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APUDEPA

“Las desvergüenzas del capitalismo” por José Vidal-Beneyto

“Las desvergüenzas del capitalismo” por José Vidal-Beneyto

Este post va dedicado a Violante, que en paz descanse, y a Pedro, huertanos de Murcia, porque ellos representan los mejores valores de la cultural popular ancestral. No obstante, tuvieron que abandonar su humilde vivienda de campo víctimas del acoso y la especulación urbanística. Como ellos hay frecuentes casos en el medio rural y urbano español pero no llegan a la luz pública porque acaso tampoco hay gente tan luchadora como Violante y Pedro por defender su vivienda y estilo de vida. A sus largos ochenta años. También vaya nuestro aprecio y consideración a todos los murcianos que los han apoyado.

A estas alturas está claro que la disminuida capacidad de los ciudadanos de autonomía y libertad por falta de recursos tiene que ver con el desaforado capitalismo que acosa el planeta. Era una cosa que se veía venir pero… estábamos muriendo de éxito y es frecuente tildar a los conservacionistas de agoreros, ignorantes, eco vagos, amargados y, acaso, malos hijos de la patria.

APUDEPA lucha por defender la conservación del patrimonio cultural aragonés y el arquitectónico en particular porque entendemos que es el que está más en peligro: ahora tenemos a bien poner como ejemplo la huerta tradicional murciana, de alto valor ecológico, con sus ingenios del agua de tanto interés para todos. Ya ven lo que les ha pasado a Violante y Pedro. En Zaragoza la huerta está en retroceso y el caso del meandro de Ranillas con el reciente evento Expo nos da idea de lo que los políticos son capaces de hacer con un espacio privilegiado: frente a la naturaleza hormigonado de diseño caro. Nos deben las cuentas del evento, Dicen que es el progreso, lo es de unos pocos sin entrañas, no de la sociedad que anda como sin rumbo, descohesionada.

Mal que les pese a muchos empresarios y políticos las cifras cantan y si a este tercer expansionismo del ladrillo no le ponemos reflexión y cordura seguiremos con la cultura del dinero fácil en el que todo vale: cuentas corrientes que crecen como la espuma, ayuntamientos recalificadores, escasa colaboración de las autoridades contra el fraude de cualquier tipo, sobres de dinero de incierto destino, ausencia de valores, consumismo como fin en sí mismo, cultura infravalorada, ciudadano controlado y voz de las asociaciones a las que casi nunca se escucha y cuando bien parece intentan poner en ridículo desde altas instancias de la administración.

Vidal-Beneyto nos lo cuenta con claridad y sin tapujos en “Las desvergüenzas del capitalismo. El sistema económico dominante se olvidó de sus ascéticos y laboriosos orígenes calvinistas y terminó glorificando el enriquecimiento rápido como referencia del éxito. Eso abrió las puertas a la trampa y a la rapiña”. Él propone, al final de su artículo, que “sólo una movilización popular e intelectual, insistida y de gran calado, podrá ayudarnos a acabar con tanta patraña y tantas desvergüenzas(El País 22 /11/2008).

Y si Vd. está dispuesto a recabar más datos le remitimos a “España. El urbanismo Salvaje.” “Censo del suelo por satélite. La superficie construida en la costa sube un 22% en sólo seis años”. El hormigón se come al día unos 140.000 metros cuadrados de la primeria línea. El ritmo de destrucción del litoral se ha duplicado con la burbuja inmobiliaria. Valencia y Huelva, provincias en las que más crece el cemento, un 50%. Medio ambiente se ofrece a comprar todo el suelo rústico del Mediterráneo. Estos son los epígrafes resaltados. En fin, que en España en los últimos seis años se ha construido las cuarta parte de todo lo edificado los 2.000 años anteriores. 2000 años, sí, no hemos transcrito mal los datos (El País 24/11/2008).

“No es una pesadilla es el urbanismo salvaje”. Jueces, fiscales y empresarios son ya conscientes de que la construcción descontrolada matará la gallina de los huevos de oro. Los expertos alertan sobre la “corrupción insostenible” del sector. El derribo de la obra ilegal no debe ser la excepción, sino la regla, dice el juez. El desaguisado del Algarrobico costará al erario público 200 millones de euros. La justicia sigue quejándose de la escasa colaboración de las autoridades. Hay 150 alcaldes procesados. Son la punta del iceberg del mal urbanismo. Los observadores europeos vuelven espantados tras sus visitas a la costa. “En estos casos la justicia siempre llega tarde”, admite el fiscal jefe de Málaga. El 70% de los ediles vinculadas con la corrupción resultan reelegidos. “No veo el impacto. A mí el hotel me gusta”, dice el regidor de Carboneras. Vds. ya habrán adivinado que se trata del conocido caso del hotel El Algarrobico, al borde del mar en el parque natural del Cabo de Gata (El País 16/11/2008).

