de Aragón, que sabe que en la Comunidad sopla el cierzo, hemos sido tan discretos y hemos hecho las cosas con tanto cuidado y tanto mimo”, es decir, en secreto. Y nosotros nos preguntamos ¿por qué consentimos los ciudadanos contactos no oficiales, negociaciones no formales, cuando de nuestro espacio y del interés general se trata? ¿por qué a los ciudadanos se nos obliga a hacerlo todo por el cauce burocrático oficial y a los promotores inmobiliarios no?
¿Qué no harían los políticos aragoneses si en vez de perder el tiempo y marear la perdiz vendiendo humo con proyectos irrealizables se dedicaran a fomentar la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos?
Mientras los consejeros del PSOE se enteran por la prensa, las agrupaciones ecologistas y los expertos en agua mantienen un silencio que se nos antoja extraño (dicho sea desde el máximo respeto) y los partidos políticos (a excepción de Izquierda Unida y el Par, cada uno en sus posiciones) parecen de vacaciones, nuestros prohombres siguen respaldando el proyecto. Al presidente de la Expo sobre “el agua y el desarrollo sostenible” le parece “magnífico” un parque temático sobre el agua en una ciudad de casinos de 2000 hectáreas en pleno desierto. Por cierto, señor Biel, entre los proyectos económicos de Fernando el Católico (¿sabrá lo que dice?) y Gran Scala, alguno importante sí habrá habido. El de la revolución industrial tampoco estuvo mal…
Foto Heraldo de Aragón
La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, no comprende cómo, iniciado el proceso para la inclusión de los bienes aragoneses depositados en Lérida hace 8 años, la Diputación General de Aragón ha sido incapaz de cerrar el expediente. APUDEPA pide al Gobierno que proceda a la declaración, pues la incoación es un estado provisional que no ofrece las suficientes garantías de protección. El artículo 30 de la Ley 3/1999 del Patrimonio Cultural Aragonés establece claramente que “el expediente de inclusión de un bien en el Inventario del Patrimonio Cultural Aragonés debe resolverse en el plazo máximo de tres meses a partir de su iniciación”, si bien su caducidad no se producirá si el titular de los mismos no la solicita. Pero esto sume la situación de los bienes en una provisionalidad nada adecuada en este momento, máxime cuando la catalogación de la Generalitat sí es firme.
Se trata de una actitud absolutamente incomprensible que APUDEPA denuncia por negligente. Por otra parte, esta Asociación solicita que se dé la catalogación más adecuada, que dada la compleja situación, no es otra que la de Bien de Interés Cultural. Es esta la categoría que permitiría a la administración aragonesa un mayor margen de actuación en caso de que el conflicto llegase a la jurisdicción civil. Denunciamos, pues, la irresponsabilidad con que se actúa nuevamente.
De otra parte, para que la acción de la Diputación General obedezca a un método sistemático y al principio del rigor técnico y científico exigible, resulta absolutamente obligado proceder al cumplimiento del artículo 7 de la Ley de Patrimonio Cultural, que ordena la elaboración de una “relación pormenorizada” de los bienes del Patrimonio Cultural Aragonés que se encuentran fuera de Aragón. Sin esta relación será muy difícil actuar congruentemente en esta materia. Han pasado ya 8 años desde la aprobación de la Ley y, pese a la sensibilidad mostrada por la ciudadanía aragonesa, nada, o muy poco, se ha hecho para avanzar racionalmente en este sentido.
En estos días, no hago más que preguntarme si no estoy equivocado en todo, particularmente en lo que afecta al mundo en el que quiero vivir y que quiero tratar de ayudar a construir. Zaragoza, un poco como símbolo de toda España, y de alguna manera del mundo occidental, se encuentra en un gran proceso de transformación. Ilusionante para mucha gente. La mayoría, diría yo. La Expo, nuevos barrios donde no había nada, más pisos, más centros comerciales, el auge del esquí y la urbanización del Pirineo, el gran parque temático de los monegros...
Realmente sé que el mundo funciona básicamente de esta manera, que es el abc del capitalismo en el que vivimos hace ya muchas décadas. Los gobiernos incentivan el gasto mediante el comercio y el ocio, y las industrias, que se benefician de ese gasto, se apuntan a la escalada de los beneficios. Que haya dinero en circulación, da igual de qué manera. No hay más. Los gobiernos son simplemente aquellos gestores que favorecen más a los intereses económicos particulares, y todo lo demás queda en segundo plano.
