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Opinión

"Zaragoza, fantasía y razón" por Francisco Comín

"Zaragoza, fantasía y razón" por Francisco Comín

Zaragoza, 2007. Foto Wikimedia. Junto al artículo de Ángel Garcés en Heraldo de Aragón, el día 1 de junio del 2008, en el apartado “A debate…Crecimiento Urbano”, aparecía este otro de Francisco Comín, director del Instituto Pirenaico de Ecología, reflexionando, una vez más, sobre Zaragoza y la ordenación del territorio. Comín hace un llamamiento frente al desorden, la marabunta constructiva zaragozana y los efectos Expo, aboga por no destruir los recursos naturales y clama contra los suelos concertados y la barbaridad constructiva del nuevo azud zaragozano. Desde APUDEPA felicitamos al científico Comín por su claridad, su valentía y su defensa inquebrantable del medio.

Bienvenidas sean en este blog sus sensatas palabras, pero observen que en paralelo los constructores aragoneses piden elevar el precio de la VPO a 240.000 E. Es decir, ahora que les va mal en las ventas quieren reciclar los pisos libres por VPO de 40 millones de las antiguas pesetas. ¿Y la rehabilitación de la vivienda consolidada y de los centros históricos? ¿Para cuándo? ¿No le importa al Gobierno tanta vivienda infrahumana en los cascos antiguos? ¿Para qué está la ley de Patrimonio cultural aragonés? Esa es una buena muestra de que no se cumple la ley, como apuntaba Garcés.

Zaragoza, fantasía y razón

«Grande no es sinónimo de bueno. Y es cuestionable que el camino de la excelencia pase por ser grande. Si quiere ser una gran ciudad, debe ser de calidad en un territorio equilibrado»

La fantasía desbordada por la publicidad de las obras y del crecimiento de las ciudades grandes, sean viejas o nue­vas, no debe hacernos olvi­dar que son humanas y de alcance lo­cal, y que abandonada de la razón pro­duce monstruos.

Ya hace tiempo que se razonó la monstruosidad de Barcelona por recu­rrir a desviar ríos, urbanizar montes y destrozar costas con tal de crecer, aun a costa de los recursos y las gentes de otras latitudes.

Esta misma razón nos dice que el pai­saje actual en el entorno de Zaragoza tiene un valor incalculable, pues es el resultado de millones de años de evo­lución. Y que, aunque puede tener mer­cado, no conviene despreciarlo, pues cumple funciones valiosísimas para el bien común: recarga acuíferos, protege de la erosión y desertización y contri­buye a amortiguar los rigores del clima, entre otros. Que no es poco para un en­torno con tan extremas condiciones cli­máticas.

En el caso de nuestros ríos ya se ha dicho casi de todo, aunque sin tiempo sereno para el debate. Pero hay que re­cordar que tan insensato es seguir cre­ciendo sin límites a base de atraer re­cursos de donde sea (Barcelona-Ebro, Zaragoza-Aragón), como seguir trans­formando con solo fantasía y sin razón, como la barbaridad hidro-ecológica que se está construyendo en el cauce del Ebro, margen derecho, entre el puente de Piedra y el de Hierro.

Esto solo tiene parangón con la mala educación transmitida a parte de la ciu­dadanía, de hacer creer que se puede construir en los cauces de los ríos im­punemente y, sin más costes, estrechar­los y modificarlos, interrumpirlos con presas y eliminar huertas sin pensar globalmente, y olvidar para que otros solucionen los problemas que aparez­can más tarde.

Quizás no sea el momento ideal, pe­ro siempre es conveniente recordar que debe haber en algún cajón un plan me­dioambiental que debe ir más allá de ha­cer unas obras para regular con com­puertas la inundación de algunas zonas del río. Y que la ley, su letra y su espíri­tu, incluso la europea, está para cum­plirse. Y que esto puede hacerse mejo­rando las condiciones de vida de los po­bladores locales.

