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APUDEPA lamenta profundamente el desprecio del nuevo Estatuto por la historia de las instituciones de Aragón

APUDEPA lamenta profundamente el desprecio del nuevo Estatuto por la historia de las  instituciones de Aragón

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Cultural, APUDEPA, ha lamentado hoy que, tras la aprobación del nuevo Estatuto, la denominación histórica de la Diputación General pase a ocupar un segundo lugar en la norma básica aragonesa tras la más moderna de “Gobierno de Aragón”. El Estatuto de Autonomía que hoy ha aprobado definitivamente el Senado sólo recoge en dos ocasiones la denominación histórica de la Diputación General, tal y como se apunta desde la Asociación en Defensa del Patrimonio Cultural. Para APUDEPA “la mayoría parlamentaria de las Cortes de Aragón no ha sabido ser lo suficientemente sensible con el pasado histórico de la Comunidad, que debería haberse traducido en el respeto a una denominación que tiene más de seis siglos de historia”.

Tras todos los esfuerzos realizados por la Asociación, sólo ha sido posible incluir una vez más la referencia a la denominación histórica, pero siempre por detrás del nombre “Gobierno de Aragón”. APUDEPA ha agradecido hoy públicamente, en ese sentido, el importante apoyo de fuerzas políticas como Izquierda Unida en Aragón y lamenta la insensibilidad de los partidos que sustentan la Diputación General.

Desde APUDEPA se recuerda que “todas las autonomías con pasado histórico como entidad política han optado por el fortalecimiento de las respectivas denominaciones históricas de sus órganos de autogobierno”. Así, APUDEPA lamenta que Aragón pierda el “derecho histórico” del que sí hacen uso Cataluña, Valencia y Navarra.

APUDEPA, sin embargo, ha considerado como “muy positivos” la inclusión en el nuevo Estatuto de dos artículos referentes al patrimonio, el 13 y el 22, que, según la Asociación “deben de convertirse en herramientas importantes para la defensa del patrimonio cultural”.

APUDEPA, por último, ha calificado de “penoso” el oscurantismo y la falta de participación ciudadana con que los partidos mayoritarios han conducido el debate de la norma institucional básica de Aragón.

 

APUDEPA solicita al Ayuntamiento que realice un exhaustivo control de las obras en el Caserón de la plaza de Asso.

APUDEPA solicita al Ayuntamiento que realice un exhaustivo control de las obras en el Caserón de la plaza de Asso.

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), se ha pronunciado hoy sobre la futura rehabilitación del Caserón de los Labalsa, en la plaza de Asso de Zaragoza. Y es que el Ayuntamiento de la ciudad concederá el próximo martes las licencias urbanísticas para la rehabilitación del caserón como edificio de viviendas. APUDEPA solicita que el Ayuntamiento, “que es consciente de la catalogación del edificio y de los elementos a conservar según el Plan General de Ordenación Urbana”, cumpla con sus obligaciones de control y seguimiento, “no sólo de las licencias que se concedan, sino también de las futuras obras”.

“Experiencias amargas en este sentido, como la rehabilitación de la Casa de los Lazán (Palacio de Palafox) aconsejan extremar la prudencia y el control sobre las actuaciones del edificio” según se indica desde la Asociación. Se recuerda, así mismo, que los elementos a proteger no se restringen a las fachadas exteriores, sino que comprenden también la estructura original de muros de carga del edificio, las escaleras y otros importantes elementos conformadores del espacio interior de esta casona infanzona del siglo XVII.

APUDEPA considera “difícil” compatibilizar la reconversión del edificio en 40 viviendas y a la vez preservar sus valores culturales. La Asociación, en todo caso, lamenta que este último ejemplo de caserón infanzón no vaya a ser plenamente recuperado por la ciudad en forma de equipamiento público, única forma eficaz de mantener todas las características espaciales y arquitectónicas de tan significativo edificio.