Creo que por quinto o sexto día consecutivo el Heraldo trae en la portada Spyland o Gran Scala, el parque temático (o lo que sea), que quieren poner en los monegros. Desde mi abuela a cualquiera que me cruce por la calle, todo el mundo está ilusionado con un proyecto así, sin más valoraciones que los veinte o treinta millones de visitantes y los puestos de trabajo a crear (que cambian de cifra cada día). Supongo que yo también debería estar contento. O al menos eso creo, cuando parece que alzar alguna crítica contra este gran proceso parece más un acto de deslealtad patriótica contra Aragón que de realismo y sentido común.
Pero incluso así, concedo que ese es el modelo que el gobierno de Aragón, los empresarios, y toda la ciudadanía por aclamación, han consagrado para nuestra región, que sería prácticamente igual si hablásemos de Murcia o de Baleares (que tanto criticamos en el pasado).
Sin embargo, me invade una melancolía que huele a derrota de proporciones bíblicas. Porque hemos aprendido, a base de la saturación, a llamar desarrollo al crecimiento de los intereses particulares, y a conformarnos con las sobras que nos sirven en el plato del perro. Nuestro desarrollo, al parecer, solo admite palabras como "Complejo de Ocio", "Urbanización de lujo", "Campo de golf", "Balneario de superlujo", "Centro comercial", o "Centro de negocios". Yo, que soy un poco tonto e idealista, y así me va, simplemente querría otras portadas en el Heraldo. Y no digo la paz mundial. Pero nunca hay una portada diciendo que se construirán 20 hospitales más en Aragón. Que cada comarca tendrá uno, con sus UVI móvil. Nunca abre el Heraldo con la noticia de que Educación construirá tantos nuevos colegios como hagan falta para que no haya más de 20 niños por clase, que los alumnos puedan ir al colegio en su barrio si cruzarse la ciudad o que los inmigrantes, discapacitados, o cualquiera que lo necesite, puedan tener profesores de apoyo cuando sea preciso. Que los transportes escolares en las zonas rurales no sean una caravana de la muerte y que sean totalmente gratuitos. Que las carreteras de muchas comarcas de Aragón no sean una trampa mortal, y que uno pueda ir al pueblo de al lado con tanta facilidad como a Zaragoza. Querría un día abrir el Heraldo, o cualquier periódico de la región, y ver la noticia de que se ha firmado un convenio para la rehabilitación y exhibición de todos los Bienes de Interés Cultural de Aragón. Que el Museo de Arte contemporáneo va viento en popa, y que las colecciones donadas a cambio de suculentas pensiones vitalicias serán al menos expuestas al público. Que la universidad triplicará su presupuesto para que ningún estudiante brillante se quede sin becas, y que estas no se repartan según las filias y fobias. Que el patrimonio natural e histórico, como en muchas regiones de Europa, será el principal motor económico de las comarcas. Que se facilitará con infraestructuras y con estructuras sociales la vida en el medio rural (y no echando dineros a un pozo en forma de subvenciones personales), y que si alguien decide quedarse a vivir en su pueblo de las Cinco Villas o del Maestrazgo tendrá algo tan simple como un ADSL de alta velocidad.
Simplemente me gustaría que en el desarrollo del que nos hablan a diario cupiesen grandes y prioritarios temas de interés colectivo, de los de verdad. Que, de vez en cuando, se notase que Aragón no es solo un paraíso para los inversores, sino que ese dinero que se gana con nuestro trabajo y el sacrificio de nuestros rescursos, tuviese alguna repercusión en nuestra calidad de vida. Porque a veces esto es cuestion de muy poco dinero. ¿Es que los hospitales, colegios, centros asistenciales o museos no generan empleo y negocio también? Se acuerda con una empresa privada cualquier convenio de inversión, inmobiliario o de negocios y en un mes está funcionando. ¿No podría alguno de esos convenios además afectar a la sanidad, la enseñanza, los transportes públicos, las carreteras, el patrimonio histórico, los espacios naturales, de forma que, como en otros lugares del mundo, el interés particular sea compatible con el beneficio colectivo? Si, ya sé que much@s estaréis pensando que vivo en los mundos de Yupi. Pero volver a leer lo que he escrito ¿No es todo muy pequeño y sencillo? ¿No está todo entre las estructuras básicas de la sociedad moderna que nos enseñaban en la escuela?
