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Patrimonio

APUDEPA solicita que no se añadan más símbolos que resten protagonismo al interés arquitectónico del monumento al Justiciazgo de Aragón

APUDEPA solicita que no se añadan más símbolos que resten protagonismo al interés arquitectónico del monumento al Justiciazgo de Aragón

Fotografía Galería de Ibirque en flickr. APUDEPA ha sabido que es intención del Ayuntamiento de Zaragoza disponer la permanencia de una bandera gigante (superaría la altura de la construcción conmemorativa) junto al monumento al Justiciazgo de Aragón. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés considera que el lugar, en el que ya ondean las cuatro banderas principales (Zaragoza, Aragón, España y Europa) mantenga el protagonismo del extraordinario monumento al Justicia de Aragón obra de Félix Navarro, de enorme interés arquitectónico, escultórico y cultural. Recuerda, por ello, que debe de respetarse tanto su integridad física como la neutralidad visual de su entorno.

APUDEPA considera que existen otros lugares con menos impacto visual que pueden ser idóneos para la colocación de más banderas, y recuerda que el monumento al Justiciazgo ya cuenta con el acompañamiento (discreto, como debe de ser en este caso) de las banderas oportunas.

APUDEPA, 29 de septiembre de 2008

 

Deben de volver a España

Deben de volver a España

Fotografía www.christies.com. Saben ustedes que APUDEPA tiene la firme convicción de que el patrimonio cultural alejado de su contexto debe de regresar, por regla general, al lugar en el que cobra su pleno sentido cultural, es decir, su significado. Mañana se subastan en Londres varias piezas procedentes de algunos de los más importantes monumentos españoles: nada más y nada menos que la Mézquita-Catedral de Córdoba y Medina Azahara. Se trata de 5 vigas del siglo X y de dos capiteles y una basa de columna de los dos emblemáticos lugares andaluces. Las gestiones realizadas por las autoridades civiles y eclesiásticas españolas para evitar la subasta no han surtido efecto, lo que posibilita que tales bienes no regresen y se dispersen. Teniendo presente que no solamente son bienes muebles sino bienes integrantes de bienes inmuebles de altísimo valor cultural, APUDEPA considera que el Gobierno de España, debe, sin dudarlo, adquirir los bienes y depositarlos en los lugares de los que jamás debieron de salir. Una política cultural seria no puede dejar pasar esta ineludible oportunidad de restitución.

 

Que no sepan que fuimos obreros

Que no sepan que fuimos obreros

¿Por qué permiten que se llegue a estos extremos? La Casa Grande de Sestao. Tendemos a admirar las maravillas arquitectónicas que nos ofrecen los palacios de los grandes reyes europeos, los requiebros estilísticos de las residencias aristocráticas y la serena elegancia de las moradas burguesas. Todo ello es susceptible de una clasificación y de un análisis artístico. Todo ello es admirable por la grandeza de los espacios, la magnitud de las dimensiones y la riqueza de los materiales. Y nos interesa además porque son testimonio y reflejo de un determinado momento, de una sociedad concreta y de un modo de vida que ya no va a regresar y que es bueno conocer.

Igualmente nos interesan los más rudos castillos del pasado, las flamantes catedrales y las ornamentadas iglesias. Nos gustan los museos, los edificios públicos, las grandes avenidas y los amplios jardines.

Hay otro tipo de arquitectura, otro tipo de espacios, otro tipo de relación entre las cosas que obedece a parámetros menos “exquisitos” pero de igual interés. La arquitectura popular o la arquitectura industrial, o la “anodina” arquitectura moderna, ejemplificadas en numerosos tipos, y los espacios de la cotidianeidad o incluso del sufrimiento, merecen el desprecio casi unánime de las administraciones y de la sociedad. Son testimonios históricos de igual valor y merecen en algunos casos la misma admiración “artística”. A veces lo único que hace falta son ojos “sensibles”. Palomares, azucareras, cárceles, hornos, molinos, harineras, casas baratas, torres agrícolas, humildes moradas, acequias, silos, caminos, cañadas, lugares de esparcimiento obrero… generalmente no interesan. Construcciones de ladrillo, de tapial, de adobe, de madera, sufren como de costumbre.

