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APUDEPA

Opinión

Gracias, Javier. Apudepa acudirá al Supremo contra el recrecimiento de Yesa. En defensa del Camino Francés de Santiago.

Gracias, Javier. Apudepa acudirá al Supremo contra el recrecimiento de Yesa. En defensa del Camino Francés de Santiago.

Foto Asociación Río Aragón

Gracias, Javier. Apudepa acudirá al Supremo contra el recrecimiento de Yesa. En defensa del camino Francés de Santiago y de un territorio en continuo expolio

Texto publicado en Heraldo de Aragón, 8/O2/201. La versión de Heraldo está algo resumida.

Javier Martínez Gil ha escrito un precioso alegato en contra del recrecimiento del embalse de Yesa que Río Aragón recoge en “Yesa No”,  a cuya lectura les invitamos.  Las palabras de este compañero  catedrático  emérito de hidrogeología de la Universidad de Zaragoza nos iluminan, en medio de una sociedad en general desactivada y desnortada en clave solidaria, en relación con la actual política hidráulica en España. 

En relación con Yesa, Apudepa entiende que es de justicia seguir adelante en la defensa ante los tribunales contra el propuesto recrecimiento del embalse. Es  la única salida que se nos permite, pues el hecho de ser minoría, nos lleva en esta materia al desamparo administrativo.  Intentamos defender lo que los políticos, en clave electoralista, de votos, no se atreven a  reconocer: necesitamos una política hidráulica en clave del siglo XXI, de acuerdo  a los actuales parámetros agrícolas, cursos hidráulicos de los ríos, cambio climático,  normativa marco del agua del Consejo de Europa, que a todos nos obliga, criterios de justicia social, protección del patrimonio histórico... y  muchas cosas más. El espectáculo de estos últimos días con los informes del CEDEX  en contra de la propuesta del embalse de Biscarrués, demuestran que en España “algunos” informes técnicos se tienen por nada y que triunfa la presión de la maquinaria administrativa en clave electoralista. Bien lo ha demostrado en última instancia las recientes declaraciones de la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, desdiciendo de forma inmediata lo que los informes técnicos proclamaban. ¿Es necesaria mayor prueba de caos administrativo y acto de injusticia política?

Es moralmente injusto que la histórica Canal de Berdún, recorrida por el río Aragón, a su paso por unas tierras limítrofes con Navarra, esté pagando un peaje ininterrumpido sin fin, ni límite, desde la década de los año de 1930, en que se planteó el primer  pantano, inaugurado personalmente por Franco en 1959.  Cincuenta años más tarde, los vecinos que no vieron inundados sus pueblos siguen batallando por su subsistencia, es buena prueba, el pueblo de Artieda,  la historia viva de un lugar que no debería conocer el olvido. También están los que forzosamente se tuvieron que marchar y que siguen injustamente penando con sus reivindicaciones por la recuperación de sus pueblos abandonados: Tiermas, Esco, y Ruesta. Personalmente he conocido a muchos de estos vecinos, de más de 50 años, que siguen con el corazón roto, aunque no han perdido el alma, (mágnífico vídeo) porque aman como pocos el pueblo arruinado que les acogió al nacer. ¿Con que legitimidad los pequeños agricultores de secano pueden reivindicar esas aguas? ¿Para expulsar a su convecinos?¿Acaso puede sobrevivir un pequeño agricultor solo con sus tierras de regadío? ¿Acaso no es más necesario, y justo, que al agro aragonés se le ayude a cambiar de mentalidad, añadir riqueza a su producto y se le forme según principios del siglo XXI? ¿Es hoy económicamente rentable la pequeña explotación agraria? ¿Por qué no se potencia la agricultura especializada, como la biológica, sin pesticidas? ¿Por qué España es abanderada en Europa en una agricultura  transgénica que está cuestionada desde el punto de vista de la seguridad de la salud y de la economía al reducir los puestos de trabajo?