Grande no es sinónimo de bueno. Y es cuestionable que el camino de la ex­celencia pase por ser grande. Si quiere ser una gran ciudad, debe ser de calidad en un territorio equilibrado.

Ninguna de las dos cosas las cumple ni las cumplirá a este ritmo, le sobra fantasía y le falta respeto a lo propio. Su dé­ficit de sostenibilidad (2,35 hectáreas por habitante) crece conforme se extiende, engullendo pueblos, consu­miendo naturaleza y absorbiendo re­cursos que no revierten al resto del te­rritorio. Para llegar a ser una gran ciu­dad hace falta reflexionar sobre esa fra­se escrita en un murete de la plaza del Pilar, a los pies de la estatua de Goya, su autor.

Quizás haga falta más creatividad e innovación, creerse que para hacer grandes negocios, incluso negocios grandes, no es obligado acumular marabuntas consumistas ni destrozar nuestros recursos naturales. Otros lo han hecho en grandes ciudades y en grandes territorios. Ahora sí, es impe­rioso un pacto consigo misma. Que pa­se felizmente el verano y disfruten las multitudes. Que pasen los sabios di­ciendo banalidades globales sin retocar las penalidades locales.

Y al acabar este muestrario, respeto y restitución de lo dañado y de lo que no funcione, por el bien de todos. Cuidan­do las relaciones y las inversiones en­tre el mundo rural y las ciudades. Con la fantasía y la razón bien unidas.

Francisco A. Comín Sebastián es director del Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC.

Ángel Garcés Sanagustín: Modelo Urbanístico Aragonés

Ángel Garcés Sanagustín: Modelo Urbanístico Aragonés

Vista Monegros, nuevo sueño de la especulación. Foto Apudepa. Como tenemos un modelo urbanístico en Aragón desaforado, hoy traemos un interesante artículo del profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza Ángel Garcés para que Vds. vean lo mal que andan las cosas relacionadas con la construcción, el suelo, la ordenación del territorio y el paisaje. Todo ello lo hemos precedido con unos datos estadísticos de Ecodes, Fundación Ecología y Desarrollo, publicados en el 2006. Verán que hay más que motivo para preocuparse. El urbanismo es cosa de todos, no podemos estar al margen del mismo y es hora que el ciudadano español haga un serio seguimiento del mismo.

Ecodes, datos para Aragón (2006):

· Entre 1987-2000 la superficie del área metropolitana de Zaragoza ha crecido un 21.6%. La población en ese mismo período un 0.5 %
· En Aragón se han visado 19.437 proyectos, un 10 % más que el año pasado, de ellos 4.000 son en el Pirineo
· La superficie urbanizable en Aragón ha crecido un 32% en los veinte últimos años. Es la cuarta parte de todo lo construido a lo largo de su historia.
· A este ritmo en 6 años se habrá acabado con todo el suelo urbanizable planificado en el Pirineo aragonés.
· El suelo industrial ha crecido un 50 % entre 1987-2000
· El suelo utilizado para redes de transporte ha aumentado un 53%, de esta ocupación la mayoría, un 76% ha sido arrebatado de suelo agrícola.
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Modelo Urbanístico Aragonés

«La grandeza del modelo urbanístico aragonés es que no hay modelo, porque no hay planificación territorial». «Hecha la trampa, hecha la ley».

Por Ángel Garcés Sanagustín. Prof. Derecho administrativo

Heraldo de Aragón Domingo, 1 de junio 2008

En el urbanismo aragonés las normas son más pasajeras que los planes y, por tanto, el marco jurídico más fugaz que los instrumentos que regula. El Derecho transitorio prevalece sobre las normas nacidas con vocación de per­manencia. La improvisación prima sobre la planificación.

Las ocurrencias se imponen a las ideas sobre las que se sustentó una supuesta planificación. Los pactos desaforados con los promotores desvanecen cual­quier idea de participación ciudadana en el diseño de la ciudad. La ciudad crece a expensas de los intereses de quienes la construyen y no en función de las nece­sidades de quienes la habitan.