APUDEPA se muestra “consternada” por las noticias sobre el pésimo estado del sistema de traída de aguas a Teruel

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA), se ha mostrado hoy “consternada” ante el informe del arqueólogo Javier Ibáñez que alerta sobre el peligro de inminente destrucción de varios de los hitos fundamentales del sistema de traída de aguas a la ciudad de Teruel. La Asociación considera que “el sistema es uno de los más importantes exponentes de la ingeniería hidráulica aragonesa y merece un trato exquisito por parte de las administraciones públicas”. APUDEPA recuerda que en el proceso de elaboración de las Bases de la Política del Agua de Aragón fueron aceptadas sus enmiendas para proteger, entre otros exponentes de las obras públicas, este tan interesante sistema de aguas de Teruel.

 

Por todo ello APUDEPA solicita a la Diputación General que, ante las noticias aparecidas hoy, “extreme la vigilancia y el cuidado sobre este patrimonio en peligro y actúe de forma inmediata, aún previamente a los trabajos del Plan Director, para evitar la destrucción de tan importante testimonio histórico”. APUDEPA considera que pequeñas actuaciones como la limpieza de los barrancos que atraviesan el acueducto, son imprescindibles para el mantenimiento de una de las principales señas de identidad de la ciudad. Por ello considera “imprescindible” la actuación urgente de la Diputación General “que será responsable de los daños que puedan producirse”.

La ruina es inminente

La ruina es inminente

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA) se suma a las voces de los ciudadanos que solicitan la urgente restauración del pueblo viejo de Belchite. En este sentido, APUDEPA se alegra de la decisión del Ayuntamiento de Belchite y de la Diputación General de redactar un plan especial para la consolidación del pueblo viejo. La Asociación teme, sin embargo, que este anuncio no sea sino un reclamo electoral más, teniendo en cuenta el importante deterioro sufrido por las ruinas de Belchite en los últimos años debido a la dejadez de las administraciones públicas.

La Asociación considera que las actuaciones en el pueblo viejo de Belchite, que son urgentes y deben de planificarse ya, no deben de ignorar la conjunción en Belchite de una serie de factores que lo hacen un lugar único y fundamental. En primer lugar sus importantes restos monumentales y su condición de sitio histórico de la guerra civil. Pero también la importancia de su historia secular y la importancia de su testimonio único de villa aragonesa no alterada por el urbanismo moderno. En este sentido, la Asociación exige el mantenimiento de todos los restos que se conservan, aún no siendo monumentales, dada su inigualable importancia como testimonio histórico, artístico, urbanístico y antropológico.

Por ello la Asociación cree que el pueblo viejo de Belchite merece de una vez por todas un esfuerzo importante de los aragoneses y por ello pide a la Diputación General una inversión importante para la “congelación” (que no reconstrucción) de tan trascendentales ruinas. Una inversión que, además de redundar muy positivamente en la economía de la zona haciendo de Belchite un importante polo de atracción, serviría para salvar de la inminente destrucción uno de los lugares más importantes del patrimonio aragonés. La situación es muy crítica. Debe de actuarse ya.

Zaragoza, 15 de abril de 2007

APUDEPA inicia mañana la recogida de firmas por la salvación de nuestro patrimonio

En el marco de los actos organizados los días 14 y 15 de abril por la Plataforma “Aragón no se vende”, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Cultural (APUDEPA) iniciará una campaña de recogida de firmas en defensa de nuestro patrimonio.

 

En concreto, APUDEPA solicitará a los ciudadanos su apoyo para conseguir la salvación de tres de los más importantes monumentos aragoneses, hoy en serio peligro: la Estación Internacional de Canfranc, el Teatro Fleta y la Escuela de Artes de Zaragoza.

 

Por todo ello APUDEPA hace un llamamiento público a todos los ciudadanos para que, además de participar en los demás actos de la Plataforma cívica (de la que es miembro APUDEPA), colaboren en la conservación del patrimonio.

 

Los asistentes, asimismo, recibirán detallada información sobre todos los asuntos relacionados con el patrimonio cultural tratados por la Asociación.

 

Zaragoza, 13 de abril de 2007.