Simplemente quería compartir con vosotros esta pequeña (y alguien pensará que absurda) reflexión.
En estos días me siento frente a este tipo de desarrollo tan desvalido como un anciano que quiere ir a la calle de al lado a comprar el pan, el día de la Maratón de Nueva York. Está claro que soy yo el que se equivoca.
Luis Miguel Ortego Capapé es historiador del arte y miembro de APUDEPA.
Mientras las Cortes, varios Consejeros y la ciudadanía desconocían el proyecto, aquí tienen al Consejero Aliaga (el serio) y al Senador Mur (el contentico) defendiendo el proyecto en Orlando. Fotografía tomada de la web www.parkothek.info. Los ciudadanos de a pie no sabemos, realmente, qué es lo que está sucediendo. No sabemos si este proyecto descabellado para Los Monegros es realmente un proyecto real (por mucho que surrealista) o simplemente una cortina de humo para justificar posteriormente proyectos algo más concretos, menos espectaculares pero quizás igual de suculentos para el promotor. Tal y como están las cosas, no es descartable que, mientras nos entretienen con 32 casinos, 70 hoteles, 5 parques temáticos y no se sabe cuantos conjuntos residenciales (que aunque no se nombren, haberlos haylos), algún grupo empresarial (de los que no celebran sus consejos de administración en discotecas o timbas de casino) esté planeando algún proyecto serio que, en comparación con este monstruo ficticio monegrino, se presente como la sostenibilidad misma. ¿Acaso no les parece, desde que se ha presentado este proyecto, que la Expo 2008, Puerto Venecia, Plaza o los campos de golf de María de Huerva son juegos de niños? Quizás la aspiración máxima es que los ciudadanos nos hagamos a la idea de que los límites pertenecen a un sistema político y económico ya caduco. Que en la nueva Era debemos estar preparados para todo: para la construcción máxima, para la destrucción máxima. Que el territorio es para quemarlo, para gastarlo, para comerlo.
En este mundo del simulacro en que la apariencia parece (nunca mejor dicho) más importante que lo real, Gran Scala viene a ser una metáfora perfecta de lo que viene sucediendo. Mientras el megacomplejo pretende reproducir los grandes monumentos de las civilizaciones pasadas (pirámides, coliseos, partenones…) los monumentos aragoneses, los auténticos, caen bajo la ignorancia del mismo gobierno que apoya su recreación. Así las cosas, quizás en la Dirección General de Patrimonio planean reproducir en Spyland el Teatro Fleta, la Escuela de Artes, la Estación de Canfranc, el Castillo de Venta de Ballerías o el Convento de San Lázaro. Una Asociación en Defensa del Patrimonio no puede quedarse impasible ante una concepción tan perversa del concepto de patrimonio, ante un uso tan denigrante de la cultura, convertida en disfraz del ocio consumista, cuando no del vicio.
Decíamos que quizás el proyecto no sea más que un bulo. Pero aunque fuera así, la idea es lo suficientemente grave como para asegurar que el Gobierno de Aragón navega a la deriva. Y es que los responsables de Gran Scala han declarado a Heraldo de Aragón que el Gobierno de Aragón “más que un Gobierno, parece una empresa privada”. No lo decimos nosotros (que también), lo dicen ellos. Y ya saben que un Gobierno vela por el bienestar de los ciudadanos, se somete al principio de transparencia y no tiene ánimo de lucro mientras que una empresa privada vela por sus accionistas, por la colocación de sus cercanos y sólo tiene ánimo de lucro. En la fotografía pueden ver a Arturo Aliaga (“ministro de turismo”, según la web www.parkothek.info) a Juan Carlos Trillo (“vice-ministro”) y a José Maria Mur (senador “representante del primer ministro español señor Zapatero”), participando el pasado viernes en la convención americana en que se anunció el proyecto. Una intervención de ese carácter, de esa importancia, se producía en Orlando sin que lo supieran las Cortes de Aragón y ni siquiera el Consejo de Gobierno (mucho menos la ciudadanía), como ha reconocido el propio Presidente Biel. Efectivamente, tal y como publica hoy ABC “varios consejeros se han enterado por los medios de comunicación, como reconoció el día anterior el de Economía”. Y mientras el titular de Economía y uno de los más cercanos hombres de Iglesias desconoce el proyecto, en la convención participan el Consejero Aliaga, el Director General Trillo e incluso el Senador Mur (todos del PAR). Y el Gobierno reconoce que existe en su seno “desde hace más de un año” un “grupo de trabajo” que estudia la idea. ¿Quién lo forma, si el Consejero de Economía lo desconoce? Quizás el Consejero Aliaga, el Consejero Boné, el Consejero Silva, los Presidentes Biel e Iglesias y, por qué no, el Viceconsejero Escó.