En todo el territorio intentan aflorar Pequeñas Scalas, en lo que no es más que una mera imitación en miniatura de los delirios de grandeza de algunos gestores del Pignatelli. ¿Y qué legitimidad moral les queda a estos para frenar los ímpetus de los alcaldes que quieren quintuplicar su población a base de adosados, campos de golf y centros de ocio?

Por otro lado, los convenios urbanísti­cos que impliquen una revisión del Plan General se reputan nulos, reza la Ley. Pe­ro, a la vez, se crea el suelo concertado, que, con la excusa del interés general, per­mitirá la transformación ingente de sue­lo, al margen del planeamiento, pero no de los intereses de ciertos promotores.

El Gobierno de Aragón ha asumido, ha avocado, ha atraído para sí una compe­tencia que era estrictamente municipal, la del urbanismo. El Gobierno de Aragón no cree en la autonomía del territorio. Cuantas más Administraciones locales crea, más control ejerce sobre el medio rural. Y para ello cuenta con un instru­mento de dominación único: el incre­mento exponencial del papeleo. La buro­cracia es de tal magnitud que, incluso en municipios de menos de cien habitantes se exige un estudio de movilidad, uno más de los centenares requisitos que se piden para tramitar un Plan General. Y el cajón en que este se traduce se somete a información pública, aunque la in formación nunca llega al público.

Y todo ello hace que la primigenia idea de ordenación de la ciudad y del territorio se pierda en un marasmo de leyes, reglamentos, entes públicos y trámites sil fin, que, con la excusa del control de la legalidad, hacen incontrolable el proceso. Malos reyes, muchas leyes.

Vivimos en una tierra en que las principales fuentes de negocio son la recalificación del suelo y del aire (energía eólica) y, por tanto, los negocios que se alumbran en las cercanías del poder. Y para completar el aprovechamiento de los cuatro elementos aristotélicos habría que recordar que el agua es un bien público patrimonializado a largo plazo por algunos particulares y que el suelo, otrora fuente de recalificaciones, es hoy un perfecta excusa para la colocación de militantes, simpatizantes y afines en algunos lugares del territorio.

Y todo ello nos permite convivir felizmente con las paradojas que producimos, porque, en un territorio en el que sobra espacio, da la impresión de que falta suelo.

Pero lo más curioso del urbanismo aragonés, lo que nos enseña cualquier proceso de transformación urbanística, lo que nos pone de manifiesto cualquier proyecto urbanístico, es que, frente al tradición aforismo de «hecha la ley, hecha la trampa», nuestros políticos se las han ingeniado para proponer al mundo una nueva forma de encarar la relación entre el Derecho y la realidad; han creado un nuevo aforismo, «hecha la trampa, hecha la ley».

La grandeza del modelo urbanístico aragonés es que no hay modelo, porque no hay planificación territorial. Si la hubiera, se impondrían algunos límites. Pero quién puede poner puertas al campo de la especulación.

Y, mientras tanto, asistimos a un den dado esfuerzo por ruralizar la ciudad y urbanizar el campo. Y a esto lo llaman algunos desarrollo sostenible.

Ángel Garcés Sanagustín es profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza

No se aplican leyes básicas contra la delincuencia urbanística.

No se  aplican leyes básicas contra la delincuencia urbanística.

Cubiertas destrozadas en los edificios de la dársena del Canal de Castilla. BIC. Medina de Rioseco (Valladolid). Foto Apudepa

Ayer, día 19/6/2006, El País traía un interesante artículo de opinión “De nuevo la corrupción” recordando como subtítulo que “no se aplican leyes básicas contra la delincuencia urbanística”. La corrupción urbanística salpica constantemente a este país. ¿Hasta dónde alcanza la grangrena de la marea gris del cemento? Estos días ha sido Estepona con su alcalde del PSOE, concejales y demás adláteres los que habían creado una caja B a la que ingresaban ciertos constructores, y calaña semejante, para que recalificaciones de suelo a la carta fuesen a lucrar a unos y a otros.

