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APUDEPA

Hoy la cadena humana hacia el Pignatelli: Stop Gran Scala

Hoy la cadena humana hacia el Pignatelli: Stop Gran Scala

Concentración ante el Pigantelli, 26/4/2007. Stop Gran Scala. Foto Apudepa

Hoy a las 7 de la tarde nos hemos reunido unos 2000 ciudadanos aragoneses en la convocatoria realizada por la Plataforma Stop Gran Scala en la Plaza de Aragón. Se trataba, una vez más, de manifestar en la calle nuestra repulsa al proyecto Gran Scala para Monegros y en contra del gobierno que todavía en el día de hoy lo apoya, sin tener en cuenta el más elemental análisis de con quién nos la estamos jugando. Estos días atrás El Periódico de Aragón ha publicado sustanciosas noticias sobre la promotora del juego, y los que la representan, con datos que preocuparían al más osado menos, al parecer, a nuestro gobierno.

Los manifestantes nos hemos dirigido desde el Monumento al Justicia a la Real Casa de Misericordia, edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón. Encabezaba el desfile un grupo de populares personajes y una comparsa de tambores que animaba la cadena humana. Se ha rodeado el Pignatelli, se ha coreado contra el presidente Iglesias y Rosa, en representación de la Plataforma Stop Gran Scala, ha leído el manifiesto en el que se pedía la dimisión de los miembros del gobierno que apoyan Gran Scala.

En suma, gente de todas la edades y colores y colectivos que se han posicionado en contra de un proyecto que ha nacido a espaldas de la población, es insostenible y carece de la más elemental ética, se mire por donde se mire. Sólo la reivindicación colectiva, la exigencia de unos planes que favorezcan el bien común, pueden parar negocios tan estrafalarios, arbitrarios y megalómanos como éste entorno al juego y sus aliados.

Sin Gran Scala Monegros tiene enormes potencialidades para otro futuro más esperanzador

Galería de fotos Apudepa

APUDEPA llama a participar, hoy 26 de abril, en la cadena humana de Stop Gran Scala

APUDEPA llama a participar, hoy 26 de abril, en la cadena humana de Stop Gran Scala

Imagen tomada de www.lygeum.es. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, como miembro de la Plataforma Stop Gran Scala, llama a la participación de toda la ciudadanía en la cadena humana organizada por la Plataforma. En el convencimiento de que los ciudadanos tenemos mucho que decir en defensa de la dignidad de Aragón, APUDEPA reitera su oposición al megaproyecto del juego en los Monegros.

 

Sabado 26 de abril a las 19.00h

 

Concentración ante el monumento al Justicia de Aragón (Pza. Aragón, Zaragoza)

 

Pasacalles ciudadano por las aceras hasta la Real Casa de la Misericordia (sede de la Diputación General de Aragón)

 

Cadena humana en torno al Pignatelli a las 19.30h

APUDEPA lamenta el escaso interés del Obispado de Barbastro-Monzón y del Gobierno de Aragón por el rico patrimonio de la Diócesis

APUDEPA lamenta el escaso interés del Obispado de Barbastro-Monzón y del Gobierno de Aragón por el rico patrimonio de la Diócesis

En relación con la destrucción teatralizada de la espadaña de la iglesia de Torre de Buira, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, quiere hacer constar su profundo malestar por el maltrato dado a este patrimonio del siglo XVII. Tal y como ha sido hecho público, la destrucción parcial de la iglesia de Torre de Buira en Bonansa, fue filmada y reproducida en internet a través de un conocido canal de videos. Al parecer, la destrucción fue autorizada por la propia Diócesis, no existiendo datos de la existencia, o no, de autorización por parte del municipio y del Gobierno de Aragón.

APUDEPA lamenta profundamente que el rico patrimonio de la Ribagorza, de cuyas tierras partieron precisamente los objetos que justamente reclama Aragón a Lérida, se vea maltratado de nuevo por los propios aragoneses. Flaco favor se hace con estas actuaciones a las legítimas aspiraciones aragonesas para la recuperación de nuestro patrimonio emigrado. APUDEPA denunció en su día, y vuelve a llamar la atención hoy sobre ello, del lamentable estado de la iglesia de Buira, templo de origen románico al que pertenece el magnífico frontal reclamado por Aragón y deposita en Lérida. La Asociación reclama que se adopten medidas de inmediato para proteger el importante patrimonio ribagorzano, comenzando por la abandonada iglesia de Buira.