¿En qué basa la administración  esa reivindicación histórica de agua prometida? ¿No será, mas bien, en poderosos intereses, a menudo opacos, de unos pocos a la sombra, llámeseles hidroeléctricas, mercadotecnia agrícola, objetivos electoralistas, Pacto del Agua, o al gran aparato de la propia CHE, que también hay que “alimentar”, entre otros muchos aspectos? ¿Alguien se puede creer a estas alturas que su objetivo sea mejorar la vida del pequeño agricultor aragonés?

En fin, Javier, gracias por todos tus desvelos dirigidos en tus comentarios hacia la verdad, sensatez y cordura. Ahora tenemos que estar más unidos que nunca porque  la sinvergonzonería campa por sus respetos, posiblemente, más que en ningún otro momento de la democracia, y para ello no hay nada más que ver los resultados de la tremenda crisis económica-social en la que nos hallamos inmersos. ¿O  qué es si no lo que refleja esa enorme cifra injusta de  4 millones 700 mil parados en España? ¿Qué opina el trabajador de la nueva  política de recortes de  pensiones?

APUDEPA ha aprobado en Junta ir al Tribunal Supremo, recurrir contra el propuesto recrecimiento del embalse de Yesa, contra un resultado que junto al ayuntamiento de Artieda,  y otros, se nos comunicó, el 21 de diciembre pasado, por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Tenemos la legislación que nos ampara en materia de patrimonio cultural, por ser el Camino de Santiago Primer Itinerario Cultural Europeo  desde 1987 y Patrimonio Mundial desde 1993. La normativa es clara y un informe de la presidenta de ICOMOS España del 2009 lo afirma rotundamente: la obligación física de conservar el itinerario aprobado por la UNESCO a propuesta del Estado español y del Gobierno aragonés. Además, la aprobación de la ampliación de Yesa facilitará el trasvase del Ebro en el  Plan Hidrológico Nacional que de nuevo resurgirá. Y si no, al tiempo.

Entenderá el lector que para esta asociación, que no cuenta con ninguna subvención, sino tan solo con las cuotas de los socios, es una aventura, pero no una aventura a la ligera,  si no necesaria por ser justa. Sea el resultado que sea, caiga sobre el Estado, la CHE y la DGA,  la ignominia de una decisión administrativa que la historia juzgará: un gasto que ya es inmenso e incontrolable, una obra físicamente peligrosa y socialmente injusta.

                          31 de diciembre 2011

                                                                        Belén Boloqui

            Profesora emérita de la Universidad de Zaragoza                  

            Presidenta de PUDEPA

Crítica a la tesis de Carmen Berlabé sobre el Museo de Lérida, por Jorge Español Fumanal.

Crítica a la tesis de Carmen Berlabé sobre el Museo de Lérida,  por Jorge Español Fumanal.

Jorge Español. Foto del Diario del Alto Aragón

Crítica a la tesis de Carmen Berlabé sobre el Museo de Lérida,  por Jorge Español Fumanal, abogado

 Me ha parecido necesario analizar la tesis de Carmen Berlabé sobre el Museo de Lérida que presentó en la Universidad católica Abat Oliba el día 27/11/2009, y estos son los puntos criticables de la misma: 

1. La tesis se produce como consecuencia de la incorporación de Carmen Berlabé al equipo jurídico de Ciuraneta pidiéndole éste que profundice en su anterior tesina para demostrar la propiedad del Obispado de Lérida sobre varias piezas originarias de parroquias aragonesas, atmósfera extraña y nada recomendable para una pretendida tesis doctoral que debe tener vocación de máxima objetividad y rigor científico.

 2. La Sra. Berlabé deja muy claro que el Obispo Meseguer de Lérida conocía perfectamente los requisitos exigidos por el Derecho Canónico para las enajenaciones de bienes preciosos, entre ellos, la licencia de la Santa Sede, requisito que siempre exigió cuando se iba a hacer una venta a un anticuario. 

3. Sin embargo Meseguer no pide licencia a Roma en ningún caso cuando la pieza va a quedarse en la sede del Obispado en Lérida. La razón de todo ello es que, en este caso, Meseguer, no tiene conciencia alguna de que se produzca una venta o una permuta, y por ello no pide licencia a Roma, pues lo que hace, es pedir la pieza para el Museo, restaurarla y custodiarla, si bien incentive esto con un donativo, para vencer en unos casos la resistencia de los feligreses, que a veces la hubo, o para corresponder en otros a la generosidad de las parroquias que dejaban depositados sus bienes preciosos en Lérida.