El citado artículo de opinión clama a favor de una administración de justicia dotada de medios; que se apliquen las leyes vigentes contra la corrupción; que se regule la figura del estatuto Municipal para poder reclamar la declaración de bienes de alcaldes y concejales; que se activen los controles internos de los municipios (interventores) y se active la restitución de lo robado para acceder a los beneficios penitenciarios (ver aquí).

Apudepa entiende que en esa amplísima red especuladora que salpica el país, el patrimonio arquitectónico catalogado está en peligro, bien sea por la vía del Censo General de las respectivas comunidades autónomas o por los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU). En consecuencia, nos alarma que sobre todo ello no se haya referido el Ministro de Cultura en su reciente comparecencia parlamentaria. Para muestra no hace falta nada más que ver el franco retroceso de la arquitectura popular de muchos pueblos y centros históricos en España, mal conservados a base de ruinas tan propiciadas como sabidas, vaciamientos escandalosos ( a los que osadamente se atreven a llamar con el término “rehabilitación”) o actuando directamente a favor del derribo. Ayer hablábamos desde nuestro post del Ayuntamiento de Fraga en Huesca con su manifiesta negligencia, y la del propio Departamento de Patrimonio Cultural de la Diputación General de Aragón, en relación al impune derribo de Casa Dueso y su manzana.

En Castilla está pasando tres cuartos de lo mismo. Así lo hemos constatado en la reciente visita de algunos miembros de Apudepa a Cantabria y a Castilla la Nueva, provincias de León, Zamora, Palencia y Valladolid y Segovia. Allí, mientras en términos generales se restaura el patrimonio eclesiástico, la arquitectura civil está en peligro, incluyendo en este entramado especulador los cada vez más escasos palacios. Ni que decir tiene que la arquitectura popular está en peligro, salvo excepciones, en franco retroceso. Por eso señor ministro espabile, convoque y llame a capítulo a quien tenga que hacerlo y hágalo público que la mafia del suelo está en cualquier esquina de nuestra piel de toro.

Expo Zaragoza: Ciudad a dos velocidades

Expo Zaragoza: Ciudad a dos velocidades

Expo Zaragoza. Fuegos artificiales. Foto Expo

Si la Expo va a marcar época en Zaragoza, tal y como se insiste continuamente en altas instancias, sería deseable que lo hiciese con debate y sabiendo, de verdad, hacia dónde se dirige esta ciudad. El diario El País publicaba un artículo de W. Curtis, recogido por Apudepa, que ponía en tela de juicio la arquitectura de la Expo, más relacionada con un parque temático que con otra cosa, dirigiendo solamente sus halagos llenos de admiración al Pabellón de España de F. Mangado. En términos semejantes se expresaba Fernández-Galiano cuando se refería hace pocos días al extraordinario Pabellón de España como un “lírico y riguroso bosque de columnas cerámicas que salva la muestra”.

Ha sido el citado arquitecto español Fernández-Galiano, asiduo comentarista del diario El País, el que ha dedicado su artículo "Zaragoza líquida" a la Expo, a la que ha considerado como “renovación urbana, laboratorio de arquitectura y fiesta ciudadana” (consultar el artículo aquí). Pues si para llegar a todo eso -añadimos nosotros-, especialmente la creación de infraestructuras, se necesita una Expo, Dios nos coja confesados porque al paso que va la ciudad las cuentas nos van a salir rosarios.

Lean el artículo de Fernández Galiano, al que por cierto tampoco se le ve entusiasmado con todo lo que en el meandro de Zaragoza se ha construido. Fernández-Galiano habla también de la Expo como una reflexión colectiva y una fiesta ciudadana. Quizás sí sea una fiesta ciudadana, lo iremos viendo, pero que la Expo no es una reflexión colectiva es para APUDEPA cosa ya fehaciente aunque existan Faros y foros, porque lo de la reflexión colectiva es otra cosa. Reflexionar es estimular la participación colectiva desde los inicios, sin cortapisas y restricciones, un ejercicio generoso de política planificadora y libre

El autor del artículo dice que la Expo de Zaragoza merece ser calificada con un notable urbano, un aprobado arquitectónico y una incógnita festiva. Saquen Vds. mismos sus conclusiones.