En la Barcelona del diseño, por ejemplo, los testimonios de su pasado industrial han ido progresivamente desapareciendo, precisamente bajo la pompa mediática de la conservación del esplendor burgués del modernismo o del noucentismo. Viejas fábricas, viviendas obreras, plazas de encuentro libertario, salas de teatro alternativas, lugares de reflexión van progresivamente desapareciendo, sustituidos por “dinámicos” barrios de jóvenes “emprendedores” y empresas “tecnológicas” que aportan “valor añadido”. A todo esto lo suelen llamar los promotores y las administraciones “operaciones de saneamiento”, “acciones de rehabilitación”, “planes sectoriales de realojamiento”… Lo cuentan Josep Maria Montaner, Manuel Delgado u Horacio Capell, entre otros.

Debe de ser un objetivo de todas las administraciones, y de la sociedad en general, procurar las mejores condiciones de vida para todos los ciudadanos. Es evidente que hay lugares que no reúnen las condiciones de habitabilidad suficientes y que es necesario emprender acciones que remuevan justamente estos inconvenientes. Pero sucede muchas veces que la rehabilitación real de las viviendas históricas (casas baratas, arquitectura tradicional) es mucho más barata, mucho más apreciada por sus habitantes (que se resisten continuamente a los realojamientos), mucho más respetuosa con el tejido urbanístico y social, y mucho más favorable a los tradicionales moradores que las sustituciones por inmuebles que obedecen a acciones especulativas y afanes constructores. Véase el caso de las casas del Bon Pastor, en Barcelona también.

Y decimos todo esto porque un incendio ha destruido hoy uno de los edificios históricos de Sestao, el único testigo superviviente de la dureza de la vida obrera del área de Simondrogas. Edificio de pisos construido en 1892, la “Casa Grande” era un edificio emblemático de interesantes características constructivas y tipológicas que, de todas maneras, iba a ser derribada este mes de octubre. Afortunadamente, todos los habitantes habían sido ya desalojados y no hay que lamentar daños personales. Todo apunta a que el incendio ha sido intencionado. El inmueble fue habitado desde su construcción por familias humildes trabajadoras, que constituyeron durante décadas el alma de un paisaje que existió aunque algunos pretendan olvidarlo. Posteriormente fue habitado por familias gitanas y la zona (“degradada” lo llaman los políticos) había sido consciente e injustamente abandonada por las administraciones públicas. ¿Por qué? ¿Para qué? Probablemente para forzar, con grandes aplausos, lo que ahora se va a hacer: un “plan de regeneración” que incluye 1350 viviendas, 400 de ellas de precio libre y 950 de protección oficial. Un plan que da al traste con los últimos vestigios de un pasado real aunque para algunos incómodo. Un plan rubricado, paradójicamente, por el presidente de Izquierda Unida (Partido Comunista) en el País Vasco, por el Consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, Javier Madrazo.

Claro que deben de procurarse las mejores condiciones de vida para todos. Pero desde APUDEPA apostamos por una ciudad compacta, de mestizaje entre clases económicas y usos y nos preguntamos si las operaciones de “regeneración” no pueden ser llevadas a cabo sin que medien intereses constructores y con el máximo respeto a los vestigios de un pasado que no debe de ser obstáculo para conseguir para todos unas justas condiciones de vida. El incendio se ha anticipado a la gran celebración por un Sestao “regenerado” y de “diseño”.