Por todos estos sinvergüenzas que promueven este tipo de urbanismo salvaje Violante ha dado su vida. Violante, algunos aragoneses no te olvidaremos.

Especulación urbanística desalmada

Especulación urbanística desalmada

Pedro y Violante, en la huerta. Leo con tristeza en EL PAIS sobre la muerte de una mujer de pena, al desalojarla de su casa. Es un ejemplo más de la deshumanización que reina en nuestra sociedad: deshumanización e insensibilidad de los planificadores urbanísticos, insensibilidad del ayuntamiento, insensibilidad de la justicia… una justicia ajena a los dramas personales, desalmada en muchos casos. Ahora, para justificarse, porque no debe caber en sus cabezas que una persona sea sensible y pueda morir de pena, dirán que era vieja, que se tenía que morir, que ya arrastraba alguna mala salud…..

Descanse en paz, y con nuestro homenaje, Violante, a la que no dejaron vivir donde quería.

La anciana que paró un plan urbanístico en Murcia fallece cuatro meses después de ser desalojada

 

Violante, de 84 años, fue obligada a abandonar su casa en la huerta y realojada en un piso

 

RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 25/11/2008

 

Cuando el pasado 18 de julio el Ayuntamiento de Murcia derribó la casa de Violante en la huerta para construir una gran avenida, sus familiares no paraban de repetirlo: "No podrá vivir mucho fuera de la huerta, no soportará vivir en un piso". Violante, de 84 años, sólo resistió cuatro meses. Ayer falleció en Murcia de "parada cardiorrespitoria, shock séptico y fallo multiorgánico", según informó la familia. Sus familiares dicen que falleció de pena, después de luchar durante más de un año por mantener su casa en la huerta.

Hace un año Violante y su marido, Pedro Camacho, de 90 años, fueron noticia porque en el último instante un juez paró los planes del Ayuntamiento de Murcia de derribar la vivienda la vivienda en la huerta y realojar al matrimonio en un piso. El juez tomó la medida para "paliar las graves consecuencias que para la salud" del matrimonio de ancianos "podría conllevar su desalojo y no realojo en condiciones similares". Los ancianos habían vivido toda su vida en una casa de la huerta de Murcia, con gallinas, gatos y limoneros y el juez, basado en los informe médicos, temía por su salud si los mandaban a un piso. Pedro y Violante entendían que su casa podía estorbar, pero pedían una similar, aunque fuese más barata que el piso que les tocaba. El juez impidió el derribo "hasta tanto tenga lugar su realojo provisional en vivienda de similares condiciones en el entorno de la expropiada".

El Ayuntamiento recurrió con el argumento de que esas viviendas en al huerta estaban "condenadas a desaparecer". Y ganó. El Tribunal superior de Murcia falló el pasado mes de junio que, aunque "el abandono de su vivienda" podía "ocasionar perjuicios" a la pareja la vivienda había "sido expropiada y necesariamente debían abandonarla".

El pasado 17 de julio, Violante y Pedro dejaron la casa que habitaban desde 1946. Al día siguiente la piqueta derribó la vivienda. "Desde entonces ella decía que no quería vivir así. Después de toda la vida en la huerta un piso no era bueno para ella y los médicos lo habían advertido", explica su familia. Hace un mes ingresó por primera vez en el hospital y el 10 de noviembre un parte médico alerto del deterioro que sufría la mujer por el desalojo. Anoche falleció en el hospital. Su familia quiere que se conozca el caso: "Hay muchos huertanos que abandonan su casa porque los expropian y se mueren de pena. Que se sepa que esto ocurre".

 

Agustinas subvencionadas

Agustinas subvencionadas

¡Qué valor! Lo hemos dicho en otras ocasiones: estamos convencidos que el caciquismo político y económico imperante en la sociedad actual duerme sobre un colchón de silencio subvencionado. Así se explica que la lucha por tener voz se reduzca a una minoría y que la mayoría de los que ya la tienen renuncien a una posición crítica, constructiva, reformadora y de progreso.

