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APUDEPA

APUDEPA lamenta el bochorno en las Cortes por la intervención sobre el Fleta de la Consejera de Educación

APUDEPA lamenta el bochorno en las Cortes por la intervención sobre el Fleta de la Consejera de Educación

APUDEPA pide a Iglesias un Departamento de Cultura encabezado por una persona con conocimientos en patrimonio cultural. APUDEPA ha vivido con un hondo sentimiento de pena la intervención de la Consejera de Educación, María Victoria Broto, en el pleno de las Cortes de Aragón. La Consejera evidenció que su desconocimiento en materia de cultura es máximo y que carece de la mínima preparación en cuestión de patrimonio cultural. La Asociación comprende que los políticos no pueden ser expertos en todo y por ello solicita al presidente de la Diputación General la creación de un Departamento de Cultura que pueda estar encabezado, de una vez por todas, por una persona preparada en materia cultural y con la que se pueda discutir sobre las grandes cuestiones pendientes en la Comunidad Autónoma.

La intervención de Broto ayer en las Cortes estuvo plagada de confusiones, errores de bulto, y serias evidencias de las carencias de su conocimiento sobre patrimonio cultural. Entre otras cosas, demostró ignorar completamente las más elementales nociones en materia de legislación patrimonial y teoría de la conservación y de la restauración del patrimonio cultural.

Lo más grave, con todo, fue la insinuación de que los criterios técnicos en su Departamento se subordinan a los criterios políticos de turno, en situaciones tan delicadas como la del Seminario o la del Teatro Fleta. APUDEPA considera absolutamente lamentables las descalificaciones vertidas sobre los técnicos de patrimonio cultural del Ayuntamiento de Zaragoza y sobre los expertos asesores de la Universidad de Zaragoza que elaboraron la ficha catalográfica del Teatro Fleta.

Por último, y para que no tengan efecto los intentos de manipulación de la Consejería, hay que añadir que la ficha catalográfica del Teatro Fleta fue elaborada por los servicios técnicos independientes, según informes que obran en nuestro poder y que son públicos, y refrendada por el pleno del Ayuntamiento con la unanimidad de los cinco partidos políticos representados. No cabe duda ninguna sobre la vigencia de la ficha y en este sentido APUDEPA recuerda que así lo reconoció en marzo el propio Director General de Patrimonio Cultural. La falta de un trámite formal (debido exclusivamente a las vueltas de tuerca administrativas que impone el Gobierno de Aragón) sobre una revisión, que no sobre la catalogación (que data de 1986) no impide que las obras continúen según la licencia otorgada en el año 2000. Para que la situación pueda entenderse, debe decirse que faltan todas las fichas de los yacimientos arqueológicos de la capital y ello no obsta para que se sigan llevando a cabo los proyectos correspondientes, entre ellos los del Balcón de San Lázaro en Zaragoza.

APUDEPA considera que es gravísimo que lo que se anunció como el proyecto más importante del mandato de Iglesias en materia cultural siga paralizado pese a la claridad de la situación y por ello, una vez más, urge a la Diputación General para que proceda con la continuación de las obras en curso en el Teatro Fleta. La Asociación no comprende, por último, la permisividad colectiva respecto de una inacción gubernamental que puede costar la pérdida de uno de los edificios más importantes de la modernidad aragonesa. Por ello es de justicia agradecer el trabajo de los diputados que siguen trabajando por la conservación del Teatro.

 

APUDEPA, 18 de octubre de 2008

 

APUDEPA califica de “auténtica aberración” el entierro de los más importantes restos aparecidos en la ciudad de Calatayud

APUDEPA califica de “auténtica aberración” el entierro de los más importantes restos aparecidos en la ciudad de Calatayud

Foto Wikimedia / Wikipedia. Calatayud. La Asociación solicita la musealización de las termas por su enorme trascendencia histórica. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, APUDEPA, ha conocido la intención de la Dirección General de Patrimonio Cultural de autorizar el entierro de los restos de las termas romanas hallados en solares próximos a la plaza de Ballesteros, en Calatayud.

La Asociación recuerda que estos restos, además de su enorme trascendencia histórica, gozan de unas condiciones de conservación que los convierten en realmente monumentales, tal y como ha reconocido en más de una ocasión la Dirección General de Patrimonio Cultural. Los restos, además, tienen una importantísima repercusión histórica, pues vienen a confirmar las condiciones del poblamiento del antiguo núcleo de Calatayud en época romana.