Reunión de APUDEPA con el Director General de Operaciones de la Sociedad Expoagua Zaragoza 2008

Reunión de APUDEPA con el Director General de Operaciones de la Sociedad Expoagua Zaragoza  2008

Nota de prensa 7 de abril de 2006

Esta nota se publicó en Heraldo de Aragón, "Zaragoza y la Expo", el 10 de abril, p. 17

El pasado día 5 de abril representantes de Apudepa mantuvieron un encuentro con el Director General de Operaciones de la Sociedad Expoagua Zaragoza 2008, don Jerónimo Blasco. APUDEPA le transmitió la preocupación de la Asociación ante las actuaciones relacionadas con la Expo, como son la rehabilitación del Canal Imperial o la construcción del Azud del Ebro. Respecto a este último se le recordó  al director general la necesidad de un compromiso para que dicha infraestructura no cause en un futuro problemas de mantenimiento de los edificios históricos de las riberas del Ebro y en especial del templo del Pilar y el Monasterio del Santo Sepulcro, entre otros ejemplos aludidos.
Esta Asociación mostró también a Expoagua la gran preocupación existente en torno a la utilización de la Expo para justificar los polémicos destrozos patrimoniales del Gobierno de Aragón (Teatro Fleta, Escuela de Arte, Museo Pablo Serrano…). APUDEPA rechaza terminantemente el mal uso de la ilusión ciudadana ante la Expo para la realización de proyectos planteados con anterioridad a la elección de Zaragoza como sede de la Exposición Internacional. Al respecto,  Expoagua comunicó en dicha reunión a esta asociación  que en ningún caso  el Teatro Fleta y la Escuela de Arte iban a estar  relacionados directamente con la Expo.  Un día después, sin embargo, nos sentimos engañados y profundamente decepcionados con los responsables de Expoagua, por cuanto las Cortes han aprobado una ley para acelerar  los trámites de los proyectos contemplado en el plan de acompañamiento de la muestra, es decir, destrucción interna de la Escuela de Arte y traslado de su comunidad educativa  y desaparición del histórico edificio del   Teatro Fleta.
APUDEPA afirma que la realización de destrozos en el patrimonio cultural catalogado en nombre de la Exposición del año 2008 debilita fuertemente el necesario consenso social en torno a la muestra. El apoyo de la ciudadanía a la Expo no puede ser jamás, en una sociedad moderna,  un apoyo acrítico e incondicionado por lo que  lamentamos la falta de sinceridad y transparencia de la cúpula de Expoagua hacia esta asociación y anuncia la posibilidad de activar  las  medidas que procedan.
                                                         APUDEPA

 

 

PALACIO DE AMBEL EN LA PROVINCIA DE ZARAGOZA. ENTREGA DEL PREMIO APUDEPA 2005

PALACIO DE AMBEL EN LA PROVINCIA DE ZARAGOZA. ENTREGA DEL PREMIO APUDEPA 2005

El pasado 22 de abril, sábado, tuvo lugar una  cena de socios y simpatizantes en la Posada de las Almas de Zaragoza   con motivo de la entrega del Premio de Apudepa a la restauración del palacio de Ambel. En el acto se les hizo entrega de una obra original del pintor aragonés, Joaquín Ferrer Millán. Estuvieron presentes dos de sus cuatro propietarios, Christopher  Gerrad y Nick Watson.

En cuanto al Tocho Apudepa 2005, entregado al Gobierno de Aragón por su injusta  actuación en el Fleta, la asociación hizo parodia de un supuesto telegrama enviado por nuestra inefable Dª Eva Almunia, la actual Consejera de Educación y Cultura, entre las risas generalizasa de los asistentes

 Por su interés, transcribimos el texto que para la ocasión leyó uno de sus propietarios,   profesor de la Universidad de Durham (Inglaterra), Dr. Christopher Gerrad:  

"Muchas gracias. En primer lugar me gustaria agradecer a APUDEPA en mi nombre y en el del resto de los propietarios este premio, que es un gran honor para nosotros. La verdad es que es muy inesperado y ha sido una gran sorpresa. Tras 20 anos de trabajo en el edificio, la restauracion del palacio todavia continua.