 

Hace pocos días el Boletín Oficial de Aragón nos sorprendía (todavía nos sorprende) con la publicación de un anuncio por el que se comunicaba la adjudicación de un “contrato privado de patrocinio”. No crean que este tipo de anuncios es muy frecuente en el Boletín Oficial de Aragón. Nosotros hemos contabilizado una docena de este tipo de anuncios en toda la historia del Boletín. Y todos ellos se refieren a competiciones deportivas (siendo el más importante el de patrocinio del Real Zaragoza de Agapito Iglesias y Eduardo Bandrés, deporte, construcción y política) o a suplementos especiales de medios de comunicación. Lo que no habíamos visto hasta ahora (vivir para ver) es que el Departamento de Cultura adjudicase directamente un contrato privado de patrocinio, negociado sin publicidad, para subvencionar las actuaciones y el disco de un artista particular. Hasta ahora los métodos eran más sofisticados: contratación puntual de actuaciones, por ejemplo. Y la agraciada es nuestra heroína, nuestra Agustina de Aragón en el desfile del Ayuntamiento de Zaragoza para el último Pilar, defensora de Zaragoza, Carmen Paris. (Sobre la distinción de “defensores de Zaragoza” podría hacerse un nuevo post, pero no tenemos tiempo). ¿Recuerdan ustedes quién encabezaba el manifiesto de “artistas” a favor del derribo del Teatro Fleta? Pues sí: Carmen Paris. Activista contra el trasvase, la cantante (a la que no conocemos y cuyo trabajo no juzgamos) no duda en apoyar al Gobierno de Aragón en campañas como la contraria al Teatro Fleta o a favor de los ríos de Aragón. ¿Alguien en su sano juicio no ve relación de causa-efecto entre el silencio ante los atropellos culturales que vive Aragón (y España) y la distribución del dinero público de esta forma arbitraria, directa y sin publicidad? ¿Por qué Carmen Paris? ¿Por qué no otros artistas con menos posibilidades? ¿Por qué no se convoca un concurso? ¿Por qué directamente los órganos políticos? ¿Qué criterios se han seguido? ¿Ante quién se rinden cuentas?

 

El Gobierno subvenciona así (directamente y negociando sin publicidad) con nada más y nada menos que 86.206,9 euros a una empresa madrileña (Morgan Britos S.L.) que representa a, entre otros grupos y personas, Carmen Paris, Jarabe de Palo, o Jorge Drexler.

 

Si han de existir las subvenciones, otórguense con luz y taquígrafos y respetando las condiciones constitucionales de igualdad y libre concurrencia. Todo lo además abona el caciquismo, la dependencia gubernamental, el silencio y el clientelismo.

 

Ya sabemos que esta no es forma de hacer amigos, pero comprendan nuestros lectores que no tenemos absolutamente nada contra Carmen Paris. Los nombres y apellidos no los ponemos nosotros. Vienen publicados (después de cerrar el contrato sin publicidad, eso sí) en el Boletín Oficial de Aragón.

 

Si se atreven hasta con Numancia...

Si se atreven hasta con Numancia...

Noticia y foto publicadas por el diario EL PAIS en su edición de 23 de noviembre de 2008. La tristísima noticia que a continuación les traemos sirve para ilustrar alguno de los temas clave en relación con la situación del patrimonio cultural en España. Un lugar tan importante y tan emblemático para la historia de España como las ruinas de la ciudad de Numancia, y su sistema de campamentos militares, se encuentra seriamente amenazado por la falta total de sensibilidad hacia la historia, el patrimonio cultural, el paisaje, la memoria histórica... A APUDEPA, que poco a poco avanza hacia una concepción cada vez más integradora del patrimonio cultural, el paisaje y el territorio, le horripila pensar qué no serán capaces de hacer nuestros gobernantes (políticos y empresarios) si se atreven con uno de los lugares con más historia de España. Es curioso comprobar que para los grandes partidos políticos España se rompe solamente cuando se ceden competencias a las autonomías…

Que se atrevan con Numancia da la medida de la terrible situación por la que atraviesa el patrimonio cultural español. Otro asunto que el caso de Numancia ilustra es el de las estrategias con el que los vampiros del espacio se parapetan para llevar a cabo sus objetivos: diseños de “moda”, nombres rimbombantes, discursos pseudosostenibles y arquitectos “de prestigio” para poner Numancia “en el mapa”. En este caso la Ciudad del Medio Ambiente de Soria con diseñor de Patxi Mangado y Félix Arranz.