Este acto muestra, de nuevo, el desinterés de las instituciones aragonesas por el patrimonio cultural. Por otra parte, la banalización que ha rodeado la lastimosa destrucción parcial de la iglesia muestra un incomprensible regocijo en el acto destructor. Resulta triste que estos actos vandálicos contra el patrimonio cultural se amparen todavía en una supuesta actitud “moderna”, “progresista” y "transgresora" que en nada se corresponde con la realidad.

APUDEPA alerta de que ser reconvertido en oficinas para Justicia causará graves perjuicios al palacio de Fuenclara

APUDEPA alerta de que ser reconvertido en oficinas para Justicia causará graves perjuicios al palacio de Fuenclara

 

El palacio de Fuenclara, en una perspectiva irrepetible (pues el solar de en frente luce ya con las ruinas tapadas y los pisos construidos). Fotografía APUDEPA. La Asociación pide que Fuenclara y la imprenta Blasco sean equipamientos culturales. APUDEPA ha conocido con mucha preocupación la intención de la Diputación General de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza para destinar los inmuebles de Fuenclara y de la imprenta Blasco a fines no culturales. Dicha actuación atenta contra el espíritu y la letra del Plan Integral del Casco Histórico, elaborado desde el propio ayuntamiento, que concibe al palacio de Fuenclara como “equipamiento sociocultural” y a la imprenta Blasco como sede del Museo de Artes Gráficas. APUDEPA está harta de tanta improvisación e incumplimiento.

Es nuestra responsabilidad advertir que tanto uno como otro inmueble presentan características arquitectónicas muy definidas que imposibilitan su adaptación a usos de oficina sin grave quebranto para su integridad física y patrimonial. La imprenta Blasco (de Interés Ambiental) fue construida como sede de sus talleres y guarda la maquinaria específicamente dispuesta para tal fin. Sería una magnífica sede para el Museo de la imprenta, que podría recoger otras colecciones de gran importancia cultural. El proyecto está ya redactado y los convenios firmados y nos parece una grave irresponsabilidad desaprovechar las inversiones ya en curso.

El palacio de Fuenclara es quizás el monumento histórico civil más delicado que conserva Zaragoza, junto al palacio de la Real Maestranza. Porque su “autenticidad” ha sido preservada en buena medida y cualquier obra en el edificio debe subordinarse a tan importante valor. Es el último gran palacio de Zaragoza y las administraciones públicas deben de ser especialmente cuidadosas con su uso. Un uso que, en todo caso, debe someterse al respeto absoluto a su enorme valor cultural. El palacio de Fuenclara no requiere de una operación puramente cosmética y superficial, sino de conservación y respeto escrupuloso a su realidad material. Su transformación en sede de oficinas judiciales causaría un gran daño a su configuración espacial y a su integridad estructural, haciendo perder en toda su complejidad una de las más importantes muestras de la arquitectura civil zaragozana.

Si quiere optarse por un modelo de “distrito de la Justicia” puede hacerse respetando los equipamientos culturales y el Plan Integral del Centro Histórico. Hay grandes edificios vacíos que esperan destino sin tantos condicionantes patrimoniales (como el edificio de la droga Alfonso) y multitud de solares que pueden servir para incorporar al centro nuevas funciones y nuevas muestras de buena arquitectura. La improvisación no puede dar al traste, de nuevo, con el imprescindible patrimonio cultural de la ciudad.

APUDEPA, 17 de abril de 2008

APUDEPA comparte y hace suya, en relación con el trasvase del Ebro, la postura de Coagret

APUDEPA comparte y hace suya, en relación con el trasvase del Ebro, la postura de Coagret

 

APUDEPA, que tan activamente ha luchado en la Plataforma en Defensa del Ebro, comparte y hace suya la posición de Coagret, magistralmente expresada en este comunicado que reproducimos seguidamente:

La gestión de la demanda y los principios de la Nueva Cultura del Agua son la solución a los problemas de agua de Barcelona y del resto del país