Resulta sorprendente y muy triste que la ciudad de Calatayud y la Diputación General de Aragón priven a la ciudadanía del derecho de disfrutar de un patrimonio arqueológico de tal categoría. APUDEPA, además, está muy preocupada por la construcción de viviendas en el solar pues teme que, vista la escasa sensibilidad patrimonial demostrada por el Ayuntamiento y por el Gobierno de Aragón, no se garantice convenientemente la integridad física del yacimiento arqueológico.

APUDEPA hace un último llamamiento a las administraciones para que replanteen la decisión de privar a Calatayud de una importante fuente de conocimiento, disfrute y beneficios.

APUDEPA, 13 de octubre de 2008

 

Enlaces:

El Periódico de Aragón 29/12/2007

ABC 11/10/2008

Cultura Clásica. com

 

"El robotico", por Francisco Tobajas Gallego

"El robotico", por Francisco Tobajas Gallego

Estando ya metida y comprometida la Exposición de Zaragoza para el 2008, con su horrible mascota y su moscardón, sus ranas sordas en Ranillas de tanto polvo y ruido, y sus modernos edificios de hierro y yerro, a uno de estos prolíficos políticos de la tierra, de cuyo nombre no quiero acordarme, se le ocurrió la brillante idea de construir un robot para la ocasión. Un atractivo robot con inteligencia artificial, al que se le bautizó con el diminutivo de Robotico, por la afición de los aragoneses de hacer pequeño todo lo grande y todo lo pequeño pequeñico.

En su portentosa memoria se le iría almacenando al Robotico, sin ningún orden ni concierto, las verdaderas señas de identidad del pueblo aragonés, sus filias y sus fobias, sus mejores ideas y sus mejores conquistas, lo bueno y lo malo, la jota y el tajo, las leyendas y los tópicos, la historia y el sentido común, el olor a ajo y el olor a gloria, el cierzo y lo cierto, las fiestas y las siestas, la albahaca y la alharaca, la guitarra y el guitarrico, las charadas y las charradas, el mudéjar y el barroco, la Virgen del Pilar y el Pilar de la Virgen, el chufla, chufla, el ¡cobardes, nunca entraréis a esta Zaragoza en sitio permanente!, ora por los espectros, otrora por la especulación, el canto a la libertad, el adoquín y el tonto del haba, el canónigo de servilleta y las morcillas, las comarcas y el Estatutico, las envidias y las perezas, las palabras de bien quedar y las de mal querer, las campanas y los campanudos, el ¡hala! y el pues, los tordos y las tardes, la cuerda y el caldero, el bombo y el tambor, la Semana Santa y la semana aragonesa, que es parecida a la inglesa, la borraja y el tocino, la niebla y el desierto, el chistaví y el belsetán, el ribagorzano y el cheso, el benasqué y el chapurriau, la charanga y la parranda, la mosca y el moscardón, el buen vino y el mejor caldo, los discursos de los políticos y los políticos discursos, eso sí, resumidos, los balidos de las ovejas con denominación de origen y los esfuerzos baldíos de sus pastores, las trufas y el trufador, la misa y la mesa, aragonesas las dos, el rezo del convento y el rizo rizado del cemento, el pasado y el presente, la nostalgia y la esperanza, el trasvase y el traspase, el cachirulo y el cachivache, las promesas y las tomaduras de pelo, las autovías y las siemprevivas, el ayer y el hoy, porque el mañana es nunca.

Se creó de inmediato una nueva Consejería en el Pignatelli con cartera, coche oficial y chófer, un nuevo consejero de postín, un viceconsejero con despacho, una coordinadora con condición, una secretaría con presupuesto, un subsecretario con pagas dobles y dos docenas de funcionarios con moscosos y antigüedad. El proyecto bien lo valía. Y el día de los santos Inocentes se enviaron desde el Departamento de presidencia cientos de cartas a todos los Departamentos de la Universidad y a todos los especialistas de todos los humanismos habidos y por haber, explicándoles el proyecto y pidiendo su colaboración desinteresada. El Robotico asumiría todos los saberes de todos los ramos y compendiaría al aragonés universal, con todos sus tópicos típicos. Cada ponente presentaría una ponencia en la que incluiría lo que, a su parecer, ningún aragonés en su sano juicio debería olvidar o pasar de alto. Y esto en todas las disciplinas del humanismo.

Por otra parte un grupo de robótica aplicada se ocuparía de dar cuerpo y forma al Robotico, dejándole toda la memoria libre, dispuesta a albergar miles y miles de datos, cifras, años, nombres, materias, historias, situaciones y saberes. Todo para componer una máquina con sentido y sentimiento, con conciencia y conocimiento, con humano humanismo.