 4. La prueba fundamental de que esto es así la aporta el mismo Obispo Meseguer cuando en el boletín de la diócesis ya expresa que nunca quiso dar precio alguno por los bienes preciosos recibidos de sus parroquias y ni mucho menos quiso mercadear con ellas, queriendo nada más rescatar y proteger el patrimonio artístico de la diócesis para conservarlo y que sirviera de paso para que los seminaristas supieran distinguir los objetos de mérito del arte románico y gótico fundamentalmente. Resulta chocante que la Sra. Berlabé haya omitido este trascendental documento en sus tesis. 

5. El gran canonista español Murillo Velarde ya expresó categóricamente que un Obispo no puede comprar nada a sus párrocos, sea un bien precioso o no, porque los párrocos no tienen facultad de vender y la venta debe ser autorizada por su Obispo al que precisamente le deben obediencia nada más ni nada menos, por lo que éste intervendría en hecho propio, siendo a la vez juez y parte al autorizarse una autoventa a sí mismo, algo inadmisible y aberrante en Derecho, aparte de que comportaría penas canónicas de entredicho para el Obispo que se prestara a tamaña monstruosidad jurídica. 

6. Meseguer era Licenciado en Derecho Canónico y sabía muy bien que no podía comprar nada a sus propios párrocos y, de hecho, nunca tuvieron, ni éste ni aquellos, conciencia alguna de que efectuaran ninguna enajenación. Esto lo reconoció el Obispo Malla sin dificultad y últimamente el polémico Obispo Piris de Lérida. Los actos de Meseguer no pasaron de simples contratos de depósito incentivado, única figura jurídica posible para recibir algo que no se puede  o no se quiere comprar ni vender, pues el depósito es gratuito salvo pacto en contrario y se puede incentivar con un premio o una ventaja, algo bastante común en el mundo museístico. La tesis de la Sra. Berlabé, curiosamente conservadora del Museu de Lleida, con todo respeto, no resulta mínimamente creíble ni defendible a mi humilde entender.

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La tesis doctoral de Carmen Berlabé,  lleva por título El Museu Diocesà de Lleida. La seva formació i la legitimitat del seu patrimoni artístic, y fue presentada en la Universitat Abat Oliba de Barcelona en el 2009. Se puede leer en la siguiente direccción:

http://www.tesisenxarxa.net/  Poner en el directorio Carmen Berlabé

Punto de mira: la secretaria general técnica del Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior de la Diputación General de Aragón

Punto de mira: la secretaria general técnica del Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior de la Diputación General de Aragón

 "Imagina lo que podría hacer por ejemplo, el Ayuntamiento de Zaragoza con esta posibilidad en la plaza de Los Sitios", comentó Mercedes Lardiés, secretaria general técnica del Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior de la Diputación General de Aragón, palabras recogidas en Heraldo de Aragón. Quiere decir esto que el proyecto de ley reguladora del Patrimonio, el Servicio Público y la Contratación Local de Aragón, incluye una nueva medida que permitirá a los ayuntamientos obtener recursos económicos. Se trata de la posibilidad de calificar de forma distinta el suelo y el subsuelo, es decir, que pertenezcan a distintos propietarios. En consecuencia ya están pensando en los aparcamientos para generar beneficios extras, nuevos embrollos, que generarán, entre otrs cosas, pleitos en el fututo. Si la reciente ley 3/2009, del 17 de junio, de Urbanismo de Aragón, es mala para el interés de la sociedad en su conjunto, como ya expuso esta asociación en las Cortes de Aragón el año pasado, esta ley en ciernes va a aumentar sus maldades.

¡Con la que está cayendo a nivel general y los políticos del gobierno y sus técnicos andan en el limbo de ‘sus sueños’! ¡Anda que ‘no tiene tela’, y nunca mejor dicho,  la apuesta aeronáutica del GA! ¡Y que nos dicen de los papeles de Wikileaks  y los transgénicos en España! ¡Salvese quien pueda!, titulaba ayer Nieves Ibeas  su acertado artículo en La Tribuna, Heraldo de Aragón, día 21 de diciembre. Pues eso, aquí nos van a tener con el índice marcando ante tanto escándalo y no es que nosotros juntemos churras con merinas, no, es que huele todo a podrido que apesta.