El anuncio por parte del Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y del President de la Generalitat, José Montilla, de llevar a cabo un trasvase de agua del Ebro a Barcelona, pone de manifiesto la falta de planificación hidráulica que ha llevado a la ciudad de Barcelona a una situación crítica, habiéndose permitido un desarrollo que ha superado las posibilidades reales de crecimiento sostenible que permitían los recursos de agua disponibles. Las medidas de “emergencia” que pretenden tomar los gobiernos Catalán y Español no dejan de ser reflejo de esa falta de planificación aumentando de nuevo la oferta de agua, en lugar de limitar los crecimientos insostenibles de la demanda de agua, política ésta de gestión defendida por ambos Gobiernos en el 2004 cuando acordaron renunciar al agua del Ebro para Barcelona. Los ahora llamados excedentes de agua son caudales que mantienen el mínimo de agua exigible para el mantenimiento ecológico del río y del Delta del Ebro, como marcan la Directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas. Todo esto parece indicar que la nueva línea a seguir del nuevo gobierno en política del agua va a tomar de nuevo los argumentos de aumento de la oferta que no hacen sino aumentar los problemas.

Por todos estos motivos, desde la Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET) queremos mostrar nuestra firme oposición a este nuevo trasvase del Ebro y denunciar que atrás quedan las directrices de la Directiva Marco del Agua en las que se fomenta la gestión de la demanda, la recuperación de costes y el mantenimiento de los caudales ecológicos de los ríos. La desaparición del Ministerio de Medio Ambiente y su integración con el de Agricultura, indica que el nuevo Gobierno va a llevar a cabo una gestión en la que el despilfarro, el desarrollo urbanístico insaciable y el aumento de regadíos insostenibles van a ser la tónica.

En el año en el que se celebra en Zaragoza la Exposición Internacional con el lema "Agua y desarrollo sostenible", España va a mostrar al mundo que forma parte del grupo de países con la peor gestión del agua, fomentando la construcción de más grandes embalses, en ríos con los índices de regulación más altos del mundo, para satisfacer demandas de regadíos insostenibles, y construyendo trasvases, sin respetar los mínimos ambientales exigibles. Todo para intentar paliar los problemas de gestión y de modelo de desarrollo cuya insostenibilidad se hace más evidente cada día que pasa.

Por todo esto y con la intención de racionalizar el debate, huyendo del visceralismo y del juego de intereses políticos desde COAGRET queremos resaltar los siguientes aspectos:

1º Improvisar soluciones de emergencia para "casos especiales", cuando además estas supuestas soluciones son el resultado de negociaciones y presiones políticas y no de estudios científicos es un error que solo puede llevar a tomar decisiones erróneas.

2º Las propuestas de trasvase del Segre y del Ebro que se han venido discutiendo estos días se han hecho sin haber definido los regímenes de caudales ambientales de uno y otro río. en ningún momento se han parado a evaluar las consecuencias ambientales de esas detracciones, saltándose a la torera el principio de precaución y las obligaciones que impone la directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas. Tanto el Delta del Ebro como el Segre, y en general toda la cuenca del Ebro se encuentran en una situación de salud preocupante, no como consecuencia de una sequía, sino de manera crónica.

3º La decisión de hacer el trasvase se ha tomado de espaldas a la ciudadanía, sin contar con las poblaciones y ciudadanos afectados. Tanto es así que se pretende realizar el trasvase sin Evaluación de Impacto Ambiental, escamoteando así la fase de participación pública que este procedimiento conlleva, y de paso impedir evaluar los impactos medioambientales que produzca.

4º El trasvase, sea cual sea, no resuelve los gravísimos problemas de gestión que han llevado a esta situación y para los cuales no se proponen soluciones. Peor aún, los incrementa, como hacen siempre las políticas de la oferta.

5º Es realmente escandalosa la incongruencia de los mensajes que se están oyendo estos días: se demanda agua debido a la escasez y sin embargo se siguen planteando y defendiendo ampliaciones de regadíos en las cuencas internas catalanas y por toda la cuenca del Ebro. La Comunidad de Aragón no escapa a esta incongruencia, rasgándose las vestiduras frente al trasvase y proponiendo a la vez trasvases dentro de la Comunidad Autónoma con la misma inconsistencia que el que critica.