Pronto comenzaron a llegar las propuestas de los diferentes especialistas de cada ramo del saber, lo que cada uno de ellos consideraba imprescindible que debería conocer de buena tinta, con ciencia y paciencia, un aragonés universal, para que entonces pudiera elegir por su cuenta y riesgo, pensar sin televisión, votar sin políticos, creer sin religión, amar sin compromisos, hablar en cualquier lengua del país y emocionarse con lo que es de ley, o sea, con la Virgen del Pilar y el Zaragoza. Casi nada.

Con los descansos establecidos en la nueva ley del funcionariado, se fueron pasando a la gran memoria del Robotico todos estos datos referidos a incontables materias, que irían modelando y componiendo al aragonés de todos los tiempos.

El Estatutico se resumió en una sola frase: Aragón es y será, a pesar de todos los políticos y sus políticas. Se condensaron cientos y cientos de discursos de los políticos, aunque se comprobó que ninguno de ellos había acertado con la verdadera cara del porvenir. Se recopilaron cientos y cientos de biografías de aragoneses ilustres y todos tenían un punto en común, la ingratitud de sus paisanos para con ellos. Se intercalaron cientos y cientos de proverbios y refranes. Tópico más tópico es igual a atípico. Se ordenaron cientos y cientos de promesas que aún estaban por las mesas y pasaban de una a otra sin meta. Se copiaron todas las palabras que se utilizaban en los cuatro puntos cardinales de Aragón, con padrinos o sin padrinos. Las interjecciones, las maldiciones, las exclamaciones, los colmos, los dimes y diretes y por supuesto las baturradas.

Entonces nadie sabía aún a ciencia cierta si aquel proyecto tan ambicioso iba a dar o no el resultado apetecido. Si el Robotico sería un monstruo aragonés o un aragonés monstruoso. Si aquella máquina gritaría como Costa por el atraso, si pintaría como Goya los desastres, si trabajaría como Ramón y Cajal, siempre con la cabeza, si escribiría como Gracián, poco pero mucho, si cantaría a la cara como Marcial los vicios de sus paisanos, si cogería al toro por los cuernos como Agustina de Aragón, si defendería lo nuestro como el Justicia, si sería ateo como Cavia, pero creyente de la Virgen del Pilar, si fundaría tantos periódicos como Nipho, si conocería tantas palabras como Borao, si sería pacifista como el viejo soldado natural de Borja, si sería tan liberal como Foz, si sería tan ilustrado como el conde de Aranda, si levantaría fuentes a los nuevos incrédulos como el sabio Pignatelli, si sería canónigo del Pilar o de La Seo, si saldría o no de sus trece como el Papa Luna, si sería tan político como el rey Católico, si sería un anarquista tan bondadoso como Sender, si sería tan sordo como Buñuel, si sería tan republicano como Sancho y Gil, si tocaría tan bien el órgano como el ciego de Daroca, si templaría la guitarra como Gaspar Sanz, si podría tanto como mosén Bruno Fierro, si cantaría mejor la jota que el Bolero de Calatayud, si sería tan batallador como el rey Alfonso, si sería tan aragonés como Antillón, si sería mejor historiador que Zurita, y casi mejor Dios que el mismo Dios.

Y sin dar ocasión al desaliento se le fueron incorporando en la ingente memoria del Robotico mil y una consignas, mil y una vivencias, mil y una querencias, mil y una competencias, mil y un comportamientos, mil y un gritos, mil y un enfados, mil y un atropellos y mil y un olvidos. Y así el Robotico comenzó a hablar en todas y cada una de las lenguas del viejo reino y hasta del nuevo, con el árabe y el rumano. Comenzó a razonar, a dialogar, a recordar, a enfadarse, a defenderse de las tomaduras de pelo, como los de Teruel, a gritar contra el trasvase, a pedir más perricas a Madrid, que donde las dan las toman, a bailar la jota y la charanga, y a exigir lo que venía explicado en la letra pequeña de todos los documentos.

Varios psicólogos fueron estudiando sus comportamientos, unas veces reflexivos y otras veces impulsivos, sus respuestas, unas razonadas y otras intuitivas, sus saberes, en unas ocasiones enciclopédicos y en otras populares y populistas, su voluntad, siempre voluntaria y voluntariosa, y su parecer, siempre de parte de la razón. Lo que asustó un tanto a sus responsables es que en toda ocasión decía la verdad, fuese la que fuese y pesara a quien pesase, y siempre con la voz en alto. Tampoco gustó a sus padrinos los políticos que tuviese una memoria de elefante y que no se dejase corromper con el dinero o con el poder. Con muchos Roboticos como este de votantes, pensaron con razón, a los malos políticos se los llevaría el aire en volandas hasta los confines del reino del olvido.