Y el tercer tema que el caso de Numancia ilustra es el de la soledad de los grupos ciudadanos y de las instituciones académicas en la protección del patrimonio. Quizás sirva, incluso, para valorar más el trabajo de asociaciones como APUDEPA, cuyos voluntarios realizan un gran esfuerzo en un “ambiente” cultural que no respeta ni los dictámenes de las otrora todopoderosas Reales Academias. ¡Milagroso todo lo que consigan asociaciones como APUDEPA si ni siquiera las Reales Academias de San Fernando, de la Historia e Hispania Nostra o ICOMOS son capaces de detener atentados como el de Numancia!

Para acabar, y antes de dar paso a la noticia, APUDEPA se ratifica en su posición al respecto, hecha pública en 21 de julio de 2008: “La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA) se suma al posicionamiento de las Reales Academias y condena los proyectos que atentan contra la integridad paisajística y monumental de uno de los paisajes arqueológicos más importantes de España”.

 

Numancia pierde otra guerra

TEREIXA CONSTENLA - Soria - 23/11/2008

De golpe, surgirán en el horizonte edificios de hasta 40 metros de altura

"Los restos no sufrirán", afirma el director del Museo Numantino

"Es el paisaje lo que ayuda a imaginar qué pasó", dice Amalio de Marichalar

 

Cada día, sin fallar, entre el otoño del 134 antes de Cristo y el verano siguiente, Escipión el Africano recorría el perímetro de una muralla levantada en un paisaje de lomas, llanos y bosques cruzado por los ríos Duero y Tera. En el entrecejo del militar que había arrasado Cartago había otra fijación: Numancia, la ciudad celtíbera que humillaba a Roma con su resistencia en una guerra de casi dos décadas. Le costó lo suyo doblegarla. Cuando lo hizo, encontró más muertos que vivos. Los numantinos que habían resistido al hambre se suicidaron como pudieron.

De vuelta a Roma, en su paseo triunfal, el general exhibió a 50 supervivientes, luego vendidos como esclavos. Escipión devolvió a Roma el orgullo o la petulancia, según se mire, pero los propios romanos, impresionados, metieron a Numancia en la leyenda.

En estos 2.000 años, el paisaje que cabalgó Escipión ha perdido árboles y ha ganado casas, aunque sin profundas alteraciones. Es ahora cuando afronta una drástica transformación urbanística por varios frentes debido a la coincidencia de tres proyectos: la Ciudad del Medio Ambiente (CMA), impulsada por la Junta de Castilla y León; un polígono industrial del Ayuntamiento de Soria y una promoción de chalés en Garray, el municipio que alberga el yacimiento.

De golpe, irrumpirán en el horizonte industrias, casas, hoteles y edificios de hasta 40 metros de altura. "El impacto visual es muy importante, pero el problema es que tanto la Ciudad del Medio Ambiente como el polígono son legales al estar fuera de la zona arqueológica", sostiene Alfredo Jimeno, profesor de Prehistoria de la Universidad Complutense y responsable del plan director de Numancia.

No parece Jimeno de esos investigadores que desea encapsular la realidad en una urna para proteger la historia. Usa la arqueología para conocer el pasado y favorecer el presente. Cogió el yacimiento abandonado en 1994. Ahora recibe más de 60.000 visitas y ha ayudado a cimentar negocios en Garray. Lo que se avecina, sin embargo, le disgusta. "La Ciudad del Medio Ambiente impacta sobre el entorno y sobre un humedal, el Soto del Garray, que es un referente para explicar el paisaje celtíbero", sostiene el profesor.

Para entender Numancia conviene subirse al cerro y mirar. Se divisan siete columnas blancas que identifican cada uno de los campamentos de Escipión que reforzaban la muralla de nueve kilómetros. Hacia el Soto del Garray, se verán en breve otros hitos arquitectónicos. "Este paisaje permanece inalterado desde hace 2.000 años, ha sido un lugar de pastoreo, caza y recogida de leña, nos parece un despropósito localizar la Ciudad del Medio Ambiente ahí", reprueba Roque Ortega, presidente de la Asociación Soriana para la Defensa y el Estudio de la Naturaleza.