Fue en 1987 cuando Isidro Aguilera nos llevó a ver el edificio de Ambel por primera vez y de noche. Éramos un grupo de cuatro amigos –jóvenes entonces- que visitabamos la zona cada verano para excavar a las afueras de Borja y queríamos encontrar una base desde la que explorar un poco más de la región. Llegamos aquí como estudiantes de arqueología ayudando con las excavaciones que realizaba la universidad de Bristol en colaboración con la universidad de Zaragoza.

Cuando vimos el edificio nos fascinó su complicado plano (por el que era necesario salir a la calle y utilizar tres puertas distintas para visitarlo) y la verdad es que por aquel entonces no vimos pega alguna con el mismo. Una vez adquirido el edificio, teníamos que dormir todos juntos en una sola habitación, rodeados de goteras y ruidos que el pueblo nos dijo que era el fantasma del palacio. El resto de las habitaciones estaban habitadas por arañas “tan grandes como conejos”, no había electricidad y tampoco agua. La situación era un poco deprimente, y por aquel entonces tanto el dinero como nuestro conocimiento de la arquitectura medieval y moderna de la región eran muy limitados, y por supuesto, la relación que el edificio tenía con las órdenes militares no tenía mucha relevancia entonces.

En aquellos primeros días estaba claro que era imposible llegar y vivir en el edificio sin más. Empezamos por establecer una zona como campamento base, con varias habitaciones que se podían utilizar sin riesgo alguno, por ejemplo,  sin que cachos del techo se cayeran en la comida.

Buscamos a ver si era posible encontrar algun tipo de ayuda para hacer algunas de las obras mayores (sobre todo los tejados), pero no tuvimos suerte alguna, así que organizamos un tipo de intercambio con un colegio británico de carpinteros, electricistas y albañiles. Jóvenes estudiantes de estos gremios vinieron durante seis veranos con sus profesores y con ellos reorganizamos la infraestructura básica del palacio. El arquitecto Miguel Angel Bordejé fue un entusiasta consejero y bajo su supervisión quitamos escombro, reforzamos vigas de los tejados y reparamos el ladrillo y yeso que estaba en mal estado. Por entonces Manuel Jiménez fue una fuente de sabiduría sobre aspectos locales.

Nuestra filosofía fue, y sigue siendo, muy simple. Intentamos no hacer intervención alguna que no sea reversible y simplemente no tocamos la fábrica histórica del edificio. Durante los últimos diez años hemos trabajos o bien solos o bien con familiares y amigos, que generosamente aceptan la invitación de venir a echarnos una mano en el proyecto que sea, y algunos de los cuales todavía están desconcertados sobre nuestros objetivos. De hecho, no hemos realizado restauración alguna, en el sentido de que no hemos creado espacios nuevos, sino que lo que hemos hecho es conservar lo que había, con métodos y materiales tradicionales siempre que se ha podido. Incluso hemos intentado conservar la ecología del edificio, creando espacios para los grandes grupos de murciélagos que invernan en el palacio y también para las lechuzas que viven en las falsas.