 

Otro ejemplo de actuación errática en patrimonio: la Cripta Güell de Gaudí

Otro ejemplo de actuación errática en patrimonio: la Cripta Güell de Gaudí

Planta de la cripta de la Colonia Güel en Santa Coloma del Cervelló (Barceloan). EL PAIS del 19 de septiembre de 2008 publica este artículo interesante porque nos muestra un ejemplo concreto de sucesivos comportamientos en el tema de la restauración arquitectónica:  el de los arquitectos en relación con la conservación del patrimonio, el de la administración  y el esfuerzo de ciudadanos sensibles dispuestos a denunciar malas prácticas. Esta situación no deseable es semejante a la que sucede en Aragón y en toda España. En este caso, además,  hablamos de patrimonio de la humanidad pues Gaudí, con Buñuel, son los únicos artistas modernos en España que a título individual han alcanzado  este galardón de la Unesco.   En este caso, con un  expediente  que lleva varios años de despacho en despacho,  comprobarán Vds. que se dan  entre otros los siguientes hechos:  opacidad; prepotencia administrativa;  carencia de debate profesional y de participación ciudadana; ausencia de respeto  en la conservación del bien a intervenir;  irreversibilidad en la actuación y gasto indebido.  Es evidente  que las  Escuelas de Arquitectura deberían contar con estudios de grado especialidad en retauración de patrimonio.  Los master son un paliativo  pero mientras tanto en este país se va dando muchos palos de ciego con malas prácticas.

Desidia oficial hacia la cripta Güell (entrar)

CATALINA SERRA - Barcelona - 19/09/2008

Se escribe otro capítulo en la larga y ácida polémica por los trabajos de restauración de la cripta Güell. Desde septiembre de 2006 obra en poder del Ministerio de Cultura y la Generalitat catalana un informe encargado por el primero en el que se recomienda revertir parte de las intervenciones realizadas en la que para muchos es la mejor creación de Gaudí. Pero ninguna de las dos administraciones ha hecho público el documento ni ha promovido un debate sobre él, ni tampoco ha iniciado en estos dos años las obras prescritas en el informe.

En 2002 estalló la polémica sobre esta discutida restauración de la iglesia inacabada en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona) de la que el próximo 4 de octubre se cumplirá el centenario de la colocación de la primera piedra. En estos seis años se han sucedido cuatro manifiestos con decenas de firmas de intelectuales. Ninguno parece haber conmovido a las administraciones.

El Documento marco para la actuación en la cripta de la Colònia Güell fue elaborado por los arquitectos Joaquim Español y Francesc Hereu y en él se analizan con todo detalle y respeto los criterios y la ejecución de la restauración realizados por el Servicio de Patrimonio Arquitectónico de la Diputación de Barcelona, entonces dirigido por Antonio González Moreno-Navarro, hoy recién jubilado. El estudio lo encargó el Instituto de Patrimonio Cultural de España -organismo encargado de velar por esta obra- de acuerdo con el Departamento de Cultura de la Generalitat, administración en la que se delegaron las decisiones posteriores.

En lo fundamental, el documento considera equivocado el criterio empleado, cuya consecuencia ha derivado en la devaluación de la obra. Aunque señala que los trabajos son de "excelente factura constructiva" y muy sólidos. Tanto, que en algunos casos (como la cubierta o el pavimento exterior) son irreversibles. O la reversión al estado anterior es tan cara que conlleva "implicaciones de ética pública en el control de los recursos económicos que van más allá de las opciones técnicas y culturales que se expresan en este documento".

Según estos presupuestos, los autores recomiendan intervenir lo mínimo en el interior de la cripta ya que, por ejemplo, eliminar el enyesado añadido del presbiterio y de una de las capillas dañaría el ladrillo original. Pero también consideran necesario "por razones obvias" eliminar el monolito con la palabra amén al principio de la rampa sobre el atrio, así como y cambiar las planchas de zinc que la recubren para sustituirlas con un material menos agresivo visualmente.

El Departamento de Cultura de la Generalitat -que consideró secreto el documento alegando que "el expediente sigue abierto"- informó a este diario en un escrito de las actuaciones prioritarias previstas para la cripta. Está en proceso de tramitación el encargo para hacer un proyecto ejecutivo que en algunos casos parece contradecir lo prescrito en el Documento marco. Entre otras intervenciones, se prevé "instalar nuevos sanitarios adaptados para los visitantes", la "creación de nuevo espacio útil soterrado, con acceso desde el sector de poniente y sin barreras arquitectónicas", y la renovación del entarimado del presbiterio y la cancela de acceso. Ninguna de ellas aparece en el Documento marco.