Las contradicciones no acaban aquí, porque tras asegurar el Presidente Biel en Consejo de Gobierno que el proyecto tiene un coste 0 para la Diputación General, afirma que el Gobierno central “no tendrá problemas para echar una mano en las infraestructuras”. ¿Cómo? ¿El Gobierno de Aragón hace depender su política estratégica en infraestructuras de los planes de un grupo multinacional con un proyecto descabellado? ¿Es esa la planificación existente? Obviamente el Presidente está reconociendo que el proyecto sí tiene un coste para el erario público, que para más inri atribuye a otras administraciones públicas. La mentira o media verdad de que el proyecto tiene un coste 0, referida a la no participación del Gobierno en el gran reloj de las civilizaciones, cae por su propio peso si pensamos que será necesario un despliegue en infraestructuras, en regulación del agua y en suministro de energía sin precedentes en Aragón. Y, mientras tanto, se celebra una Expo contra el cambio climático y sobre “el agua y el desarrollo sostenible”.
Tras difundirse la realida de que este proyecto ha sido rechazado por Francia y por Dubai, el Gobierno y la empresa se afanan ahora por propagar que hay varios territorios que andan detrás de la idea, lo cual (de no ser territorios con los mismos gobernantes, con el mismo desprecio al agua y a la sostenibilidad y con la misma incultura y subdesarrollo educativo y tecnológico) resulta del todo inverosímil.
Sea verdad, sea mentira, sean empresarios serios o “soñadores”, lo cierto es que lo más preocupante es que el Gobierno esté dispuesto a vender Aragón al mejor postor, sacrificando los valores de su paisaje natural y cultural, creando una capital mundial del vicio y del simulacro y comportándose más como “una empresa privada” que como el Gobierno de todos.
El Vicepresidente Biel anuncia que el Gobierno de Aragón da el visto bueno a la ubicación en Monegros del proyecto Spyland. El Consejo de APUDEPA, reunido hoy en Zaragoza, ha decidido aprobar el presente documento en que, razonadamente, se expone el rotundo rechazo de esta Asociación al proyecto insostenible de Spyland. APUDEPA apuesta por el desarrollo sostenible y por la preservación del paisaje y del medio cultural y natural en que vivimos.
La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ha tenido conocimiento de la intención de un grupo multinacional norteamericano de instalar un gran complejo de ocio, un “parque temático” relacionado con el espionaje de dimensiones exorbitantes. Así se puede leer en la página web del hipotético proyecto www.spyland-international.com, en que se advierte de su situación al este de Zaragoza.
Nuestra preocupación ha sido aumentada por la información contenida en un artículo de la Agencia Internacional Reuters en España, en el que se dice que, tras no haber podido sacar adelante el proyecto en Dubai ni en Francia por cuestiones legales, los promotores han decidido ubicar el parque en España, en la provincia de Zaragoza, en el marco de una “ciudad del ocio” denominada “Grand Scala, que costará 17.000 millones de euros (…) parte de un distrito de 2.000 hectáreas destinadas al entretenimiento”.
Según la Agencia Internacional Reuters, autoridades del Gobierno Aragonés, como el “ministro regional” de Industria, Comercio y Turismo, habrían mostrado ante los responsables del proyecto su apoyo al mismo. En los últimos días, los presidentes Iglesias y Biel han mostrado su entusiasmo por el proyecto y han advertido que darán “todas las facilidades” a las empresas para su instalación en Los Monearos. Entre ellas, deberá de reformarse la Ley del Juego.