6º Actuaciones de este cariz, como la propuesta de un trasvase desde el Segre o desde el Delta del Ebro, se salen completamente del marco de gestión de los ríos y cauces de agua que los españoles (y los europeos) nos hemos dado y que está recogido en la Directiva Marco del Agua y en la Ley de Aguas. Más aún, se puede decir que están completamente en contra de ese nuevo modelo de gestión que debería promover el gobierno y las comunidades autónomas, y que propone la recuperación ecológica de los ríos, la recuperación de costes, la reducción de la contaminación y la participación en la gestión.

7º La cuenca del Ebro se encuentra ahora en un proceso de elaboración participativa del nuevo Plan de la Cuenca o Demarcación del Ebro. Propuestas como estas de trasvases, decididas al margen y olvidando ese proceso tiran por la borda todo ese trabajo y convierten en papel mojado (ya que tan fácilmente puede ser olvidado) el trabajo realizado hasta ahora. Esta decisión ha matado el Plan de Demarcación antes de que naciera.

8º Son increíbles también las afirmaciones sobre la temporalidad de la medida. No se aplican soluciones permanentes para problemas temporales, en consecuencia se hace evidente que se trata de la puerta abierta a futuros trasvases permanentes.

9º Existen una larga serie de medidas que se pueden tomar en casos de emergencia de sequía. Esas medidas vienen recogidas en los Planes de Sequía de las distintas cuencas que se han ido elaborando en los últimos años.

10º Los trasvases no son ni siquiera la última solución a los problemas de escasez. Incluso si no hubiera razones científicas, el incendio que han producido estas últimas propuestas y que será muy difícil de apagar, exacerbando posturas, olvidando el debate técnico y resucitando conceptos falsos, justificaría el abandono definitivo de este tipo de propuestas que son como la botella de gasolina arrojada sobre los rescoldos de la antigua hoguera.

 

Iglesias está convencido de que sus juristas “harán las cosas bien” y respetarán el decreto del Trasvase del Ebro

Iglesias está convencido de que sus juristas “harán las cosas bien” y respetarán el decreto del Trasvase del Ebro

Logotipo contra el trasvase. Foto Heraldo de A. 23/4/2008

A Iglesias le falta añadir: “por la cuenta que les trae”. Pues sí, señores, así andamos. Aragón celebra hoy su día, como siempre eclipsado por el mucho más comercial Sant Jordi. Y Marcelino Iglesias, presidente de la Diputación General, concede sendas entrevistas (charla informal en el caso de Heraldo) a los diarios de mayor tirada de la comunidad. Son textos que merece la pena leer.

La reunión de Heraldo es la más viva expresión del Aragón oficial. Faltan quizás José-Carlos Mainer, Agapito Iglesias, Amado Franco (¿puede ser inocente la elección de este nombre?), Teresa Perales, Gonzalo Borrás y Chus Tudelilla (nuestro word se empeña en corregirnos automáticamente “Tudelilla” por “Tutelilla”, como si comprendiera algo). Todo el debate gira a la vieja idea de “progreso”. Y cualquier mesura es cuantitativa (crecer más, tener más habitantes, tener más “cerebros”…). Ni una sola mención a la calidad de vida de los ciudadanos (esa cosa tan nimia y tan alejada del “pogreso”). Ni una sola mención a la necesidad de dotar a las áreas rurales de los servicios que requieren. Ni una sola mención a esa necesidad de equidad y justicia. Ni una sola mención al gravísimo problema de los errantes criterios de la ordenación territorial y el urbanismo descontrolado que devora el territorio. Nada de Gran Scala. Nada del pequeño desarrollo, del patrimonio y de la cultura. Nada del modelo perverso del crecimiento metastásico urbano.

La entrevista del Periódico de Aragón, algo más arriesgada, más afilada (aún cuando solamente trata del trasvase y de Gran Scala), nos da alguna pista de las hondas convicciones democráticas de Marcelino Iglesias. Cuando le preguntan que todavía falta saber qué opinan los juristas de la Comisión Jurídica Asesora (a la que inexplicablemente gustan en llamar la Coja, quizás porque le falte alguna pata de independencia), Marcelino se muestra muy seguro de su aparato institucional: “Estoy pendiente de esos informes y estoy convencido de que como son excelentes juristas harán las cosas bien de acuerdo con el decreto aprobado (el decreto por el que se deroga la prohibición del trasvase del Ebro a Barcelona)”. Imaginamos que al decir esto, su voz se torna algo más ronca, con ligero acento ítaloamericano. Sobre Gran Scala se hace el loco. Como si no fuera ya con él un proyecto sobre el que firmó un protocolo que comprometía fuertemente la imagen y el presupuesto de Aragón. Está ya muy acostumbrado a firmar papel mojado. A decir lo que ahora tiene que decir para olvidar más tarde lo que dijo. Como con el trasvase del Ebro.