Estas cuestiones protagonizarán el debate que se celebrará a finales de octubre en Barcelona para analizar la situación de las obras de Gaudí, el gran icono turístico de la ciudad pero también uno de los más maltratados. La arquitecta Beth Galí, presidenta del FAD*, entidad organizadora, considera fundamental que se discuta de manera racional y sin apasionamientos sobre los criterios y medidas a adoptar en la obra del arquitecto. En su opinión, "más que dejadez de las administraciones, lo que ha habido es cinismo". "Este informe es el primero que habla sin pasión y con criterios razonables. Todo es opinable y se pueden hacer restauraciones valientes, pero antes de encargar una obra de estas características tendría que haber habido una mínima discusión".

Al debate está invitado Antonio González, responsable de la restauración, que podrá así defender en público su posición. Según la historiadora Raquel Lacuesta, colaboradora suya en el servicio de la Diputación de Barcelona (administración que se ha significado por escurrir el bulto durante toda la polémica), los criterios utilizados eran científicos y la discusión es de "gusto estético". El Documento marco, efectivamente, reconoce que no hay peligro estructural en lo realizado, pero gran parte del trabajo era innecesario (todo comenzó para solucionar unas goteras), y en algunos casos irreversible. También, que en cuanto a los criterios de la intervención arquitectónica y al gusto estético, han desvirtuado la obra de Gaudí.

 *FAD= Foment de les Arts Decoratives

APUDEPA denuncia graves daños en la necrópolis medieval de San Grimén, en Hecho

APUDEPA denuncia graves daños en la necrópolis medieval de San Grimén, en Hecho

 

La Asociación denuncia el deterioro y el abandono institucional del importante yacimiento arqueológico en Hecho

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ha denunciado hoy ante la Diputación General de Aragón (concretamente ante su Dirección General de Patrimonio Cultural) los daños ocasionados en fechas recientes a la importante necrópolis medieval de San Grimén, en el término municipal de Hecho.

APUDEPA ha comprobado que recientes movimientos de tierras han dejado a la intemperie numerosos restos humanos y de construcciones funerarias medievales, ocasionando daños y produciendo alteraciones en alguna de las tumbas existentes.

La necrópolis fue documentada hace pocos años por la propia Dirección General de Patrimonio Cultural, durante unos trabajos que pusieron al descubierto el valor del yacimiento. Pese a ello, presenta un estado de deterioro y de abandono impropio de la tutela del patrimonio cultural.

APUDEPA alerta de que los restos están actualmente expuestos a los agentes atmosféricos y a la acción humana, corriendo el evidente riesgo de ser objeto de expolio. La Asociación no puede comprender que las administraciones públicas muestren tamaña dejadez con el patrimonio arqueológico de Aragón. Es lamentable que el Ayuntamiento de Hecho y la Dirección General de Patrimonio Cultural no hayan tomado ningún tipo de medidas para evitar la situación de peligro que afecta a la necrópolis chesa.

El estado actual del yacimiento es ciertamente alarmante y demuestra la descoordinación y la ineficacia de las instituciones de tutela del patrimonio cultural.

APUDEPA, 13 de agosto de 2008

La propiedad privada es sagrada (para lo que conviene)

La propiedad privada es sagrada (para lo que conviene)

 