Paradójicamente es la razón elegida para emplazar ahí el proyecto. "Pretendemos demostrar que el desarrollo puede ser sostenible, es como pasar de las musas al teatro", defiende Carlos de la Casa, delegado territorial de la Junta en Soria. Algunas obras menores ya han comenzado, a pesar de que la ley que aprobó la Ciudad del Medio Ambiente ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional por 50 diputados socialistas. "Guste o no, sea o no el sitio adecuado, va con todos los parabienes legales", insiste Carlos de la Casa, un historiador de formación que opina que los proyectos públicos en marcha no impactan sobre Numancia. De similar parecer es el director del Museo Numantino, Elías Terés. "No me opongo a ninguna actuación, Numancia tiene una vida de más de 5.000 años en los que el entorno ha evolucionado. La protección actual es suficiente para que los restos no sufran", expone.

El paisaje, rebaten otros, no es opinable y está amparado por una convención europea firmada por España. "Llama la atención el estrecho criterio paisajístico que se ha manejado: el paisaje no se circunscribe al hito, incorpora un sistema de vistas, panorámicas e impactos visuales", advirtió la Real Academia de Historia, a propósito de los efectos del polígono industrial, que dista entre 400 y 600 metros de La Rasa, uno de los campamentos de Escipión.

Lo que describieron Bécquer y Machado de la ciudad de Soria peligra para el Icomos, un organismo que asesora a la Unesco: "Hay una incidencia paisajística y ambiental contra los Bienes de Interés Cultural de Numancia y cerco romano, margen izquierda del Duero y casco antiguo de Soria", según el informe de ese organismo.

El manifiesto en defensa de Numancia, avalado por 10.000 firmas, cuenta con rúbricas internacionales de referencia, como el Instituto Arqueológico Alemán, el mismo donde el arqueólogo Adolf Schulten mostró a comienzos del siglo XX los restos que evidenciaban el lugar exacto del cerco de Escipión. "Lo que vale de Numancia no son las piedras, sino el paisaje que permite imaginar lo que allí pasó", aduce Amalio de Marichalar, nieto del aristócrata que cedió el terreno de Numancia al Estado y que ahora batalla contra la expropiación de tierras para el polígono de Soria II: "Litigamos con el objetivo de que el suelo se retrotraiga a la calificación de rústico. Considero un insulto que se nos diga que tenemos intereses de otro tipo. Numancia es un valor universal". Un símbolo que tendrá pronto otro paisaje.

 

Jornada sobre CIUDADANÍA Y DEFENSA DEL PATRIMONIO

Jornada sobre CIUDADANÍA Y DEFENSA DEL PATRIMONIO

La Pagoda, Madrid, arquitecto Miguel Fisac. Destruido. En Madrid se ha celebrado en la Casa de la Panadería, esta semana, una jornada dedicada a Ciudadanía y defensa del Patrimonio, organizada por el grupo Municipal de Izquierda Unida con un panel de arquitectos y algunos de los principales líderes de movimientos vecinales madrileños. Por su interés, y para que reflexionemos sobre algunas cuestiones tratadas, traemos a este Blog la noticia aparecida en EL PAIS, en su edición madrileña de 23 de noviembre de 2008.

 

Tribulaciones del patrimonio edificado de Madrid

Un debate convocado por IU entre arquitectos y vecinos considera claves la inspección, la sensibilidad ciudadana y neutralidad municipal para garantizar su protección.

 

RAFAEL FRAGUAS - Madrid - 20/11/2008

Arte, paisaje e historia es igual a patrimonio cultural. Pero hablar de patrimonio edificado en Madrid es sonreír y llorar, consecutivamente. Sonreír, porque en relación a otras ciudades españolas, el grado de conservación de los bienes patrimoniales públicos es considerado razonable por algunos expertos como el arquitecto Vicente Patón, representante durante años del Colegio Oficial de Arquitectos en distintas comisiones de control patrimonial. Y también equivale a llorar, porque la protección de esos bienes podría ser mucho, muchísimo más eficaz, según éste y otros arquitectos especializados, más líderes vecinales, convocados este miércoles por el Grupo Municipal de Izquierda Unida de Madrid en un debate sobre Ciudadanía y Patrimonio celebrado en la casa de la Panadería de la plaza Mayor.

Para lograr una protección completa sería preciso no sólo que Ayuntamiento y Comunidad tomaran distancia de los mecanismos de fiscalización, donde son jueces y parte, sino también que creciera la sensibilidad ciudadana en defensa de lo que es suyo, establece Patón; habría que añadir además eficacia de la inspección de las actuaciones sobre bienes patrimoniales públicos, más una contención contundente de las pulsiones municipales orientadas a descatalogar bienes protegidos. Tal es la tendencia más frecuente en los órganos municipales con poder para modificar, por presiones políticas o inmobiliarias, los planes generales de ordenación urbanística, según denunció el arquitecto.