En fin, Apudepa lamenta la Zaragoza de las dos velocidades, la de la Expo y la de la ciudad consolidada. Por poner algunos ejemplos ya está disparado el expansionismo urbanístico de los nuevos barrios dormitorios de Valdespartera y Arcosur y en paralelo el Conjunto Histórico de Zaragoza sigue muy desatendido en el mantenimiento de muchas de sus viviendas urbanas a pesar de algunos pequeños parches en el soterramiento del cableado de unas 40 calles, composturas de puro marketing de imagen, que a nosotros poco nos consuela porque si se enseñase al público de la expo ciertas infraviviendas habitadas del casco antiguo a las fuerzas políticas de la capital del Ebro se les caería la cara de vergüenza. Pero mira por donde, el alcalde Belloch sigue sin enterarse. Él con el azud y sus barquitos “sostenibles” ya tiene bastante. Y que conste, una vez más, que la comunidad científica ha puesto el grito en el cielo contra la insostenibilidad del azud.

Los Museos son fuente de conocimiento, no de espectáculo

Los Museos son fuente de conocimiento, no de espectáculo

Desde hace unos años pende sobre el edificio de la Escuela de Arte de Zaragoza, Plaza de los Sitios, la pretensión de convertirlo en el ESPACIO GOYA. Muchos somos los que nos hemos opuesto pero la DGA sigue adelante con el proyecto. Traemos aquí esta entrevista a NICHOLAS PENNY, Director de la National Gallery de Londres, en la cual se hacen unas reflexiones sobre los museos, aplicables al futuro ESPACIO GOYA.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/museos/fuente/conocimiento/espectaculo/elpepucul/20080611elpepicul_1/Tes

EL PAIS 11/06/2008

ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid -

ENTREVISTA: NICHOLAS PENNY Director de la National Gallery de Londres

"Los museos son fuente de conocimiento, no de espectáculo"

(…)Hoy, desde su nueva e influyente posición, defiende la vuelta del papel pedagógico de los museos y clama contra la masificación de sus espacios.

Lo que Nicholas Penny (1949) defiende -que el museo debe ser un lugar para la cultura y no para el espectáculo-, choca con la rentabilidad de las exposiciones masivas. La recuperación del papel pedagógico de los museos que anuncia puede ser tachada de elitista, pero nadie diría lo mismo si habláramos de depurar el uso de los hospitales. (…)

Pregunta. Al aterrizar en la National Gallery hace seis meses habló de recuperar la pedagogía de los museos. ¿La habían perdido?

Respuesta. Me preocupa el declive de la curiosidad. La gente debe acudir a los museos para descubrir cosas que desconoce. En el pasado, ésa era la norma.

P. ¿Cómo reorientar el papel de los museos?

R. Uno visita una colección permanente predispuesto a ver lo conocido, pero termina viendo otras cosas. Aceptamos la repetición en música, uno relee los poemas. ¿Por qué no podemos volver a ver pinturas?

P. ¿Está dispuesto a retroceder en la popularidad de los museos?

R. Tuvimos una exposición sobre Pompeo Batoni. Tuvo pocas visitas. ¿Fue un fracaso? Los que la visitaron la disfrutaron. Un museo debe descubrir también a artistas menos conocidos.

P. Dirigió la National Gallery de Washington. ¿La labor educativa que defiende sería la misma en Washington y en Londres?

R. No podría ser igual. La mayoría de las grandes colecciones europeas son visitadas más por turistas que por gente del lugar. En ese marco, y frente al Louvre, el Prado o los Ufficci, nuestra colección permanente recibe más visitas de londinenses que de extranjeros. Es atípico y una ventaja. Podemos invitar a entrar a ver sólo un cuadro.