FELIZ NOCHEBUENA, A TODOS

 

El Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo en Teruel y la incoación de Conjunto Histórico. Notas para una crónica negra.

El Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo en Teruel y la incoación de Conjunto Histórico. Notas para una crónica negra.

Albalate del Arzobispo (Teruel). Foto Aragón Press

El Director de Patrimonio Cultural de Aragón, Jaime Vicente Redón, ha resuelto iniciar el trámite de incoación de Conjunto Histórico de Albalate del Arzozbispo, localidad de la  comarca del Bajo Martín en Teruel (BOA 9/12/2010). Entendemos que esta iniciativa, que  debería ser alentada por el Ayuntamiento, ha originado, por el contrario,  el rechazo del mismo, según declaraciones llevadas a cabo en Población Press el 14 de diciembre.  Lo anunciado por  el alcalde y la corporación más bien parece una crónica negra del urbanismo local (pinchar aquí).  En consecuencia, Apudepa redactó el día 15  esta nota de prensa, que transcribimos aquí literalmente, y que hoy día 18 ha sido comentada en El Diario de Teruel (pinchar aquí). 

NOTA DE PRENSA

APUDEPA. INFORMA

Es lamentable que la corporación municipal de Albalate del Arzobispo (Teruel) se manifieste en contra de la preservación de un urbanismo de tanto interés

En relación a la noticia que el Ayuntamiento de Albalate del Arzobispo (Teruel) rechaza las medidas de tutela para su declaración como Conjunto de Interés Cultural, APUDEPA recuerda a la corporación municipal, y a su alcalde,  presidente de la comarca del Bajo Martín y alcalde de la capital cultural de la comarca, que la  Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón no ha hecho sino aplicar estrictamente lo que recoge la Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural Aragonés en todo lo referente a los Conjuntos Históricos (arts. 41 a 47). Esta asociación lamenta que esa corporación municipal se manifieste en contra de la preservación de un urbanismo de tanto interés.

 Que ante la inviabilidad que proclama este Ayuntamiento para la recuperación del Conjunto Histórico, esta asociación le recuerda  que según se puede leer en las páginas web del Ministerio de Vivienda el actual Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación (PEVR), 2010-2012, tiene como prioridad trabajar con objetivos convenidos para el alquiler protegido y la rehabilitación, tanto en Aéreas de Rehabilitación Integral (ARIS), como Áreas de Renovación Urbana (ARUS) y la procedente del Plan Renove.

En consecuencia, Albalate como Conjunto Histórico tiene la prioridad que le concede  por ministerio de la ley  el PEPRI (Plan Especial Protección de Reforma Interior) y los correspondientes ARIs (Plan de Reforma Interior) y el alcalde y su equipo ya deberían  saber por dónde tiene que dirigir sus pasos  una vez que se haya declarado Conjunto Histórico: redacción de un PEPRI, solicitar las ayudas económicas que correspondan,  montar una oficina de apoyo técnico y alentar y asesorar a los vecinos a la conservación de sus viviendas tradicionales.  El futuro va en esa dirección y las ayudas también. Es verdad que para todo eso hay que cambiar de mentalidad ¿Están dispuestos nuestros políticos?

                                                                       Apudepa, 15/12/2010

EL PAISAJE, LA INDUSTRIA Y EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

EL PAISAJE, LA INDUSTRIA Y EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

Paisaje de La Muela (Zaragoza)

Interesante artículo sobre el impacto en el paisaje de las intervenciones humanas,

El Paisaje, la industria y el silencio de los corderos

A PROPÓSITO DE LOS PROYECTOS EÓLICOS INDUSTRIALES EN LOZÈRE

Todas las cosas

próximas o lejanas

De modo oculto

están ligadas unas a otras

por una fuerza inmortal

De suerte que no podéis coger una flor

sin molestar a una estrella.