Fotografía tomada de www.flickr.com/photos/igorgm. No. No vamos a hablar hoy de Fernando Martín, presidente de Martinsa-Fadesa, que después de haber liderado la primera de las empresas inmobiliarias de España acaba de solicitar al juez ser declarado “insolvente”. Ni tampoco vamos a tratar de las maniobras en su defensa que el hoy presidente de SEOPAN, David Taguas, llevó a cabo durante sus años en la dirección de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno. No. Tampoco vamos a hablarles de las suculentas recalificaciones que van a acompañar la pomposa contribución de la ciudad a la sociedad deportiva de Agapito Iglesias. Nos cansamos de denunciar que este tipo de entramados, que llegan, desde luego, hasta las más altas instancias, están llevando a España a unos niveles de injusticia y degradación difíciles de calibrar en estos momentos. Menos mal que para reconfortar la moral ciudadana, sin embargo, nos construyen grandiosos estadios (todos iguales) en que pueden esparcirse los equipos que (oh!) presiden precisamente gentes como Fernando Martín, Florentino Pérez, Juan Soler, Josep Lluís Nuñez o Apapito Iglesias, que hoy te construyen marinadores y mañana se te declaran insolventes.

No, decíamos. Hoy vamos a hablar de las estrategias que los grandes “suelotenientes” utilizan para exprimir al máximo sus derechos sobre sus propiedades sin asumir el más mínimo de sus deberes. Con la complicidad magnánima, cómo no, de nuestros queridos administradores. Veamos el caso del maravilloso Frontón Beti-Jai, cerquita del paseo de la Castellana, en Madrid.

Se trata de un edificio de un altísimo valor arquitectónico e histórico, reflejo de la época dorada del juego de pelota, obra del arquitecto Joaquín Rucoba, construido en 1893 en característico estilo ecléctico neomudéjar y declarado Bien de Interés Cultural (la más alta categoría del Patrimonio Histórico Español). Pese a que la declaración se produjo en 1977, nada ha impedido que la desidia siga siendo la reina de una de las más desconocidas joyas de la arquitectura madrileña. Acaso, se dirán, el propietario sea algún anciano desprovisto de recursos, una familia de hermanos desencontrados, una saga noble venida a menos… Pues no exactamente. La propiedad fue de la empresa Citroën (unos advenedizos sin recursos, ya ven) hasta 1998, en que pasó a diversas sociedades (de esas sociedades participadas por sociedades en las que participan las mismas sociedades partícipes de las sociedades participadas iniciales, ya saben) que fueron absorbidas por la inquietante empresa Aguirene S.L, participada entre otros por empresarios vascos relacionados, al parecer mediante testaferros, con el prohombre malayo Juan José Roca.

Al margen de estas nimiedades societarias, lo importante ahora es comprobar que, pese a las innumerables propiedades que uno posea, pese a lo inconmensurable de la fortuna de que uno sea dueño, en este país nadie exige a los propietarios los deberes que ante la sociedad sí les reconocen las leyes (papel mojado) y las normativas. La propiedad privada es sagrada, sí. Pero solo para lo que conviene. Porque en cualquier estado de derecho civilizado, por capitalista que sea, las administraciones deben de hacer cumplir las leyes que exigen a los propietarios conservar sus inmuebles en el estado de decoro, seguridad y salubridad necesarios para la vida social. Lo que mucha gente no sepa, quizás, es que las administraciones están obligadas por ley a requerir de los propietarios un buen estado de conservación de sus inmuebles. Y si los propietarios ignoran tales requerimientos, están obligadas a ejercer las acciones oportunas de conservación de forma subsidiaria, pasándoles después una factura que, de no cobrarse, tiene que dar paso a la oportuna expropiación.

Pero la estrategia es otra, ya verán. Y para que esa otra estrategia dé frutos, es necesario que las administraciones públicas colaboren de la forma adecuada. La estrategia parte de la alegal y amoral definición ontológica del propietario como “ser de derechos”. Así, el propietario (el susodicho en adelante), ostentando sus títulos y credenciales, se reserva la posibilidad de actuar en el momento que considere más oportuno para sus intereses, en función del valor del suelo, de la situación económica nacional, de sus expectativas… Y como no entiende de deberes (y nadie se los exige) ¿para qué actuar sobre algo si la acción no le reporta beneficios directos, y el peligro solo consiste en que a alguien le caiga una teja en la cabeza, si nadie le va a echar cuentas?