Un lunes por la mañana lo sentaron a la mesa de un despacho de subsecretario y comprobaron que trabajaba más que nadie y que sus decisiones eran las convenientes para todos. Otro viernes lo llevaron a las Cortes, pero como decía siempre la verdad, los políticos se reían continuamente de él. Probaron a sentarlo en un sillón de juez y sus veredictos fueron en verdad imparciales y conformes a derecho. Un domingo ocupó la tribuna de la catedral y sus sermones fueron breves y jugosos. Otro domingo por la tarde lo sentaron en la Romareda y cuando el Zaragoza metió un gol, saltó de su asiento.

Los informes que dieron los psicólogos después de estudiar al Robotico no fueron del todo positivos, pues sus verdades y convicciones no eran del todo convenientes en este mundo y en estos tiempos. En fin, ya se sabe, los psicólogos son tan necesarios como innecesarios.

Y por fin llegó el día tan esperado de la inauguración de la Exposición de Zaragoza. Allí estaban todos los políticos, todos los periodistas, todos los curiosos y todos los imprescindibles. O sea, del rey abajo todos los zánganos.

Zaragoza iba a ser el corazón de aquel Aragón descorazonado, atrasado, inculto, irreal e irredento, el corazón de las Españas partidas, el corazón de la Europa democrática y burocrática, el corazón del primer mundo, el corazón del agua, de los ríos, de los meandros, de las fuentes, de los deltas, de los pantanos, de los trasvases, de las Confederaciones Hidrográficas y también del agua embotellada.

Colocaron al Robotico en el mejor sitio del pabellón de la ciencia, junto al prodigioso san Ponciano, que de tierra y agua hizo barro. Por delante de él iban pasando todos los políticos vestidos para la ocasión, tocados con medallas y envidias. Todos se sorprendían ante aquella máquina tan humana y tan bien pensante y diletante. Nadie pasaba de largo sin antes pecar de curiosidad. Hasta el rey gastó algunas bromas borbonas con el Robotico baturro, lúcido, gracioso y socarrón por demás. ¡Cuánto se pudieron reír todos los presentes con aquella máquina que semejaba a un nuevo Pedro Saputo moderno! Los responsables de su paternidad reían de contento, esperando con ello un ascenso, sin duda bien merecido.

Viendo que el Robotico tenía buen porte y mejores palabras, el rey le pidió en persona que al término de los fastos y de las fiestas de la Exposición y sin más tardanza, pasara a formar parte de su real casa como jefe de protocolo, ameno conversador, fiel acompañante, o como corrector de discursos, en fin, en el puesto que quisiera elegir.

Los políticos le lanzaron entonces una mirada cargada de envidia y de resquemor. Una máquina que ascendía tan rápido a los altos cargos del reino era muy peligrosa para unos hombres tan humanos.

Pero sin pensárselo dos veces ni tres, el Robotico contestó al rey:

-Yo, señor, no quiero ni valgo para servir a nadie.

Todos rieron aquella salida tan aragonesa, que fue servida por los canales de noticias y los periódicos de todo el mundo al día siguiente. Alguien con más de dos dedos de frente recordó que era la misma respuesta somarda que habían dado unos mozos del Pirineo al abuelo de este rey, cuando en una visita a Madrid, fueron invitados a formar parte de su guardia personal.

-Vaya por Dios, otro rey despechado. Y ya van un ciento.

Durante los largos meses que estuvo abierta la Exposición, el Robotico congregó a todos los curiosos, que siempre intentaban ponerle en evidencia, cosa harto imposible.

Pero cuando dio término esta Exposición un tanto aguada, con discursos y más discursos, y despedidas y más despedidas, el Robotico acabó en un lóbrego almacén. Nadie hizo las gestiones oportunas para acogerlo en ningún Museo, en ningún parque temático, en ningún parque científico, ni en ninguna casa rural. La estrella de la Exposición del 2008 fue arrinconada de un día para el otro en la bodega más oscura del Pignatelli y nadie se acordó más de él. Las baterías se descargaron, el polvo cubrió su memoria prodigiosa, la humedad comenzó a invadir sus circuitos y el que había sido considerado como el primer aragonés con rango de universal en el 2008, sólo unos meses más tarde se convirtió en el último mono de la comedia, en un trozo de chatarra inservible y contaminante made in China.