        Francis Thompson (1859-1907)

 09/06/2010

El problema del paisaje ha surgido algunas veces relacionado con los parques eólicos industriales instalados en “zonas” naturales, pero casi nunca ha sido tratado a fondo, al revés de lo sucedido con otros argumentos, basados en cifras, técnicos u económicos. Este elocuente mutismo es estrictamente contemporáneo. En otras épocas, la belleza de los lugares no fue ese detalle sin importancia que la sociedad industrial liquidaría después, y nunca faltaron oradores y escritores para defenderlo.

La belleza de un paisaje natural ¿posee un valor esencial o secundario? Si es secundario, ¿a qué valor está subordinada? Dicho de otra manera, ¿por qué se prevé la implantación de parques eólicos industriales? ¿Es que son la respuesta mejor adaptada a las cuestiones que pretenden revolver o se trata más bien de uno de los resultados de la sinrazón del mercado y de su huida hacia delante?

“Desde hace unos años, una violenta protesta se eleva en todos los pueblos civilizados contra la indiferencia con la que los ingenieros, industriales y comerciantes degradan, mutilan o arrasan los parajes más bellos y más apreciados. En Bélgica, en Inglaterra, en Estados Unidos, se fundan sociedades para combatir esa nueva especie de vandalismo.”

Así se expresaba, en 1903, Charles Beauquier, no obstante ser diputado radical de izquierda y progresista. A comienzos del último siglo, todavía no era ni absurdo ni incongruente para un político el preocuparse por la belleza del paisaje. Éste se encargaba de la “defensa de las bellezas naturales de nuestro país” y quería que cualquier afrenta al “gusto” y al “sentido común” fuese sancionada. Durante un tiempo fue presidente de la Sociedad para la Protección de los Paisajes de Francia. Seis años más tarde, el secretario de dicha sociedad, P. A. Changeur, se preguntaba él también “si debiera permitirse al desarrollo industrial la destrucción sin medida de todas los encantos de la naturaleza y de la historia en los países de una civilización antigua y magnífica.” En aquella época que recordaba aún a Virgilio, se sabía que la defensa del encanto de la naturaleza y la de la civilización no eran antinómicas, sino todo lo contrario.

Antaño, dejando aparte su belleza, el paisaje había sido el horizonte que de vez en cuando daba a los humanos la serena certidumbre de un tiempo en el que la vida siempre tuvo una base, espiritual y materializada, permanente y sólida, más allá de la existencia pasajera. Esa es la emoción que los pintores paisajistas restituyeron en sus obras maestras desde el siglo XVIII. Esa es la perennidad de la belleza y de la fecundidad de la tierra que celebraba Emile Guillaumin, campesino y autor de los admirables “Cuadros Campestres” (1901-1931),

“Insensiblemente, pensando en el gran drama eterno del destino, me invade una dulcísima melancolía. Hace cien años, el vallecillo debía tener más o menos el mismo aspecto; (...) Y todo cuanto conformaba la vida animada del cuadro en aquella época, las personas, los animales domésticos, los cantarines alados, han vuelto desde hace tiempo a la nada del sueño eterno (...) Cien años más... y todos cuantos viven, animales o gente, habrán desaparecido de la escena terrestre, pero el vallecillo tendrá el mismo aspecto. Otros lo cultivarán, alimentará a otros seres; habrán otros cantores y admiradores... Por siempre y para siempre...”

Al estar impregnados de tal sensibilidad, algunos presintieron aquello a lo que nos llevaría la revolución mercantil e industrial. Ruskin fue uno de los que, a modo de advertencia, escribía: “Una nación no es digna de la tierra y del paisaje que ha merecido más que cuando, mediante todos sus actos y todas sus artes, los vuelve más bellos para sus hijos...” Era una noble definición del deber de perennidad. Y aún habría que citar in extenso la carta que, repleta de potente cólera, Montalembert escribía, en 1861, a Victor Hugo: “En ninguna otra parte más que en Francia el vandalismo reina solo y sin freno (...) Tiemblo ante la idea de lo que cada día agujerea, barre o desfigura (...) es como si una tierra fuese conquistada por invasores que quisieran borrar hasta las menores huellas de las generaciones que la habitaron. Como si quisieren convencerse de que el mundo había nacido ayer y se acabaría mañana, de tanta prisa como se dan en destruir todo aquello que parezca sobrepasar la vida de un hombre.”