Cuando el edificio en sí está afectado por algún tipo de limitación urbanística (de tipo patrimonial o de otro tipo), la estrategia se torna más compleja. Al total abandono se une, entonces, la promoción indirecta de todas las circunstancias que puedan remover los obstáculos que limitan el máximo aprovechamiento de la propiedad. Si se trata de un edificio catalogado, lo importante no será mantener los valores que han aconsejado dicha declaración, sino, por el contrario, destruirlos. Y es así como los perros del propietario se relajan, las puertas se abren y las ventanas desaparecen. Se invita al lugar a amigos okupas, se promueven barbacoas entre asociaciones de pirómanos, se alimenta a las ratas y a las cucarachas y se explota la desgracia personal de drogadictos y “sintechos”. Todo para que, en un plazo de 10, 15 o 20 años, los vecinos y demás ciudadanos hayan olvidado el valor histórico o artístico del inmueble y solamente consideren los problemas de salubridad, seguridad y decoro que genera el edificio.

“¡Que se haga algo, lo que sea, pero que se haga algo ya! Porque esto es insoportable y así no podemos vivir”. Esta es la frase mágica que abre las puertas de la felicidad. La frase que el susodicho lleva esperando en silencio los últimos 10 años. La frase que los vecinos pronuncian con altas dosis de ignorancia o desesperación y buena voluntad. A la luz de las terribles contingencias, cualquier intento por defender la pureza de un bien patrimonial será considerado una sutiliza insoportable y solo digna de despachos universitarios de acomodados urbanitas. Y mientras se instala la grúa, mientras se comienzan a construir los cimientos, mientras se levantan las primeras plantas de los apartamentos de lujo o se concluye la azotea del hotel, solo los impenitentes nostálgicos recordarán que si las administraciones hubiesen hecho cumplir a los millonarios propietarios en su momento los modestos deberes que lleva consigo la propiedad privada, ahora los ciudadanos seguiríamos disfrutando de Casa Dueso, perdón! de la Estación de Canfranc, perdón! del Café Madrid, perdón! de la Central Térmica de Aliaga, perdón! del Frontón Beti-Jai.

La Diputación General inventaría definitivamente la Casa de Goya a instancias de APUDEPA

La Diputación General inventaría definitivamente la Casa de Goya a instancias de APUDEPA

Vivienda de Goya en la Plaza de San Miguel. Foto http://farm3.static.flickr.com. El Boletín Oficial de Aragón publicó el 8 de julio la Orden del Departamento de Educación, Cultura y Deporte por la que se declara Bien Inventariado del Patrimonio Cultural Aragonés la casa sita en la plaza San Miguel nº4 de Zaragoza, residencia de D. Francisco de Goya. Dicha declaración se produce a instancias de APUDEPA, que fue quien solicitó formalmente ante el Gobierno de Aragón la iniciación del expediente posteriormente aceptada.

La petición para la declaración de Bien de Interés Cultural, y subsidiariamente de Bien Inventariado, la realizó APUDEPA el pasado 7 de febrero. La Asociación está muy satisfecha de que un inmueble tan importante para la memoria cultural aragonesa (poseedor también de valores arquitectónicos y tipológicos nada desdeñables) sea declarado integrante del Patrimonio Cultural Aragonés. Aunque es un paso adelante, APUDEPA considera que, por su importancia histórica, merece la catalogación de Bien de Interés Cultural, al ser la única residencia zaragozana conservada del genial pintor aragonés.

Por otra parte, el vencimiento del plazo de tres meses desde la presentación de la instancia (el pasado 7 de febrero) ha producido, en virtud del artículo 18 de la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés, la incoación del expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural de los restos arqueológicos de la Casa familiar de Goya en la Mantería, sitos en la calle Teniente Coronel Valenzuela.

Hasta la resolución de este último expediente, los restos arqueológicos gozan de la protección que establece la Ley de Patrimonio. APUDEPA se congratula enormemente de que el trabajo ciudadano sirva para la mejor defensa y protección de nuestro patrimonio cultural.