 

Destrucción de la ’Pagoda’ de Fisac

Todo ello afloró en la Casa de la Panadería esta semana, durante la jornada dedicada a Ciudadanía y defensa del Patrimonio, organizada por el grupo Municipal de Izquierda Unida con un panel de arquitectos, Vicente Patón como ponente y Ricardo Aroca, Carlos Sánchez Casas, Alberto Tellería y Daniel Álvarez, anfitrión de IU, como tertulianos y algunos de los principales líderes de movimientos vecinales madrileños: Julián Rebollo, de Cárcel de Carabanchel; Alberto Ferrero, de Caño Gordo-Dehesa de la Villa; Álvaro Bonet, de la Cornisa de las Vistillas-San Francisco el Grande; Juan Antonio Aguilera, de Dolmen de Dalí y el jardinero de la Casa de Campo, Luciano Labajos, de Ecologistas en Acción y Comisiones Obreras.

El evento, con ponencia, mesa redonda y coloquio, se celebraba en la sala de Bóvedas de la Casa de la Panadería, recinto paradigmático del Madrid del siglo XVII cuya planta básica, por cierto, ha sido transformada en Oficina Municipal de Turismo en una actuación de dudosa factura. Durante el acto se recordaron desmanes como la destrucción, en 2001, de la histórica casa de Iván de Vargas, apenas a 100 metros de la sede municipal o el derribo de la Pagoda de Miguel Fisac.

Milagros Hernández, concejal de Izquierda Unida y organizadora de la jornada, se refirió a la necesidad del debate ciudadano sobre el patrimonio, que concierne a la ciudadanía de manera directa, y anunció una secuencia de debates monográficos semejantes. El ponente Vicente Patón brindó al público asistente una panorámica de la situación patrimonial en Madrid, desde los marcos legales: ley de Patrimonio Histórico de 25 de junio de 1985, Ley regional de la Comunidad de Madrid, de 9 de julio de 1998, que los conservan y los catalogan, así como los tres niveles de protección a los que se afectan para su protección, más el papel de las comisiones de control municipal y regional y los problemas que en todos estos registros se presentan, amén de una ristra de sugerencias de soluciones que propuso.

Entre ellas Patón ofreció dos muy tangibles: la primera, la autorización de los muros de carga en las edificaciones con valor patrimonial, con objeto de mantener el respeto a la tectónica histórico-artística de la ciudad; la segunda proposición señalaba la necesidad de que se autorice en el casco histórico el empleo de los materiales tradicionales básicos de la construcción: piedra, hierro, madera y ladrillo. Patón se refirió a que en los edificios sometidos al grado más bajo de protección (gran parte de los construidos en el siglo XVIII y XIX) es donde más desmanes se dan. Y ello porque, si bien carecerían de aspectos estéticos espectaculares, si conservan la traza, el aura y la volumetría de la ciudad histórica. En cuanto a la arquitectura contemporánea, el ponente abogó por incluirla en el catálogo de bienes de interés cultural, del que permanece ausente.

 

Una carga para sus dueños

En Madrid, "ser propietario de un bien patrimonial es una carga para su dueño", dijo por su parte Ricardo Aroca, ex-decano del Colegio Oficial de Arquitectos, que participaba en la mesa redonda posterior a la ponencia. Aroca hizo hincapié en mantener vivas las ciudades y no trocearlas en parques temáticos inanimados, y destacó la necesidad de hacer rentable el patrimonio edificado, como principal argumento de convicción ante los que deciden.

Para el arquitecto Carlos Sánchez Casas, "la politización de las causas ciudadanas de defensa del patrimonio es una necesidad", aludió a los profesionales comprometidos y rechazó la práctica de culpar a la política de todos los males.

Alberto Tellería se mostró partidario de reducir el IBI a los bienes protegidos y subrayó las deficiencias existentes en la formación histórico-patrimonial de muchos arquitectos. "En la Escuela Superior de Arquitectura, la Historia era una "maría" (asignatura secundaria)", recordó.