APUDEPA, Asociación que entiende su labor no sólo en relación con el patrimonio cultural sino también en el amplio campo del espacio ciudadano, del patrimonio natural, del desarrollo sostenible, de la ordenación territorial y del paisaje humano, considera que el proyecto incidiría muy perjudicialmente sobre la ordenación comercial, urbanística y territorial de Zaragoza y Aragón, contrariando radicalmente los principios más elementales del desarrollo sostenible:
- El proyecto ignora de forma radical y grave cualquier consideración relacionada con la importancia del paisaje y sus valores patrimoniales derivados de su configuración natural y de la acción del ser humano. Dicha concepción menosprecia gravemente las disposiciones del Convenio de Florencia, que entiende la “protección de los paisajes” como “las acciones encaminadas a conservar y mantener los aspectos significativos o característicos de un paisaje, justificados por su valor patrimonial derivado de su configuración natural y/o la acción del hombre”.
- El proyecto requiere la urbanización de una superficie equivalente a 80 Exposiciones Internacionales (proyecto ya de grandes dimensiones en el área urbana de la ciudad de Zaragoza) lo que, además de afectar directamente (arrasándola) una gran superficie de paraje natural, “artificializaría” toda la región, al necesitar de grandes infraestructuras de transporte y para el abastecimiento que redundarían, a buen seguro, en las áreas naturales protegidas.
- Resulta necesario aclarar que el hecho de que existan áreas naturales protegidas no significa que en aquellos espacios no protegidos se permita la destrucción total. Si no se entendiera así, la protección tendría un efecto perverso y pernicioso en todo punto intolerable.
- La absorción de cifras de turistas como las que se vienen apuntando significaría un desequilibrio manifiesto en el desarrollo armónico de Aragón que redundaría muy negativamente sobre la calidad de las infraestructuras turísticas. APUDEPA defiende que el turismo debe de servir a Aragón, no Aragón al turismo.
- La creación de un parque temático requiere una presencia y una gestión del agua absolutamente contrarios a los principios básicos del desarrollo sostenible y de la nueva cultura del Agua, además de contrariar los principios de las Bases del Agua en Aragón.
- Una instalación de semejantes características (la mayor de Europa) no está prevista en la Ley de Directrices Generales del Territorio de Aragón, por lo que no cabe en la estrategia aragonesa de Ordenación Territorial. Desequilibraría, fuertemente, cualquier intento de ordenación racional, orgánica y no “metastásica” del territorio.
- Aragón debe de saber mantener el valor intrínseco a las zonas rurales de la comunidad, y a las urbanas, sin pervertir su espacio ciudadano mediante la “basurización” y banalización de su calidad.
- APUDEPA recuerda que Aragón posee un grave problema en relación con la ludopatía, por lo que es inadmisible la potenciación de esta enfermedad y del juego. El proyecto, ya se ha anunciado, es contrario a la Ley del Juego en Aragón.
- APUDEPA considera que el proyecto, además de suponer la declaración de “en venta” del territorio de Aragón, crearía una gravísima dependencia respecto de una instalación sin cualificación científica, cultural o técnica ninguna.
- El proyecto, por el consumo y la gestión del agua, por la necesidad de construcción de una superficie equivalente a 80 Exposiciones Internacionales, por la urbanización aparejada, por la necesidad de contar con infraestructuras asociadas de todo tipo, es manifiestamente contrario a los principios más elementales de la lucha contra el cambio climático.
- APUDEPA desea, más que el desarrollo abstracto de Aragón, alcanzar la mejor calidad de vida de sus ciudadanos y de su espacio vital. El desarrollo económico debe de realizarse en los campos con mayor futuro y mayor cualificación, en investigación, en I+D, en la especialización científica, técnica y cultural, en las nuevas tecnologías y en la especialización tradicional.
- APUDEPA estima que este proyecto entronca con otros proyectos insostenibles ya superados en el pasado, tales como la instalación de centrales nucleares o el trasvase del Ebro.
- Por último, APUDEPA hace un llamamiento a los partidos políticos, organizaciones sindicales, asociaciones culturales, vecinales y ecologistas y entidades de todo tipo en Aragón y en España, para la creación de una Coordinadora que gestione las acciones contrarias al proyecto en el marco general de la legislación vigente.
APUDEPA, 20 de noviembre de 2007