Mientras tanto los políticos seguían sirviendo promesas a manos llenas en mesas de aire. Como se verá, la historia tiene también su moraleja, pero yo tampoco quiero servirla a las claras y por las buenas. Pero sí añadiré que la república de los rebeldes se sitúa en el Pirineo y en las bodegas del Pignatelli. Y no digo más. Fin y se acabó.

Monegros. La DGA ¿obstaculiza? Gran Scala al proteger las tierras que tantea ILD

Monegros.  La DGA ¿obstaculiza? Gran Scala al proteger las tierras que tantea ILD

PARQUE DE JUEGO Y OCIO.

Incluye Ontiñena, Ballobar, Sena, La Almolda y Villanueva en el Plan del Cernícalo. Las declara áreas prioritarias y ordena favorecer el secano y el barbecho y crear Zepas.

Aunque el tema en sí es muy grave, entre en esta información de El Periódico y no deje de leer algunos de los 173 comentarios sobre el asunto. Iglesias, Biel, Boné, PSOE, PAR salen abrasados ante los textos jocosos de casi todos los comentaristas: bejarucos, cernícalos, buitres leonados, maletines, dinero. Pura esencia surrealista y nuevo enigma, concluyen algunos.

Universidad de Zaragoza. Master Oficial en Gestión de Patrimonio Cultural: No comment

Universidad de Zaragoza. Master Oficial en Gestión de Patrimonio Cultural: No comment

No salimos de nuestro asombro. Ayer, día 14 de octubre, a las 8 de la tarde, se presentaba en la el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras el nuevo Master Oficial de Gestión de Patrimonio Cultural de la Universidad de Zaragoza. ¿Saben Vds. quién impartió la conferencia inaugural (“Expo Zaragoza: un patrimonio de ciudad”)? Fue Francisco Pellicer, Director General Adjunto de Contenidos de Expo Zaragoza 2008, profesor de esa facultad.

Francisco Pellicer, en sus cargos Expo (¿vitalicios?) ha defendido hasta sus últimas consecuencias unas prácticas muy duras en todo lo que afectaba al patrimonio cultural de la ciudad en relación con la Expo y en el propio curso del río Ebro a su paso por Zaragoza. Podemos decirlo con toda tranquilidad porque APUDEPA ya se lo dijo al señor Pellicer directamente en el curso Paisaje y Territorio que tuvo lugar en junio en el CDAN en Huesca… No podemos dejar de apuntar que, si nuestras palabras fueron contundentes, su respuesta fue de lo más desafortunada: negando la mayor se mofó de ciertos compañeros profesores de la Universidad y se mostró muy agrio con quienes "piden que sus opiniones sean respetadas por ser catedráticos hasta cuando hablan estando de cañas”. Se da la circunstancia que esas opiniones a las que APUDEPA se refería no se habían dado en un bar, sino en dos de los foros que Zaragoza ha acogido sobre el Azud del Ebro, en alguno de los cuales participaba el propio Pellicer y la presidenta de esta Asociación. ¿Por qué denigrar de forma tan baja los conocimientos de quienes no son cargos discrecionales de las administraciones públicas?. 

Lo que en Huesca APUDEPA reprochó al Director General Adjunto fue lo siguiente:

- El apoyo a la ejecución del azud del Ebro, derivándose de ello, entre otras graves consecuencias, el levantamiento de la solera del Puente de Piedra en la segunda arcada, Bien de Interés Cultural en su categoría de Monumento, para ajustarse al calado de ciertos barcos. Su puesta en marcha en el verano Expo ha sido un fracaso y sus afecciones de entorno (Conjunto Histórico y Monumentos) está todavía por ver.

- Las demoliciones de edificios catalogados por parte de Expoagua, como el almacén del molino de San Lázaro (que también se intentó derribar en un primer momento y fue impedido al hacerlo público esta Asociación) en Zaragoza.

- La gestión catastrófica de los trascendentes yacimientos arqueológicos del área del Balcón de San Lázaro de Zaragoza con importantes destrozos y negligente planificación.

- La distorsión irreparable de la escala agrícola en el meandro de Ranillas con la destrucción de las torres de Bergua y del Castillo, entre otras.

- La asunción por Expoagua de un plan de Acompañamiento que conllevaba la destrucción parcial de la Escuela de (1908) para Espacio Goya, que va a suponer la finalización de la Escuela de Artes en su edificio de origen y una transformación radical del edifico histórico de Félix Navarro.