Hoy en día, cuando ese mismo vandalismo se extiende ostensiblemente, con indecencia, por todo el territorio, partiendo de las necrópolis y alrededor de los grandes ejes viarios y los grandes corredores aéreos que las conectan, un contemporáneo ha dicho muy apropósito: “A paisaje malsano, sociedad malsana” (Yves Luginbhul). El paisaje es un revelador de nuestros comportamientos, el despiadado índice del estado de salud espiritual y social de los seres humanos: “Allá donde el suelo ha sido desfigurado, donde toda poesía ha desaparecido del paisaje, la imaginación se extingue, las mentes se empobrecen, la rutina y el servilismo se apoderan del alma y la preparan para el sopor y la muerte.” (Eliseo Reclus).

¿Y qué clase de testimonio nos da ese diario de Montpellier, como no sea el de ese empobrecimiento de la mente, cuando nos hace saber que a principios del año próximo la célebre calle de la Universidad será transformada durante un día en pista de esquí, con nieve y confeti quizás? ¡Una especie de “Playa de París” cercana al mar! (No hay que llevarse las manos a la cabeza si nuestros escolares fallan en geografía puesto que es un asignatura cada vez más compleja. Tampoco entendieron lo que eran “granjas” eólicas...) Cuando uno está al tanto de la progresión exponencial de esa clase de estúpidas iniciativas, aunque muy concretas, del tipo más variado, comprende que para perpetuar este excitante “modo de vida”, el sistema devorador e insaciable necesita en efecto una considerable cantidad de recursos energéticos. Se necesitarán cada vez más centrales nucleares, más pozos de petróleo, más centrales térmicas, de carbón, más parques eólicos y demás energías renovables –la garantía ecológica obliga— para alimentar todo lo que se apoya en lo artificial, en el negocio, el capricho de masas pasmadas y domesticadas o la decadencia suicida...

Desde que estoy en este mundo he visto desaparecer a dos caseríos vecinos, asistido a la hemorragia y a la desertificación de los campos, de los que parece olvidado que fueron el primer lugar de la retaguardia de la sociedad –y de toda civilización—que haya querido perdurar. En cambio, he visto entrar pasivamente a la Lozère --en el sentido del silencio de los corderos—en la modernidad, con sus supermercados, sus tags, su alta producción de comadreos, su autopista, su rave... sus parques eólicos industriales... Pero lo que no tendremos es un Stevenson, miniaturizado en un chip y montado en un quad, que nos haga soñar con sus relatos de viajes...

El proyecto de Charles Beauquier y de sus amigos consistía en “alcanzar un acuerdo sensato entre las necesidades del progreso en marcha y el gusto por la naturaleza.” ¿Es posible imaginarse a un Prometeo lleno de humildad y sensatez? En 1903 la sociedad industrial ya había arrancado y nada ni nadie, hasta hoy, ha podido frenar su fulgurante avance, llevado a cabo en nombre del Progreso. Del envenenamiento y empobrecimiento de los biotopos a los niveles constantemente rebasados de la hiperurbanización forzosa, de la desaparición de lo sagrado a la fusión del Ártico, de las masacres de las guerras mundiales a la liquidación de las clases campesinas, de las manipulaciones genéticas al desarraigo de los pueblos, comunidades e individuos, el balance es, globalmente abrumador. El homo economicus produce demasiada energía y malgasta también demasiada con el único fin de mantener una riqueza artificial y un “modo de vida” totalmente sintético y urbano.

¿Y por culpa de “eso”, por ese resultado, el macizo de la Gardille, nuestros paisajes, el de la Lozère o cualquier otro han de correr al sacrificio? No queremos parques eólicos, ni cualquier otra cosa, en nuestras montañas. Y a la espera de poder embellecer otra vez todo lo que ha de ser saqueado en un accidente de la historia...

por MNEMOSYNE

Jean-Pierre Courty

Diciembre de 2006

La Dirección General de Patrimonio Cultural se nos ha perdido (literalmente).