P. ¿Quién o qué decide lo que es desconocido por el público?

R. Ésta es la pregunta clave. Solemos creer que lo serio es mirar cuadros desde el punto de vista de la historia del arte. Pero hay muchas maneras serias de mirar la pintura. Los aspirantes a artistas deben aprender a hacerlo. Una visita a un museo proporciona placer y exige esfuerzo, como la lectura de un libro. Aunque no tengo ningún interés en hacer de la National Gallery un lugar popular entre los jóvenes.

P. ¿Por qué?

R. Porque si les gusta a ellos sólo habrá gente joven. El sector social más elitista de hoy son los jóvenes. Excluyen todo lo que no sea como ellos. No quiero que la National Gallery se convierta en uno de sus clubes. Los que entren deben desear formarse. Los artistas necesitan ir a los museos para averiguar qué es lo que les interesa del pasado. No pueden hacerlo de otra manera. Para facilitar esa búsqueda sí estoy dispuesto a sacar de los almacenes obras que normalmente no se exhiben. Me preocupa facilitar el acceso al arte a estudiantes, copistas y estudiosos que tengan un interés serio. Los museos son fuente de conocimiento. No de espectáculo.

P. ¿Cómo se puede hacer que la gente se interese por lo desconocido?

R. La gente acude a los museos a ver algo que cree reconocer, algo famoso. Y lo mejor de los museos es lo que encontramos y no conocíamos. Eso es aprender.

P. ¿Qué opina de la transformación de los museos en templos arquitectónicos?

R. Es difícil encontrar un museo del mundo que no haya agrandado sus instalaciones. Hay quien cree que si no lo haces estás muerto. Para mí es una situación ridícula. La gente espera poder comer y cambiar los pañales en el museo. La ampliación del Prado me parece modélica. Es deliberadamente modesta y a la vez audaz. Se subordina al edificio existente y eso, hoy, es algo muy extraño. Crecer es una opción pero dividirse es otra.

P. Usted...

R. No, no voy a dividir la National Gallery. Eso no.

P. Hace unos años, una muestra contrapuso trabajos de Louise Bourgeois o Tàpies con obras de su museo. Aquí se discute si obras de Barceló deben o no entrar en el Prado ¿Está en contra o a favor de incluir autores vivos en la colección permanente de su museo?

R. Un museo debe mantener un vínculo con el arte contemporáneo. Pero estoy en contra de que los artistas contemporáneos expongan con maestros. Es una tentación para los contemporáneos reconocer influencias de maestros antiguos. A los antiguos no les preguntan si ellos reconocen en los contemporáneos discípulos. Creo que puede ser pretencioso. Es evidentemente bueno para los artistas contemporáneos pero no para el museo.

P. Se supone que atraen a otro tipo de visitante.

R. Soy escéptico por una razón, es fácil hacer que otro tipo de visitante venga a los museos. Sólo tienes que organizar un concierto pop en medio del museo. La gente vendría. ¿Pero se quedarían después?

Fin del artículo.

"Los bienes en litigio son patrimonio de los aragoneses", por Marga Torrejón

 

APUDEPA reproduce y comparte el esclarecedor artículo de Marga Torrejón, presidenta de ANABAD-Aragón, publicado en Heraldo de Aragón en su edición de 3 de junio, en relación con las obras de arte de las parroquias de Barbastro-Monzón:

“Las obras de arte son nuestras, de la Franja de  Ponent, y las queremos en nuestro museo, en el Museo Diocesano de Lérida”, (http://www.franjadeponent.cat/institucio.htm)

Este texto se puede leer en catalán en la web de la  Institucio Cultural de la Franja de Ponent, institución que declara, como reza también en su web: “La Institució integra l'esforç de les entitats i persones que vivim a la Franja i servem els Països Catalans.”

Creo que como declaración de intenciones no está nada mal; y lo curioso del caso es que esta institución tiene su sede en Calaceite, que, si no me equivoco, es Aragón.

Es decir dentro de Aragón hay colectivos que sostienen que los famosos bienes del Aragón Oriental son de los “Països Catalans”. Y es curioso ver el mapa que integra dichos “països”.