- La asunción por Expoagua de un plan de Acompañamiento que conllevaba la destrucción total del Teatro Fleta, apoyando el proyecto de la SGAE.

- La asunción por Expoagua de un plan de Acompañamiento que conllevaba la transformación de los talleres de la Real Casa de Misericordia, sede del Instituto Pablo Serrano, mediante un proyecto adjudicado a dedo.  

En cuanto a las riberas del Ebro y a la nueva extensión de nuestros parques y jardines (cosa que nos alegra), a estas alturas, no parece nadie saber a quién corresponde el mantenimiento, mientras a cualquier aguacero que cae revientan ciertos amueblamientos mal preparados. Lo decimos por el ¿paseo del Agua?, dirección de la Estación Delicias desde la ¿Plaza de la Ciudadanía?. Se han hecho mal los taludes de tierra de contención y a tal punto que han reventado y socavado el suelo en varias partes y especialmente en la plaza de juegos infantil, que engrosarán importantes partidas de dinero, el dinero suyo y nuestro, por cierto. Tal es así, que unos metros más allá también ha cedido la tierra que rodea el pilar del puente peatonal de la estación que está más cerca de las escaleras peatonales de hierro (esperemos que el pilar no ceda).

Y para que no entiendan Vds. que es manía de APUDEPA, hacia nadie y hacia nada, transcribimos el texto del compañero de departamento de Francisco Pellicer, Alfredo Ollero, profesor titular de Geografía Física de esta misma Universidad, antiguo discípulo suyo. Quede bien claro, por tanto, que hay profesores universitarios que no están de acuerdo con esa manera de hacer ciudad y que parece disparatado que sea Pellicer el que abra el Máster de Gestión de Patrimonio. Por lo que deducimos que la DGA paga e impone su criterio, mientras la Universidad calla. Porque ¿quién ha decidido el tenor de la conferencia inaugural?

MALAS PRÁCTICAS AMBIENTALES EN EL EBRO Y SUS RIBERAS

El rio Ebro en Zaragoza ha sufrido en los dos últimos años el mayor proceso de urbanización y deterioro ambiental de su historia,

en La Calle de Todos nº 79, octubre, 2008 (Publicación de la Federación de Barrios),

Por Alfredo Ollero Ojeda, profesor titular de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza.

EL Plan de Riberas, tan esperado durante más de dos décadas, ha resultado un conjunto irregu­lar de zonas verdes y otros tra­tamientos urbanísticos que poco tienen que ver con los caracteres propios del Ebro. Nuestro gran río es una valiosísima joya ambiental, única en la Península, cuyo potencial para la ciudad no hemos sabido aprovechar. Con la excusa de acercar la ciudadanía al río -en lugar de educarla y concienciarla- se ha optado por convertir el río en calle -frase muy repetida por los políticos- y las riberas en paseo. Así, las orillas del río son ahora en varios tramos auténticas aceras con inne­cesarias escolleras, el arbolado natural ha sido drásticamente reducido y los cami­nos anchos y rectos han ganado la bata­lla a las sendas estrechas y sinuosas. En definitiva, tantos años esperando, con nuevas directivas europeas en marcha, con interesantes modelos de restaura­ción en muchos ríos europeos, y el plan ribereño zaragozano ha nacido anticuado y solo sirve como ejemplo de mala prác­tica ambiental. Nuestro río es ahora me­nos río que antes, y eso que ya estaba bas­tante deteriorado.

Pero mucho más grave que las actua­ciones en las riberas es lo que se ha he­cho con el cauce del Ebro. Se ha domes­ticado este maravilloso río mediterráneo colocándole un azud para remansar aguas, se han realizado varios dragados para abrir y reabrir un canal de navega­ción, y se han desnaturalizado las orillas colocando unas escolleras de diseño cu­yos bloques, en mampostería muy verti­cal, se van convirtiendo en la vivienda ideal del mejillón cebra. Con todo ello, el Ebro en Zaragoza se ha alejado, y mu­cho, de los objetivos de buen estado eco­lógico que exigen las directivas europeas. Y los organismos que deberían velar ambientalmente por el río no han hecho nada para impedirlo. Zaragoza ha dado un paso atrás en relación a los principios que hemos aprobado en la Estrategia Na­cional de Restauración de Ríos.