 

Las contestaciones administrativas, llenas de tecnicismos, referencias legalistas, números de informe, etc… son de todo menos un chiste. O al menos eso creíamos en Apudepa, que de chistes de la DGA sabemos un poco, cuando leímos la contestación que con fecha de 4 de Mayo, nos remitía el Servicio de “PREVNCIÓN Y PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL”.

Que España en general, y Aragón en particular, forma parte de ese chiste colectivo a la deriva también lo conocemos. Cuando lees algo así, primero esbozas una sonrisa, de oreja a oreja. Una vez meditado el texto, uno empieza a comprender muchas de las cosas que pasan a nuestro alrededor.

Todavía es más extraño que alguien que tiene competencias y responsabilidades en esto del patrimonio cultural (y lo pongo en minúsculas a sabiendas) tenga las santas narices de firmar una carta como esta.

¿Y qué ponía exactamente en la contestación dirigida a APUDEPA?, se estarán preguntando ustedes.

Pues a la petición de APUDEPA de incoar expediente para declarar BIC (Bien de Interés Cultural) la ermita de Santa María de Torm, en el lugar de Santorens (término municipal de Sopeira, Huesca), nuestra administración nos contestó lo siguiente:

“… han intentado hasta en tres ocasiones realizar la visita al inmueble cuya declaración se solicita para lo que se han puesto en contacto tanto con el Ayuntamiento de Sopeira como con el antiguo Guardia Forestal de Santorens, ya que la visita debe hacerse acompañados por alguien conocedor del camino que conduce a la ermita, puesto que éste no está indicado y, además, sólo una parte del mismo puede realizarse en vehículo todoterreno, debiéndose hacer el resto del trayecto a pie. Todo ello, sumado a la adversa climatología de los últimos meses, ha imposibilitado hasta el momento la realización de la visita a la ermita.”

Ya ven, no estaba indicado el camino verde que va a la ermita, y no se podía hacer en todoterreno “oficial”. Había que andar, ese fue el problema.

Ya sólo me queda por ver a nuestros directores generales, jefes de servicio, asesores, consejeros y presidentes dándonos una explicación desde un balcón del Pignatelli al más puro estilo Berlanga: "Vecinos Aragoneses, como representante vuestro que soy os  debo una explicación, y esa explicación que os debo, como representante vuestro que soy, os la voy a dar. Después de largas deliberaciones, estudios, fichas de inventario, mapas, cartografías, páginas web, asesorías, etc… supimos ubicar Huesca,  Sopeira y, gracias a un vecino que tomaba la fresca, Santorens. Pero teníamos un problema, y el problema que teníamos era que llovía. Y que  había que ir andando. He dicho.”

Ya saben ustedes, las  "inclemencias metereo-ilógicas”, que tienen esas cosas.

 

Víctor Manuel Guíu Aguilar,

APUDEPA

 

El 14 de marzo, Día Internacional de los Ríos, a las 12 en la CHE

El 14 de marzo, Día Internacional de los Ríos, a las 12 en la CHE

Nuestra querida amiga Victoria Trigo escribe:

MI HISTORIA PERSONAL CON LOS RÍOS Se aproxima el catorce de marzo, Día Internacional de los Ríos. Después de varios años de vinculación a las causas del agua que tanto enfrentamiento han traído en Aragón, me parece oportuno rebobinar película y, a modo de historia que me contara a mí misma y que quiero compartir con los miembros de Coagret y con todos los lectores, recorrer desde la memoria mi itinerario por los mapas emocionales de los ríos. Porque los ríos no llegaron a mi vida como nociones memorizadas en la geografía escolar, ni tan siquiera mencionados por mis padres o antepasados familiares. Los ríos llegaron a mi vida en el dolor de la lucha, en el coraje de quienes los defendían. Los ríos llegaron y me regalaron vivencias, amistades, cultura. Por eso llegaron y se quedaron como elemento imprescindible para la creatividad y como parte irrenunciable de mí. Felizmente, yo comencé a complicarme la vida en el río Ara. Jánovas, Emilio y Francisca, y el eco de aquella patada en la puerta –aquella patada que con mejores modales sigue golpeando- fueron la sirena que tensó mi fibra reivindicativa. A continuación, casi enlazados, llamaron a mi puerta los casos de Yesa y Santaliestra, llegando a conocer en el segundo a la inolvidable súper abuela, María Campo. Luego vino el río Gállego, que me regaló el nombre de un pueblo, Biscarrués –sí, el mismo que para algunos es sinónimo de pantano- y la fuerza de un territorio, La Galliguera. Después –y frecuentemente malentendido como problema menor- lo de Mularroya, una de las cuestiones más bochornosas del panorama de los ríos en la actualidad, quizás el caso que más confirma lo poco o nada que se ha avanzado en la protección de los mismos. Y no querría olvidar en el Día Internacional de los Ríos a los amigos de Lechago, a los defensores del Queiles, a los opositores al pantano de Itoiz, a los de Rialb, a los combativos compañeros del delta del Ebro. No querría olvidar a nadie que mire a los ríos con amor y esté dispuesto a librar la batalla –todavía sin final- de vivir en armonía con ellos. Mi historia personal con los ríos, como la de cualquiera que se haya implicado en estas causas, también tiene momentos tristes, decepciones de quienes han abandonado, de quienes pasaron al otro lado de la mesa y, además, lo hicieron con ánimo de cegar con humo de agua –entiéndase Expo-, controlar las movilizaciones y las iniciativas de los colectivos altruistas. Por los ríos, por su gente. Por los que no reblan. Por los que en este catorce de marzo sienten especialmente cálido el abrazo de las líneas azules de nuestros mapas. Para todos ellos un año más, con mi afecto y mi puño en alto. Mª. Victoria Trigo Bello

Comunidad nini

Comunidad nini

Si los catalanees desearan el Fleta... Foto y pie de texo, Heraldo de Aragón.

Comunidad nini

Conjeturas, por Jorge Asín, Heraldo de Aragón 10/2/2010

Los Ciudadanos de Zaragozanos  hemos perdido hace rato con los megaproyectos de Belloch. Ayer me decía un taxista que por qué no había ido el alcalde a Vancouver, que así no iba a ver manera de que nos dieran la Expo Floralia y mi gestos me animó el martes diciéndome que a nosotros, los titiriteros, nos vendrá  de perlas que Za­ragoza se convierta en capital cultural  en 2022 y así, se construya Gran Scala. Eso no es del Ayuntamiento, le dije, eso es de la DGA. Pues tanto mejor, me contestó enigmático guiñándome un  ojo. Pero hete aquí que en la cita olímpica nos hemos aclarado más última­mente gracias a nuestros primos los ca­talanes, que  han vuelto a conseguir lo que solo ellos saben hacer: ponemos de acuerdo a los aragoneses para ir en su contra. Porque aquí antes lo de las olimpiadas de invierno la verdad es que se comentaba poquito. Había escepti­cismo, las cosas como son. Oye, pues llega el alcalde Hereu se saca de la chistera la candidatura de Barcelona y izas! Levantamiento en masa. Catarsis patriótica. Ensalzamiento de valores. De golpe y porrazo, nuestros próceres se levantan del sillón y empiezan a trabajar por la candidatura como un solo hombre. Así que así funcionamos ¿eh? Ese es nuestro rollo ¿no? Vale. Pues desde aquí voy a lanzar una serie de bu­los, a ver si soy capaz de activar algún  mecanismo atávico y nos ponemos a arreglar una serie de cosita : parece ser que la Generalitat está  a punto de llegar a un acuerdo para construir el espacio Goya en la provincia de Lérida y no so­lo eso, sino que me he enterado de que unos los empresarios catalanes han com­prado el teatro Fleta para trasladarlo entero (bueno, lo que queda de él) Barcelona y ser, entre otras cosas, la se­de del CDGCA (Centro Dramático de la corona catalano-aragonesa).

A ver si funciona. Que nos tengan que pinchar desde fuera para hacer al­go, me supera. Somos una comunidad nini, como los tontos esos del concurso.