Por si quedara alguna duda, APUDEPA rechaza el trasvase del Ebro y se alinea firmemente con la Nueva Cultura del Agua, diga lo que diga la Fundación que ocupa su nombre, tal y como hizo cuando participó activamente en todos los actos contra aquel nefasto proyecto de trasvase levantino. No es racional gastar 180 millones de euros en una infraestructura que es teóricamente temporal y que incluso puede quedar inutilizada si las reservas de agua aumentan. Dado que la situación de restricción no es segura, sino posible, quizás lo más acertado sería planear una solución que tampoco fuera segura, sino también posible. Pero, como siempre, lo importante es que el dinero corra, que la obra pública siga engordando intereses, interese o no interese a los intereses generales. Siga girando esa bola de nieve que amenaza desde hace tiempo en convertirse en un alud sobre la felicidad de tanto esquiador. Ni una palabra del problema de fondo: de la irracionalidad en el gasto del agua derivado de un crecimiento urbano incontrolado, de un modelo de ocio y de turismo de masas insensible al territorio. Ahora sabemos que todo esto nos importa solamente si se trata de valencianos.

No salimos de nuestro asombro

No salimos de nuestro asombro

Madrid, 11/3/2001. Pedro Arrojo contra el PHN. Foto Apudepa

Ya se han desatado la caja de los truenos. De nuevo el trasvase en la cuenca del Ebro, ahora hacia Barcelona, luego ¿dónde? Heraldo de Aragón ha recogido hoy unas declaraciones de Pedro Arrojo que por su interés trascribimos aquí. Atónitos nos quedamos con lo que leemos y seguimos viendo que en este país se soslayan siempre los problemas de fondo: la irracionalidad en los desarrollos urbanos y en la ordenación del territorio, en suma, una política de ladrillo y cemento salvaje que propicia crecimientos demográficos insostenibles, todo ello acompañado por un cambio climático que ya está aquí. El PSOE nacional encantado, Marcelino Iglesias viéndolas venir y Biel a lo suyo. CHA se opone al proyecto y ha emitido un Manifiesto y la Fundación Ecología y Desarrollo nada y guarda la ropa.

Ayer las mismas fuentes periodísticas trataban con preocupación el tema. Todo el mundo reconoce que se trata de un trasvase menos los que lo han promovido desde la Moncloa. La ministra Espinosa empieza a cubrirse de gloria. Dicen que se trata de un gasto de 180 millones de euros para poner en funcionamiento sólo unos meses una tubería con agua del Ebro, que luego ya están previstas otras soluciones. ¿Ustedes se lo creen? Nosotros no, además de tratarse, una vez más, de un despilfarro que como siempre beneficia a los más ricos, los que más desarrollo tienen y por eso se crea una demanda sin límites. Veremos lo que ahora demanda Valencia y Murcia. De momento los grandes perjudicados son el Delta del Ebro y la sociedad que paga con sus impuestos.

Ahora bien las estadísticas son tozudas y no corroboran lo que dicen las fuentes oficiales. Algunos datos venían ayer en las mismas fuentes periodísticas, en un interesante artículo de Pedro López Pérez que también hemos transcrito: en el siglo XX Madrid ha crecido en un 675%; el arco mediterráneo en un 205% y el interior de la península un 46% pero hay diez provincias españolas que han perdido población, entre ellas, dos aragonesas, ¿se las imaginan?

Está claro que con este tipo de trasvases los desequilibrios aumentan, y aumentarán, y que todo esto es más bien una decisión política con amplios réditos de votos y desarrollo localizado en detrimento del resto del país. Madrid, y sus alrededores, está "desatado" a puro de construir y Barcelona "toda diseño" para qué más. Tanta Plataforma, tanta Marcha, tanto viaje ¿para?... Lean, lean y comenten.