Los objetivos de estas malas prácticas son "estéticos" y recreativos. Me parece lamentable, y fruto de una pésima cultu­ra ambiental, que un río haya que re­mansarlo por estética, que parezca más bonita una lámina de agua estable, unas orillas también estables y un fondo sin gravas ni islas. Nuestro río nunca fue así y no lo es en ningún sitio. Deberíamos apreciarlo como es y no buscar una i gen de postal traída de otras latitudes. Precisamente por dinámico, por fluctuante, por activo, por irregular, por con­tar con gravas y vegetación, debería gus­tarnos más un río como el que tenemos que ese estable canal parisino al que se llama Sena. También se ha querido en los últimos meses comparar el Ebro con el Támesis, o con el Guadalquivir en Sevi­lla, pero éstos no son ríos, sino estuarios.

La navegación es un uso atractivo, pe­ro lo lógico habría sido adaptar las em­barcaciones al río, ahorrándonos azud y dragados. El azud generará problemas importantes de incisión aguas abajo -ya se observan los primeros síntomas- y al­terará el funcionamiento en crecida del río. Los dragados deterioran el lecho y constituyen trabajos inútiles, porque tras cada invierno y tras cada crecida, por pe­queña que sea, habrá que volver a dragar si se quiere mantener un canal de nave­gación. Y es que el lecho del Ebro es de gravas fácilmente movilizables. La inuti­lidad de los dragados de 2007 se ha de­mostrado tras las aguas altas de 2008. Unos episodios de aguas altas y una pe­queña crecida fueron más que suficientes para mover y reclasificar los materiales del lecho. Y los dragados del verano de 2008 se han realizado sin supervisión ambiental alguna, sin cuidado, sin medi­ción del material extraído…

La versión oficial señalaba que había que dragar para retirar los materiales de las penínsulas de los nuevos puentes. Pe­ro esto no justifica el dragado (realizado realmente para que pasen los barcos), porque esos materiales ya han sido movi­lizados por el río y mezclados con los na­turales. Las playas de grava no han sido generadas por las obras e infraestructu­ras. Éstas han aportado un porcentaje mínimo de material al río, en relación con el que éste ya dispone y es capaz de movilizar. Por otro lado, salvo algunos obstáculos y escombros de gran tamaño, que sí habría que haber retirado, la ma­yor parte de los materiales que se utilizan en la construcción del puente son de ta­maño grava o menor, por lo que el río los naturaliza con facilidad, y en su mayor parte se encuentran ya kilómetros aguas abajo de donde se construyó la infraes­tructura. Además, si esos materiales se sacaron del río para levantar las penínsu­las, lo correcto es que vuelvan a él, ya que de lo contrario generamos un déficit sedimentario en el Ebro. Las gravas de­lante de Helios, visibles ya en la fotogra­fía aérea de 1927, estaban perfectamente clasificadas (ordenadas por tamaños) por el río de forma natural antes del dragado del año pasado y lo vuelven a estar hoy después de las últimas aguas altas ¿Cuáles son los restos de las penínsulas?

Confío en que el contundente fracaso de la navegación en el Ebro durante la Expo haya sido una lección útil para los empecinados en mantener esta actividad con embarcaciones inadecuadas. Hoy te­nemos un Ebro más urbanizado y despre­ciado como río, así como una crisis eco­nómica que va a durar años, agravada por despilfarros como el azud y los dragados.

Los científicos nos hemos hartado de denunciar estas malas prácticas. Ahora tras la Expo se abre una nueva etapa. Afortunadamente nuestro gran río medi­terráneo aún es capaz de tener crecidas, y

será muy importante analizar los nuevos efectos de las mismas en un tramo tan modificado, con nuevos edificios en la zona inundable, nuevos puentes, etc. Habrá que seguir estudiando con detalle el Ebro porque vamos a asistir a cambios importantes en su geomorfología deriva­dos de las malas prácticas realizadas: re­activación de la erosión en algunas már­genes, efectos derivados de la sobre inundación, etc. Y una recomendación final: mucho más atractivo que navegar por la ciudad es hacerlo por tramos más natura­les, muy, próximos y muy desconocidos. Así sí que se disfruta y se conoce cómo es y cómo funciona el auténtico río.

Octubre 2008

 

“Cultura”, por Almudena Grandes

“Cultura”, por Almudena Grandes

Almudena Grandes ha escrito, sin saberlo, un artículo sobre el disparate de la Escuela de Artes y el desastre del Teatro Fleta, que ha sido publicado en el diario “El País” en su edición de 13 de octubre de 2008. El subrayado es nuestro.