Posteriormente, intervinieron en otro foro, relativo a la defensa ciudadana del patrimonio, los líderes del movimiento ciudadano, Julián Rebollo, de Carabanchel, que explicó las tribulaciones sufridas por el movimiento vecinal ante lo que tildó de "arbitrariedad de ministerios y Ayuntamiento" y que derivó en la demolición del edificio carcelario cuya cúpula los vecinos intentaron salvar para crear un centro por la paz y la memoria; Juan Antonio Aguilera, del colectivo de defensa del Dolmen de Dalí, denunció "el ocultamiento de documentación oficial sobre la plaza", de la cual dijo que "su enlosado de granito negro, con rayos solares incisos hoy desaparecidos por una actuación municipal, formaba, con la escultura, la figura de piedra y la peana, parte integral del conjunto monumental", que definió como "la única obra urbanística diseñada en el mundo por el artista universal, concebida como un templo";

Alberto Ferrero, de la Dehesa de la Villa, destacó que los responsables municipales de su Distrito, tras hacer oídos sordos a la información vecinal para detener la destrucción de la Fuente de Caño Gordo y el viaje de agua de Palacio, solicitaron a su asociación "la misma información vecinal que antes de actuar habían rechazado".

Por su parte Álvaro Bonet, de la Asociación para la Defensa de la Cornisa de las Vistillas, hizo un repaso pormenorizado y gráfico de los desmanes patrimoniales que Madrid registra y los riesgos que gravitan sobre la línea que perfila el paisaje de la ciudad, que consideró patrimonio intangible y valiosísimo de Madrid. Luciano Labajos, jardinero de Comisiones Obreras y dirigente de Ecologistas en Acción, remarcó la necesidad de organizar las acciones de defensa del patrimonio, entre las que dio prioridad a las concernientes al patrimonio natural y paisajístico.

HUERVA VIVO, EN DEFENSA DEL RÍO

HUERVA VIVO, EN DEFENSA DEL RÍO

Tosos (Zaragoza). La Asociación Huerva Vivo realiza una marcha reivindicativa en defensa del río. El pasado sábado 22 de Noviembre, la Asociación Huerva Vivo realizó su anunciada marcha reivindicativa en defensa del río. Partiendo de la localidad de Tosos, un itinerario circular mostró a los participantes las bellezas paisajísticas del territorio. "El río es vida, no mercancía" propugnaban en una de sus pancartas. En el embalse de las Torcas se leyó un manifiesto y se corearon consignas en favor de preservar el río. José Luis Ansón, alcalde de Tosos, señaló que lo que se pretende hacer en el Huerva es un trasvase en toda regla, que incluiría el recrecimiento del embalse en beneficio de otra cuenca. A los vecinos de Tosos y miembros de la asociación Huerva Vivo se sumaron representantes de colectivos ecologistas llegados desde Zaragoza, Longares, Ferreruela, Morata de Jalón y La Joyosa. En la pausa para el almuerzo, los manifestantes comenzaron a elaborar un programa de actividades y movilizaciones para continuar defendiendo el Huerva.

Texto: Victoria Trigo

 

APUDEPA denuncia que los restos del Castillo de Venta de Ballerías siguen sin catalogar pese a que así lo sigue exigiendo la Ley

 

La Asociación advierte de que los hechos pueden repetirse en cualquier momento, dado que el Gobierno ha negado la catalogación a la mayoría de los castillos aragoneses. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ha denunciado hoy públicamente que la Diputación General de Aragón sigue sin reconocer la catalogación de las ruinas del Castillo de Venta de Ballerías, en el municipio de Huerto, pese a que las leyes de Patrimonio Histórico Español y de Patrimonio Cultural Aragonés obligan a la catalogación de todos los castillos, sea cuál sea su estado y su grado de conservación (incluso aunque sean zonas arqueológicas) y pese a que el propio Director General de Patrimonio Cultural, Jaime Vicente Redón, acaba de declarar que el derribo del castillo “constituye una intervención gravísima contra el patrimonio histórico”. APUDEPA se pregunta, entonces “por qué no fue catalogado en su momento por la Dirección General y por qué sigue sin ser hoy reconocido, pese al mandato legal existente. El Director deberá de explicar por qué posibilitó en su día lo que ahora denuncia”.

 

La Asociación considera que son exigibles las responsabilidades penales correspondientes tanto a quienes ordenaron el derribo como a los que lo autorizaron, “e incluso a quienes lo permitieron”. El derribo constata, para APUDEPA, que el Gobierno de Aragón carece de criterios y métodos sistemáticos de catalogación del patrimonio cultural aragonés y, lo que es más importante, de políticas sistemáticas de conservación y mantenimiento de dicho patrimonio.