Nuestra filosofía fue, y sigue siendo, muy simple. Intentamos no hacer intervención alguna que no sea reversible y símplemente no tocamos la fábrica histórica del edificio. Durante los últimos diez años hemos trabajado o bien solos o bien con familiares y amigos, que generosamente aceptan la invitación de venir a echarnos una mano en el proyecto que sea, y algunos de los cuales todavía están desconcertados sobre nuestros objetivos. De hecho, no hemos realizado restauración alguna, en el sentido de que no hemos creado espacios nuevos, sino que lo que hemos hecho es conservar lo que había, con métodos y materiales tradicionales siempre que se ha podido. Incluso hemos intentado conservar la ecología del edificio, creando espacios para los grandes grupos de murciélagos que invernan en el palacio y también para las lechuzas que viven en las falsas. El enfoque que hemos adaptado ha sido muy arqueológico. Hemos medido y dibujado todas la fachadas del edificio, ventanas, puertas y decoraciones. La mayor parte de este trabajo lo han realizado mis estudiantes, que vienen durante el verano a hacer prácticas y disfrutar de un poco de sol. Con ellos hemos limpiado la cal del siglo XIX y calcado los graffiti, produciendo unos sesenta metros de papel. También hemos realizado excavaciones arqueológicas y hemos intentado situar al edificio en el contexto local de la villa de Ambel; para ello, y con la ayuda del Centro de Estudios Borjanos, hemos estudiado varios cientos de documentos del Archivo Nacional de Madrid, y los resultados fueron publicados en el 2003. Durante todo este proceso, lo que más nos ha sorprendido es que el edificio que compramos en 1987, que fue descrito entonces como del siglo XVI, es mucho más antiguo. La arqueología muraria nos ha permitido descubrir las estructuras templarias de los siglos XII y XIII, todavía embutidas en construcciones más tardías. Igualmente no sabíamos de las grandes obras realizadas a finales del siglo 18, que salvaron al edificio de una ruina total e incluyen la fachada lateral con sus grandes arcos. Todo esto nos indica que es imposible restaurar el edificio de una fecha determinada, todavía es más, el verdadero valor del palacio está en lo que nos comunica de su larga y compleja historia de adaptación y remodelación de acuerdo con las necesidades de sus habitantes. Durante siglos estos eran los monjes conventuales y caballeros, pero después fueron los arrendadores del edificio, y más recientemente las familias de propietarios, administradores y criados que vivían allí.

El palacio de Ambel es ahora uno de los edificios mejor entendidos de aquellos que fueron de las órdenes militares, y no solo en España, sino en toda Europa. Su estudio ha sido multidisciplinar, y esperamos que continúe así en el futuro. En la actualidad, por ejemplo, en colaboración con el departamento de ingeniería de mi universidad estamos dirigiendo una tesis sobre los defectos estructurales del tapial, intentando encontrar modos de repararlos. Aquí debo hacer un inciso, y mencionar que hemos estado midiendo y vigilando cada dos meses el movimiento de las rajas de las paredes del palacio durante 20 años, dando pie a dos tesis doctorales por sendos ingenieros. Todo esto es debido al interés actual existente por el tapial, material de construcción tradicional y muy de moda con arquitectos modernos por sus características ecológicas.

En cuanto al progreso en la conservación del edificio, todavía hay varios suelos por reparar y varias zonas del edificio donde todavía no hemos empezado. La decoración interior es algo primitiva –o rústica-, el agua caliente es algo escasa, y el tejado requiere trabajo constante.

Por lo demás, cuando los visitantes vienen y nos preguntan ¿qué obras habéis hecho? ¡porque no se notan! Nos lo tomamos como un halago. Por ejemplo, ningún suelo está complemente horizontal, porque originalmente no lo fueron y creemos que no tiene ningún mérito reponer vigas para rectificarlo.

En España hoy en día, la restauración de edificios antiguos a veces insiste en crear un edificio nuevo –y de lujo- en el lugar del edificio histórico, y generalmente a su costa. Nosotros tenemos muy claro que no queremos esto. Sería como rellenar todos los agujeros y allanar las superficies de la Puerta del Carmen, borrando el carácter histórico y significado del monumento.

Mucha gente viene a Ambel y desde del centro del palacio nos dice: ¡Pero cuanto queda por hacer!, aunque a nuestro parecer la restauración esta casi ya terminada.

Nuestro papel actual es el de meros guardianes del edificio y de su historia para las generaciones futuras.