Una vez tras otra el Vaticano da la razón a Aragón, para ser más exactos a la diócesis de Barbastro-Monzón, y pide que sean devueltos los bienes en litigio a las parroquias propietarias. Una vez más nuestros vecinos catalanes buscan tretas y argumentos para dilatar la ejecución de la sentencia.

Para la gente de la calle, que no entiende de estas complicaciones jurídicas –y a la que lo que verdaderamente le preocupa es llegar a fin de mes y pagar la hipoteca- es cada vez más difícil hacerles entender que  dar a cada uno lo que es suyo no es tan fácil y además que “lo nuestro es de ellos y lo de ellos también”.  ¿Tanta dificultad entraña devolver unas piezas que en su momento se llevaron a Lérida para salvaguardarlas, pero que no pertenecen al que se las llevó, por mucho que se quiera esgrimir el Derecho Civil catalán?

El Vaticano ha dado la razón a la Diócesis de Barbastro-Monzón; según esta sentencia- que recordemos es inapelable- las piezas son de estas parroquias. Hasta aquí todo claro. A partir de aquí planteemos el cumplimiento y ejecución de esta sentencia, porque de lo contrario nadie va a creer que esto sea verdad.

El Vaticano tiene firmado un Concordato con el Estado Español, en virtud del cual cualquier sentencia emitida por el primero es reconocida como válida por el segundo. Sigamos. El Vaticano no puede en territorio español ejecutar esa sentencia porque carece de medios para ello; pues bien, que el Vaticano pida al Gobierno Español que proceda, es decir que mande a quien tenga que mandar y que las piezas sean devueltas a la Diócesis de donde salieron. Item más, que el Gobierno Aragonés inste al Gobierno Español a que lleve a cabo la ejecución de la sentencia. Recordemos: en Salamanca, de noche y custodiadas por la policía, salieron las cajas llenas de documentos camino de Barcelona. 

Nuestro Presidente ha declarado no hace mucho (Heraldo de Aragón 15 de mayo de 2008): ”Se puede decir que las piezas ya están en Aragón, aunque no han llegado todavía”. Muy optimista veo yo al Sr. Presidente.

Con planteamientos desde dentro de Aragón, repito, como el que encabeza este artículo  hay que poner en duda la anterior afirmación. Pero la pregunta es todavía más dramática: ¿Alguien va a exigirle a alguien que ejecute la sentencia , o vamos a dilatar el problema y  así a ver si se olvida y los bienes se quedan donde están?;  porque al fin y al cabo ¿a quién le importan cuatro reliquias de hace un montón de siglos?

Quizá sí importan a algunos: a los que siguen haciendo de su identidad un problema; a los que quieren rehacer la historia, a los que quieren reescribir lo que los documentos se obstinan en negar.

En nuestra asociación de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos sabemos bastante de historias reescritas y aún inventadas.

 

Marga Torrejón Lasheras

 es Presidenta de ANABAD-Aragón

En la semana de las fuerzas armadas, en el Bicentenario de los Sitios, APUDEPA recomienda PAZ

En la semana de las fuerzas armadas, en el Bicentenario de los Sitios, APUDEPA recomienda PAZ

 

LIBRO: “COMUNICANDO PAZ”  Otros Medios de Comunicación desde el Laberinto

AUTORA:  Mª Carmen Gascón

INTERVIENEN: Carmen Magallón, Luis Urbez, Lucía Alonso y la autora
DÍA:   21 de mayo de 2008

LUGAR:  Seminario de Investigación para la Paz

Sus amigos de mesa nos presentan a una Mª Carmen diplomada, licenciada y doctora.

Educadora, maestra, colaboradora en diversos medios de comunicación, en multitud de proyectos  ciudadanos, dinamizadora social, investigadora, escritora de libros y artículos, coleccionista de risas, curiosa por la Juventud y por la Paz,...llena de vida.

Sus grandes pasiones son el Mundo de la Educación y el de los Medios de Comunicación, también le encanta pintar y viajar, disfruta compartiendo el arte que le acompaña en casa.