APUDEPA, 8 de julio 2008

VIII Jornadas de ACANTO en el Real Valle de Guriezo

VIII Jornadas de ACANTO en el Real Valle de Guriezo

El cartel de las jornadas nos muestra los frutos de la responsabilidad ciudadana: el hermoso puente de la Gándara sobre el río Agüera se ha conservado gracias a la iniciativa de los vecinos. Hoy tenemos el placer de transmitirles a ustedes una de las experiencias magníficas que, entre tanta desolación, vivimos en APUDEPA. La Federación ACANTO, fundada en Santander en 1999, “aglutina asociaciones de Cantabria vinculadas por objetivos comunes a aspectos patrimoniales: culturales, arquitectónicos, artísticos y naturales”. ACANTO es una de esas organizaciones independientes que tanto y tan bien trabajan en la defensa del patrimonio cultural y natural de los pueblos de España.

Las jornadas anuales de la Federación, encuentro de asociaciones, especialistas y demás ciudadanos para tratar temas relacionados con el patrimonio y el medio ambiente, tuvieron lugar este año en el Real Valle de Guriezo a finales de mayo, corriendo a cargo su organización de la Asociación Garapayo y del conjunto de la Federación. Las Jornadas se celebraron en un fructífero ambiente de transmisión e intercambio de conocimientos que dio lugar a conclusiones interesantes, que APUDEPA resume de la siguiente forma:

- En primer lugar, que los problemas del patrimonio cultural y natural son, en un grado elevado, compartidos y comunes a los pueblos de España, existiendo el mismo tipo de acciones por parte de las administraciones y la misma desidia por parte de muchos ciudadanos.

- En segundo lugar, que la normativa urbanística no puede anteponerse a la legislación protectora del patrimonio cultural, siendo el fenómeno inmobiliario y urbanístico actual el principal causante de la degradación del paisaje cultural y natural de España.

- En tercer lugar, que se requiere de un mayor grado de concienciación, formación e interdisciplinariedad entre los especialistas para la comprensión del patrimonio y para la realización de intervenciones respetuosas con la historia, el arte y la naturaleza.

- Y por último, que los ciudadanos y las asociaciones jugamos un papel difícil pero fundamental en la defensa de nuestro patrimonio cultural y natural, siendo necesario el intercambio de experiencias y el fomento del trabajo conjunto.

Dos organizaciones procedentes de fuera de Cantabria fueron invitadas a participar con sendas ponencias: la Federación de Asociaciones del Patrimonio de la Humanidad de Castilla y León y la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA). El presidente de la Federación, Javier Ruiz Carvajal, ofreció una interesante conferencia muy ilustrativa del nulo respeto que las administraciones tienen hacia ciudades declaradas, incluso, Patrimonio de la Humanidad. Las acciones de los últimos años en Segovia, Salamanca y León son prueba del mal uso de los instrumentos de planificación urbanística, insensibles al patrimonio cultural globalmente considerado en ciudades de tamaña importancia. Ruiz Carvajal ejemplificó en el caso de Segovia los abusos que, pese a las continuadas denuncias y al esfuerzo de muchos ciudadanos, cometen las administraciones públicas y las empresas privadas. Dada la importancia y la amplitud del caso, el Blog de APUDEPA intentará en próximas fechas dar cuenta de la situación de tan emblemáticas ciudades y del trabajo que desempeña la federación castellanoleonesa.

APUDEPA, por su parte, participó con una ponencia titulada “El espacio del patrimonio cultural” a cargo de Belén Boloqui y Carlos Bitrián que trató sobre la experiencia de la Asociación en la primera parte y sobre la consideración del espacio del patrimonio cultural como lugar de la ciudad y del ciudadano.