Muchas gracias por el premio, es un gran honor".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PREMIOS APUDEPA 2005. PREMIO A LA RESTAURACIÓN DEL PALACIO DE AMBEL Y TOCHO A LA INTERVENCIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN EN EL TEATRO FLETA

PREMIO Y TOCHO APUDEPA  ABRIL 2005. NOTA DE PRENSA

El pasado mes de diciembre Apudepa, Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés,  acordó la nominación de los premios anuales que esta asociación concede a la intervención en el patrimonio cultural aragonés para el año 2005. El PREMIO  APUDEPA se otorgó al Palacio de Ambel y el TOCHO  al  Gobierno de Aragón por su demoledora intervención en el Gran Teatro Fleta.
Esta asociación valora que es de extraordinario mérito la restauración que se está llevando a cabo en el palacio de Ambel, situado en el Campo de Borja y en las proximidades del Moncayo, una impresionante fábrica medieval que fundó la Orden de caballería del Temple en 1151 y heredaron los Hospitalarios de San Juan en el siglo XIV, casa en la que mantuvieron su encomienda hasta las desamortizaciones del siglo XIX.
Este enorme edificio fue adquirido por unos particulares hace apenas dos décadas, cuando se encontraba en avanzado estado de ruina, y sus propietarios, con limitados medios económicos pero con férrea voluntad y conocimientos, lo han salvado de una ruina segura, en definitiva, un modelo de buenas prácticas en la restauración monumental arquitectónica, muy compleja por su propia naturaleza.
Esta asociación estima los estudios históricos previos realizados, la detallada arqueología muraria, estudio de la fábrica y, en definitiva, el rigor metodológico aplicado hasta ir logrando paulatinamente la restauración de sus estructuras arquitectónicas, elementos decorativos y aquellas huellas que pertenecen a su memoria (graffiti). A todo ello habría que sumar los inventarios y catálogos llevados a cabo con los materiales que se han ido encontrando, sin olvidar la difusión de sus logros en publicaciones científicas, en suma, un ejemplo de actuación que nos debe servir a los aragoneses como modelo a imitar.
En cuanto al Tocho Apudepa se ha concedido a la  bárbara intervención y el bárbaro gasto de  nuestra administración  en los últimos seis o siete años en el Teatro Fleta de Zaragoza,  lo que ha supuesto la pérdida de unos de los edificios más notables de nuestra modernidad, un modelo de arquitectura racionalista y  funcionalista a favor de la cultura, obra del arquitecto municipal José de Yarza y Echenique (1953-1955). En definitiva, una actuación errática del Gobierno Aragonés, digna de un disparate goyesco. 
Finalmente, por  su interés, lección permanente de su espíritu restaurador, transmitimos las palabras Christopher Gerrad, en nombre de los propietarios del palacio de Ambel: “El aspecto más importante que ha guiado la intervención en el palacio de Ambel y la distingue de cualquier otra realizada en Aragón es que no se ha intervenido en el edificio hasta que no se ha comprendido bien la fábrica del mismo. Un edificio histórico es una entidad arqueológica vertical que debe estudiarse para comprender su interés, singularidad y desarrollo, y es imposible pensar que las restauraciones de edificios históricos se pueden realizar –o incluso concebir– sin la intervención de un historiador y de un arqueólogo, trabajando parejamente con el arquitecto desde los inicios del proyecto. La publicación del libro sobre el palacio de Ambel demuestra en este sentido el jugo que se puede sacar a este tipo de estudios, ya que con la arqueología muraria se han podido identificado las sucesivas fases y desarrollo por las que ha atravesado el palacio desde el siglo XII. Otros aspectos que se han tenido en la cuenta en la restauración es que todas las intervenciones realizadas en el palacio son reversibles y están documentadas; además se han utilizado técnicas y materiales tradicionales; y también ha habido una adaptación mínima del espacio para usos modernos, respetándose al máximo los espacios originales medievales. En suma, la intervención se ha acometido con una gran humildad y respecto hacia el edificio histórico”. Gerrard, también ha dicho que es un gran honor recibir este premio y agradece a APUDEPA el reconocimiento.
¿Se dan cuenta?,”igualito” que las instituciones aragonesas, desabridas para el patrimonio arquitectónico  y para los que lo defendemos desinteresa-damente por estas tierras.
                        APUDEPA