“El libro es  una invitación a caminar por ese Laberinto que es el Mundo y que está habitado por los Minotauros de los Medios de Comunicación,...”. Habla sobre la Violencia Social e Influencia en los Medios de Comunicación.

Con “Los hilos de Ariadna” va tejiendo una Comunicación de Paz más allá de fronteras que alimentan el Laberinto de ricas experiencias.

“Explorando con Teseo” nos invita con actividades didácticas a emprender un tratamiento:

“ver el Laberinto”, “Orientarse” y “Decidir el Rumbo”

El  libro huele a papel,  papel impregnado de antigua imprenta por su pausado y bien hacer.

Querida Mª Carmen:

Gracias por comunicar la naturalidad

Es un privilegio compartir contigo y con Emilio tu generosidad

Siempre aprendo cosas buenas y divertidas contigo

Ha llegado la primavera con un suspiro de PAZ,....  Y tú la suavizas.

Salud con muchos besos, Isabel

Hans Küng: ¿Está justificada la mentira política?

Hans Küng: ¿Está justificada la mentira política?

Atónitos estamos los ciudadanos con lo que está ocurriendo en este país. Aquí cada uno monta el show a su estilo, porque lo que triunfa demasiado a menudo es la mentira y la falsedad. Y como aquí no nos inventamos nada, para muestra tres ejemplos que ocupan la atención de la prensa nacional y de la comunidad autónoma aragonesa: el caso Taguas, el trasvase del Ebro y Gran Escala. Tres negocios como la copa de un pino. En cuanto a Taguas, asesor de la Oficina Económica del gobierno presidente Zapatero, los 171 votos del PSOE-CiU avalan su pase a la banda de los constructores, Seopán, impidiendo que saliera adelante la iniciativa de IU-ICV que ha sido apoyada también con los votos por PP, ERC, PNV, BNG y UPyD. Del trasvase del Ebro, sofisticado caso ahora con la tubería proyectada Tarragona-Barcelona, qué les vamos a contar a las aragoneses que hace 6 y 7 años nos manifestamos masivamente en Zaragoza, Madrid, Barcelona, Valencia y Bruselas. El PSOE ha cambiado de táctica. Entonces estaba Aznar como presidente, ahora Zapatero. Las aguas bailan no por estrictos criterios científicos y sociales sino al son de los intereses privilegiados que Taguas representa. Ha caído y se ha embalsado más agua que la que iba a trasvasarse pero el Decreto recién aprobado no cumple su propio contenido como ya se ha recogido en nuestro último post Trasvase permanente o chanchullo económico (o las dos cosas). En cuanto a lo de Gran Escala, valga decir que todos los datos reunidos, apuntan a Gran Estafa, y ya ven ahí está implicado buena parte de nuestro Gobierno de Aragón como si ILD fuese Teresa de Calcuta. Nuestro territorio monegrino pretenden imitar la “magia de los casinos” -los ridotti- de la deteriorada Venecia del XVIII y las Vegas modernas. Puro chanchullo enmascarado. En este blog le hemos dedicado diversos espacio a este escabroso asunto, así que remitimos a nuestro post El Gobierno de Aragón gastó 30 millones de pesetas para agasajar a los promotores de Gran Scala.

Así que a base de tanta chapucería hoy traemos a nuestro post un interesante artículo de un gran teólogo, Hans Küng, reconocido Catedrático de Teología de la Universidad de Tubinga (Alemania), a menudo crítico con las posturas del Vaticano y en consecuencia represaliado: ¿Está justificada la mentira política? No adelantamos nada sobre éste sabroso artículo del presidente de la Fundación Ética Mundial que ha publicado El País (15/05/2008), tan solo concluir con sus propias palabras: “Los políticos y el estado no deben tener reglas morales distintas a las de la ciudadanía; los fines políticos no justifican medios inmorales y la veracidad no sólo es requisito para los ciudadanos individuales sino también para los políticos, especialmente para los políticos”. Pues eso, a ver si se lo aplican.