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Heraldo de Aragón, Martes 22 de abril de 2008

 

El ecologista Pedro Arrojo, ideólogo de la nueva cultura del agua, apoya el trasvase. El que fuera asesor de Narbona y referente intelectual en la lucha contra el proyecto cuando lo impulsaba el PP, lo justifica ahora

 

ZARAGOZA. El ecologista y pro­fesor de la Universidad de Zara­goza Pedro Arrojo se ha posicionado a favor del trasvase del Ebro a Barcelona. Pese a haber sido uno de los referentes de la lucha contra estas infraestructuras cuando las hacía el PP, ahora jus­tifica esta obra dada "la situación de emergencia" de Barcelona. "No es lo mismo", subraya.

Arrojo se desmarca de la posi­ción mantenida por la mayoría de los colectivos ecologistas, inclui­da la Coordinadora de Afectados por los Grandes Embalses y Tras­vases (Coagret), de la que fue im­pulsor. Se alinea con las tesis del Gobierno socialista (ha sido ase­sor de la ex ministra Cristina Nar­bona, muñidora del trasvase en el más estricto secreto antes de las elecciones) y de la Fundación Nueva Cultura del Agua, a la que pertenece y que, por boca de su otro ideólogo de referencia, Narcis Prat, también ha hecho una excepción en su línea de oposi­ción a este tipo de infraestructu­ras hidráulicas para apoyar el pro­yecto de transferencia de cauda­les a Barcelona.

Según Arrojo, "en el Ebro no sobra agua". No obstante, precisó que "a nadie le sobra sangre, pe­ro en una situación excepcional damos sangre", afirmó. "Una transfusión de emergencia es dis­tinta que un trasvase sistemático", declaró. En su justificación del trasvase, agregó que "el río no tendrá menos agua, al contrario".

Señaló que la detracción "debe quedar compensada por una dis­minución de los usos de regadío en otras zonas". Para conseguirlo consideró que se debe negociar previamente con los regantes pa­ra, mediante una compensación económica, cedan sus derechos de forma temporal y así no se pro­duzcan mermas en el caudal.

Se mostró convencido de que se trata de una obra temporal y que cuando estén listas las desa­ladoras "ese trasvase no se volve­rá a usar porque no hará falta". In­dicó que "llevar agua del Ebro a Barcelona vale prácticamente lo mismo que una desaladora", pero subrayó que la segunda opción ofrece más calidad, por lo que de­jará de tener sentido la otra.

Según dijo, otra opción sería un trasvase desde el embalse de Rialp, también en la cuenca del Ebro, pero el agua habría que con­ducirla por el río Noya, "que es bastante salobre", y perdería cali­dad. Dijo que no hay tiempo para la desalación de agua marina o para desalobrizar los acuíferos de Barcelona. "Con restricciones se podría resolver, pero ¿es acepta­ble cortar el agua en Barcelona?", se preguntó. A su juicio, "no hay más remedio" que esta solución e insistió en que "aceptar la crisis" supondría "una quiebra de la con­fianza ciudadana".

Sobre si esta posición supone un cambio de criterio sobre su postura contraria a los trasvases, dijo: "No soy partidario de los trasvases, pero si se caen las fi­chas...". Afirmó que él nunca ha sido "anti embalses o anti trasva­ses". "Yo estoy en contra de que se deterioren los ríos", destacó. Opi­nó que la Fundación Nueva Cul­tura del Agua "no ha quitado ni un punto ni una coma de lo que hemos dicho y seguimos dicien­do. Con rigor y seriedad, estamos obligados a dar una alternativa que no suponga cortes. Si en Murcia no hubiera otra opción, lo plantearíamos igual".

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La opinión por Pedro López Pérez, ingeniero técnico

DESARROLLO INSOSTENIBLE

SI descontamos los habitantes de Ba­leares, Canarias, Ceuta y Melilla, la población peninsular española, se­gún el censo de 1900, ascendía a 17.937.461 personas. En las mismas condiciones, el día 1 de enero del año 2006, es­ta población alcanzaba las 41.569.337 personas. Según esto, en poquito más de un siglo la po­blación de la parte española de la Península Ibérica se ha multiplicado por 2,32, lo que sig­nifica un crecimiento del 132%.