En este mundo al revés, que con tanta brillantez describía Millás el viernes pasado, los profesores universitarios ya no están seguros de cobrar a fin de mes. La crisis, que no impidió a Aguirre gastarse paletadas de euros en una paletada de espectáculo para inaugurar los Teatros del Canal, también la van a pagar ellos. No hay dinero para las universidades, tampoco para los hospitales, y de las escuelas, ya, ni hablamos.

Parece una frivolidad, pero no lo es. Hoy es Madrid, mañana quién sabe. Las consecuencias del concepto en apariencia utilitario, pero en esencia patógeno, que los Gobiernos españoles tienen de la cultura, produce monstruos. El sistemático desprecio por las dotaciones educativas de base, que lleva a invertir en anuncios de promoción de la lectura el dinero que no se invierte en bibliotecas escolares, a producir ocurrencias de estrellas de Hollywood con el dinero que no se invierte en producir cortometrajes, a inaugurar museos apabullantes con el dinero que no se invierte en formar artistas plásticos, ha logrado crear una sociedad de consumidores bobos, que se tragan sin masticar, con la boca abierta y vacía de criterios, las campañas de autobombo que llenan los telediarios.

La incultura es mucho más grave que el desconocimiento radical del último premio Nobel de Literatura, en el que, de paso, aprovecho para incluirme. Porque un país inculto no es un país de ciudadanos, sino de audiencias, y las audiencias se lo tragan todo. Que privaticen sus bienes, que refloten bancos con sus impuestos, que esos mismos impuestos no alcancen para financiar escuelas, hospitales, universidades. La verdadera libertad no consiste en poder decir lo que se piensa, sino en poder pensar lo que se dice, escribió Antonio Machado, como si nos estuviera viendo. A este paso, cualquier día lo quitan de los programas de bachillerato.

 

APUDEPA solicita que no se añadan más símbolos que resten protagonismo al interés arquitectónico del monumento al Justiciazgo de Aragón

APUDEPA solicita que no se añadan más símbolos que resten protagonismo al interés arquitectónico del monumento al Justiciazgo de Aragón

Fotografía Galería de Ibirque en flickr. APUDEPA ha sabido que es intención del Ayuntamiento de Zaragoza disponer la permanencia de una bandera gigante (superaría la altura de la construcción conmemorativa) junto al monumento al Justiciazgo de Aragón. La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés considera que el lugar, en el que ya ondean las cuatro banderas principales (Zaragoza, Aragón, España y Europa) mantenga el protagonismo del extraordinario monumento al Justicia de Aragón obra de Félix Navarro, de enorme interés arquitectónico, escultórico y cultural. Recuerda, por ello, que debe de respetarse tanto su integridad física como la neutralidad visual de su entorno.

APUDEPA considera que existen otros lugares con menos impacto visual que pueden ser idóneos para la colocación de más banderas, y recuerda que el monumento al Justiciazgo ya cuenta con el acompañamiento (discreto, como debe de ser en este caso) de las banderas oportunas.

APUDEPA, 29 de septiembre de 2008

 

APUDEPA presenta la campaña "Isabel Presidenta"

APUDEPA presenta la campaña "Isabel Presidenta"

Ante las últimas noticias sobre la sucesión de Marcelino Iglesias, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés ha iniciado hoy una campaña para promocionar en la sucesión de la presidencia de la Diputación General de Aragón a la diputada y exportavoz de Cultura del Partido Socialista Isabel Teruel.

Según ha informado hoy en un comunicado de prensa, la Asociación se encuentra apesadumbrada por las noticias sobre la crisis económica. “Cada vez son peores. Todo es cada vez más triste, cada vez más gris. Queremos alegría, queremos frescura, aire nuevo. Queremos a Isabel Teruel”.

En declaraciones a la Agencia Efe, responsables de la Asociación han negado tajantemente que se trate de una broma, asegurando que APUDEPA “presiente que el nuevo modelo económico que se gesta requiere nuevos liderazgos”. Desde la Asociación se ha mostrado gran preocupación por la coincidencia de la crisis financiera internacional con el cese de los liderazgos mundiales de George Bush y Marcelino Iglesias. “Tememos que Wall Street reaccione mal a una posible candidatura del PSOE que no cuente con el beneplácito de todas las familias del partido en Aragón. Isabel Teruel puede ser una solución de consenso” apuntan desde la organización.  

Fuentes de APUDEPA han confirmado que la campaña, que se inicia hoy, tendrá como lema: “Por Aragón, por Buñuel, candidatura de Isabel Teruel”.