Las jornadas, que fueron realmente intensas, contaron con la participación de diversos profesionales y representantes de asociaciones, abarcando las más diversas ramas del patrimonio (natural, histórico, artístico, arqueológico, etnológico, antropológico, lingüístico…). Se habló de los desmanes cometidos por el Ayuntamiento de Santander en la plaza de las Farolas y los antiguos muelles de Santander, del trabajo arqueológico en los cementerios históricos, del patrimonio lingüístico, del fundamental papel de la formación y la educación, de las plagas ecológicas, de acciones urbanísticas, de patrimonio ferroviario etc… Nos remitimos, para tan interesantes materias, a las actas que la Federación publicará próximamente. No nos resistimos a comentar, por su enorme interés y su relación directa con el valle de Guriezo, la conferencia de la doctora en Historia Carmen Ceballos en relación con las ferrerías de esa zona de Cantabria. Ejemplo de comunión entre la arquitectura industrial, el paisaje y la memoria económica, etnológica y antropológica del lugar. Lamentablemente, muchas de esas ferrerías han desaparecido o se encuentran en proceso de desaparición. El trabajo de Ceballos es un vivo ejemplo de convivencia de rigor científico y saber histórico y compromiso con la sociedad actual. Convivencia ciertamente poco abundante en el panorama universitario español.

Las Jornadas dieron lugar a una preciosa visita al Real Valle de Guriezo, imponente por su verdor y su belleza. No obstante, APUDEPA da testimonio del aberrante crecimiento metastásico de la edificación aislada-agrupada en estos preciosos valles cántabros. Abundan nuevísimos edificios vulgares, de gusto dudoso que, sustituyendo a la arquitectura tradicional, lo hacen además imitándola (en un fenómeno que observamos también en el pirineo aragonés, por ejemplo). Un caso especialmente sangrante es el de la Torre de los Velasco, caserón medieval imponente que fue derruido no hace mucho y sustituido por un edificio nuevo que imita su epidermis cínicamente. También el caso del derribo de la casa del siglo XVI en que vivió Bárbara Blomberg, amante del rey Carlos I y madre de Juan de Austria. Destacamos la belleza de las iglesias de Guriezo (la de San Vicente de la Maza, con una portada-retablo maravillosa, se lleva la palma) y de su arquitectura tradicional. Y, por supuesto, la amabilidad de las personas que nos guiaron y acompañaron, miembros de la Asociación y otros habitantes del lugar.

Un lugar destacado debe ocupar también la conferencia de clausura, a cargo de María Pilar Santamaría, Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. De forma didáctica y rigurosa, la fiscal trasladó a los asistentes una completa visión de la complejidad del trabajo de la fiscalía, por la falta de medios endémica en la administración de justicia y por la relajación social ante ciertos delitos urbanísticos, contra el medio ambiente y el patrimonio histórico. La fiscal, que tuvo que “enfrentarse” a un turno de preguntas en que se le expresaron las numerosas quejas que las asociaciones (indefensas ante las grandes administraciones) tienen, animó a todos los ciudadanos a que acudan a la fiscalía más de lo que lo hacen habitualmente, trasladando todos los hechos que puedan ser constitutivos de delito. No es frecuente que un miembro de un Tribunal Superior acuda a un encuentro de asociaciones, por lo que debe de señalarse el mérito tanto de ACANTO como de María Pilar Santamaría.

Quedan pendientes debates sobre la formación de los arquitectos y urbanistas, especialmente porque el equipo redactor del Plan General de Ordenación Urbana de Guriezo excusó finalmente su confirmada asistencia.

Las personas invitadas por ACANTO se alojaron en diferentes casas rurales de la zona. APUDEPA debe destacar el encanto y el buen trato de la posada de la bisabuela Martina, acompañada de una interesante actuación paisajística.

APUDEPA quiere reconocer el buen trabajo, el esfuerzo y la amabilidad de la Federación ACANTO y de las Asociaciones Garapayo y Limpias 21, personalizándolo en personas luchadoras, armadas de recursos, energía y buenas ideas, como son María Teresa Albo, presidenta de Garapayo, y Santiago Sobrino, secretario de AC Limpias 21, y, por supuesto, Silvia Ayestarán, presidenta de ACANTO, que desinteresadamente han puesto su valía al servicio del patrimonio cultural y natural.