 

APUDEPA denunció en su momento que la orden de mayo de 2006 por la que se establecía la relación de los castillos existentes en Aragón (que la Asociación llevó a los tribunales) era manifiestamente parcial, dejando fuera de la protección a más de la mitad de la arquitectura fortificada aragonesa, incluidos los restos del castillo de Venta de Ballerías, por ejemplo. Por ello APUDEPA ha alertado hoy de que el espeluznante caso “puede repetirse en cualquier momento y en cualquier punto de Aragón”. Se da la paradoja de que, mientras la Diputación General sienta en el banquillo a los responsables del derribo, permite al mismo tiempo que cualquiera pueda derribar los restos que han quedado en pie. La Asociación pide por ello la catalogación y la conservación de los restos arquitectónicos y arqueológicos existentes. “El asunto es muy grave y alarmante y requiere de medidas correctoras inmediatas por parte de la Administración” ha sentenciado finalmente la Asociación.

 

APUDEPA, 10 de noviembre de 2008

Diario del Alto Aragón, 11/11/ 2008

 

 

Por la boca muere la participación ciudadana

Por la boca muere la participación ciudadana

Tras un paréntesis de buenas noticias (no se quejarán ustedes, que les hemos dado un buen respiro en el Blog de APUDEPA estos últimos días) hoy tenemos que volver sobre la vertiente cruda de la realidad. Lo más interesante del “caso Sillones” es, a nuestro juicio, lo referido al desprecio que nuestros dirigentes políticos sienten por eso que se conoce como la “participación ciudadana”. Al fin y al cabo, que los sistemas políticos de administración del dinero público (incluyendo los encargos, las asesorías, los trabajos orales…) están casi todos corruptos es cosa que ya sabíamos y que hemos denunciado reiteradamente en este Blog. Y no es que nos parezca que estas noticias carezcan de importancia y que sirvan para “desprestigiar a la clase política” y “arremeter contra la democracia”. Al contrario: nos parece que es obligación de los medios de comunicación el no dejar pasar ni una sola de las irregularidades: las públicas y las privadas.

A estas alturas ya sabrán ustedes que el Ayuntamiento de Zaragoza ha adjudicado a la misma empresa la adquisición de 36 sillas y una mesa por poco menos de 300.000 euros. Bien es cierto que las sillas eran de diseño italiano y la mesa tenía acoplados sistemas de telecomunicaciones para los señores concejales. ¡A cuántos trabajadores sociales podríamos contratar por un año con el dinero de las sillas, en un momento en que cada vez es más preocupante el aumento de la pobreza y la falta de educación!

Insistimos, lo que nos parece más llamativo es, con todo, que la justificación del Ayuntamiento para tan importantes gastos es que la sala amueblada podría ser objeto de plenos municipales. Y tal afirmación, que por lo demás bien ha podido hacerse para intentar salir del paso ante tan públicas irregularidades, demuestra a las claras que los responsables municipales no cuentan con que los plenos municipales han de realizarse, como marca la ley, con público asistente, por lo que las salas de plenos deben de contar con el aforo suficiente. Efectivamente, tan fastuosa sala del Seminario no acepta público. ¿No lo sabían los que encargaron las sillas? ¿Lo sabían pero no sabían que era obligatorio prever la asistencia de público? ¿Lo sabían pero lo ignoraron?

Que la reforma del Seminario empezara mal (un convenio urbanístico escandaloso en beneficio del Arzobispado) no es justificación para que acabe peor (adjudicaciones a las ofertas más caras para pretender ahorrar tiempo, derrumbes debidos, entre otras cosas, a una gestión de la restauración insuficientemente multidisciplinar y especializada y ahora pelotazos mobiliarios).

Lo de la “participación ciudadana” es cosa interesante que no solamente brilla por su ausencia en el Ayuntamiento. La Diputación General tiene una Dirección que tiene como misión intentar domesticar a los colectivos sociales (ya saben eso de: si no puedes con el enemigo únete a ellos). Y decimos esto tras haber evaluado ya el trabajo de más de un año de existencia. Ha abierto procesos participativos para proyectos de Ley que, por lo demás, han recibido críticas exacerbadas por parte de los colectivos sociales implicados (Ley de Proyectos Sociales y Ley de Educación) y ahora anuncia un “gran proceso” para la “estrategia aragonesa de cambio climático”. Allí donde nos jugamos las castañas actualmente (en urbanismo y ordenación del territorio) la participación es de risa (los proyectos de Ley aprobados sin proceso ninguno, mesa de Gran Scala anunciada pero sin convocar…).

En fin, no deja de ser normal que los políticos gasten mucho en aquello a lo que dan más importancia: sus sillones.