Pero este crecimiento medio de la población no ha sido igual en todas las zonas. Así, la an­tigua provincia de Madrid, hoy Comunidad au­tónoma, ha pasado de 775.034 a 6.008.183 habi­tantes, o sea, que se ha multiplicado por 7,75 o, lo que es lo mismo, ha tenido un crecimiento del 675%. En el litoral mediterráneo —provincias de la costa, desde Port Bou hasta Algeciras—, el crecimiento ha sido del 205%; en el li­toral atlántico, delld6%; en el cantábrico, del 104%; y en el interior de la Península, solo ha alcanzado un modestísimo 46%.

Si profundizamos un poco más, podemos observar que en el interior de la Península hay diez provincias —dos en Galicia, cinco en Cas­tilla y León, dos en Aragón y una en Castilla-La Mancha— que, lejos de incrementar su po­blación, han perdido parte de ella. Por cierto, encabeza la lista Teruel que, en este periodo de tiempo, ha perdido un 42% de su gente. Curiosamente, todas estas provincias menos Lu­go son provincias del interior y todas menos una, Cuenca, están situadas en la mitad norte de la Península, o sea, en la España húmeda y rica al decir de algunos.

Refiriéndome ahora a Aragón y al litoral me­diterráneo, parece evidente que en este último se ha producido un creecimiento demográfico por encima de sus posibilidades, lo que ha obli­gado a aportar recursos desde el interior —capital, agua, energía etc.—para facilitar su desarrollo, lo que ha provocado que en-Ara­gón, faltos de las inversiones necesarias, la gen­te joven haya tenido que emigrar, fundamen­talmente a Cataluña y Valencia, para poder subsistir, lo que a su isez lleva consigo el enve­jecimiento de nuestra población. La media de edad es la más alta de España y el índice de na­talidad el más bajo.

Ahora, en el litoral, los recursos aportados se consideran insuficientes para seguir crecien­do al mismo ritmo y se reclama de nuevo el trasvase de agua desde el Ebro. Si este se 11evase a cabo, se impulsaría de nuevo su desa­rrollo y también la despoblación de Aragón, y entraríamos en una espiral cuyo final sería «1 agotamiento total de los recursos hídricos y la absoluta desertización de nuestra región. Y no es una utopía, porque actualmente ya existen amplias zonas de la misma donde la densidad de población es tan baja como la de cualquier desierto. Por esta razón, la oposición de Ara­gón al trasvase del Ebro no es una cuestión de insolidaridad, sino de subsistencia.

El cambio climático que se avecina no ha­rá más que acelerar este proceso, catastrófi­co para nosotros, pero no para las regiones del litoral; porque no olvidemos que, agota­dos todos los recursos hídricos, aun les que­dará a ellos la desalación.

Siempre se ha argumentado que el desa­rrollo del arco mediterráneo ha sido propi­ciado por su excepcional clima, su situación geográfica —a la orilla de un mar tranquilo— y su orografía costera con playas largas y po­co profundas, cualidades turísticas apreciables. Pero y en Madrid... ¿dónde está el mar? ¿Y las playas? íY el clima mediterráneo? ¿Por qué su crecimiento ha sido tan espectacular? Para mí, la clave de este crecimiento está en la firme voluntad política de nuestros gobernantes de hacerle sobresalir en todo y por to­do del resto de las regiones españolas, de con­siderarlo el ombligo de este país, de quererse rodear de un emporio de riqueza, de lujo y de grandeza.

Voluntad política que no ha existido, no existe y dudo mucho que llegue a existir al­gún día para dotar a las regiones más desfa­vorecidas y equilibrar un poco las diferencias que nos separan cada día más de nuestros ve­cinos. ¿Es este un desarrollo sostenible?

 

 

Ay-Dios-mío

Ay-Dios-mío

Foto Heraldo

Hemos comenzado una cura de desafección. Nos va a costar. Compréndanlo. Mientras tanto, lean. Im-presionante.

(Lo bueno es que puede llevarse a Madrid a algún colaborador… Es lógico que quiera salvar a sus camaradas de la quema que ella misma intenta rehuir en Aragón ¡Juan José Vázquez Director General de Deformación Profesional YA!)