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APUDEPA

"La penosa función de los 'allanadores'”, por Belén Boloqui y Carlos Bitrián

"La penosa función de los 'allanadores'”, por Belén Boloqui y Carlos Bitrián

Artículo publicado por El Periódico de Aragón en su edición de 21 de marzo de 2008. El Periódico de Aragón publicaba en 16 de marzo de este mes un artículo en el que los portavoces gubernamentales se afanan en su misión de allanar el camino de la SGAE. Se afirma ahora que “o se recupera el edificio de los años 50 concebido para espectáculos de revista a la americana, o se levanta sobre sus restos un teatro para el siglo XXI”. Ello pese a que, hasta 2005, el teatro del tan traído y tan llevado siglo XXI era precisamente el que ahora se pretende desechar. A finales de 2003, cuando el Fleta ya se encontraba en su estado actual, la Consejera Almunia afirmaba que el Teatro rehabilitado según proyecto reformado de Basilio Tobías sería óptimo para “una programación de conciertos, de montajes teatrales de los más diversos formatos, y adecuada también para ópera y grandes compañías de danza”.

El Gobierno intoxica a los medios con informaciones falsas, afirmando que el Catálogo de Edificios de Interés se estudia en el Ayuntamiento, cuando lo cierto es que el Ayuntamiento ya cumplió ese requisito, reafirmando la protección del edificio por unanimidad y haciéndolo saber al Gobierno de Aragón. El Teatro está catalogado.

Las palabras de los “actores y directores” que incluye el artículo de “El Periódico” van desde la confusión de José Manuel Pérez Latorre a la sensatez de Ricardo Joven, pasando por el desprecio arquitectónico de Mariano Anós y Carlos Martín. Estos últimos reducen la cuestión a los estrictos límites de su parcela profesional, ignorando los pronunciamientos de los diferentes expertos (juristas, arquitectos, historiadores, artistas) e instituciones (Colegio de Arquitectos, DOCOMOMO, Hispania Nostra, Observatorio Internacional de Teatros en Riesgo…).

Pide el derribo del Fleta José Manuel Pérez Latorre, que ha recibido importantes encargos de los gobiernos locales (alguno adjudicado “a dedo”, incluso contra sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Aragón). ¿Qué esperar, con relación al patrimonio, de quien redactó el proyecto de demolición y sustitución de la magnífica cubierta de la Estación de Canfranc (demolición declarada ilegal por el Juez a instancias de APUDEPA)?

Alega Pérez Latorre, como el Viceconsejero Vázquez, que los edificios deben adaptarse, olvidando que “adaptación” no equivale a “derribo”. ¿Por qué ocultan que el Fleta se encuentra ya inmerso en unas obras de “adaptación” según proyecto de Basilio Tobías que el Gobierno mantiene paralizadas? ¿Por qué ocultan que del Fleta no solamente se conserva la fachada sino también su portentosa estructura y la configuración de sus espacios? ¿Debemos juzgar un edificio por el aspecto que presentan sus obras? ¿Aplicamos este criterio al estado actual del Museo Pablo Serrano y de la Estación de Canfranc? Nada aprendieron con las penosas pérdidas de “El Coliseo”, “El Dorado” y tantos otros, producidas pese a los sucesivos intentos conservacionistas de las vanguardias de la sensibilidad patrimonial. Porque, en patrimonio cultural al menos, conservación no es antónimo de progreso.

Tergiversando la realidad (por ignorancia o mala fe) se pregunta Pérez Latorre si tiene sentido no tirar el Fleta porque “haya una serie de gente que dicen que eso no se puede tocar”. Que el Fleta no se puede tirar no lo dice, sin embargo, “una serie de gente”: lo dice la ley y el Catálogo de Edificios de Interés. Para apreciar el gran valor del Fleta hay que entender su arquitectura. Para cumplir la Ley, no.

La Diputación General ampara su errática política en materia de cultura en las múltiples expresiones de su poder. Por un lado, incumpliendo la ley al negar la información que le solicita el Justicia de Aragón, impidiendo el ejercicio de su estatutaria misión supervisora en perjuicio de los derechos ciudadanos y mostrando así la total ausencia de sentido democrático. Por otro lado, desinformando mediante su poderosísima estructura comunicativa. Y siempre asegurándose una atmósfera general silente mediante el control de la actividad de tantos profesionales que dependen de las instituciones públicas para desarrollar su trabajo (publicaciones, exposiciones, proyectos arquitectónicos, conciertos o programas de televisión).

Quizás Zaragoza tirará el Fleta como en su día tiró la Torre Nueva. Así los intereses de turno podrán invocar su derribo en un futuro para justificar nuevas demoliciones. Pero no será porque no haya ciudadanos que, independientemente de sus particulares intereses, se afanen en algo tan elemental como es defender el imperio de la Ley.

 

Belén Boloqui Larraya y Carlos Bitrián Varea por la Junta de APUDEPA

Iglesias de Otal, Bergua y Escartín: Apudepa reclama amparo ante el Justicia de Aragón

Iglesias de Otal, Bergua y Escartín: Apudepa reclama amparo ante el Justicia de Aragón

 

Fotografía Amigos de Serrablo. La inoperancia de la administración en la conservación del Patrimonio Monumental. En el día de hoy Apudepa ha presentado un escrito de queja al Justicia de Aragón en relación con las iglesias románicas de la zona de Sobrepuerto en el municipio de Broto (Huesca), parroquial de San Miguel de Otal (Bien de Interés Cultural, 1982), ermita de San Bartolomé de Bergua (Bien de Interés Cultural, 2001) e iglesia de San Julián de Escartín (siglos XI-XVII) para la que va a solicitar catalogación por su indudable valor arquitectónico.

Desde hace más de año y medio, Apudepa está realizando gestiones con la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Diputación General, la Comarca de Sobrarbe y con el Ayuntamiento de Broto, municipio al que pertenecen los citados pueblos, pero sólo se han obtenido hasta la fecha dos mensajes que consideramos contradictorios, tal y como se expresa D. Jaime Vicente Redón: “La Dirección General de Patrimonio Cultural efectúa los trabajos y trámites necesarios” y el del presidente de la Comarca del Sobrarbe “se va a presentar la adopción de un acuerdo ante el Consejo Comarcal de Sobrarbe en el que se inste al Gobierno de Aragón a impulsar la restauración de este Patrimonio”. ¿Es posible que la comarca de Sobrarbe no sepa lo que está “tramitando” en su propia comarca la Dirección General de Patrimonio Cultural?

Ante esta situación queremos alertar a la opinión pública de que el paso del tiempo a través de los agentes meteorológicos están deteriorando gravemente los citados monumentos y poniendo en evidencia la negligencia de la administración como última responsable en la conservación del patrimonio cultural monumental, tal y como señala la Ley 5/2007 sobre la Reforma del Estatuto de Aragón (art. 13.1. y art. 22) y la Ley 3/1999 del Patrimonio Cultural Aragonés.

Por todo ello hemos solicitado la mediación del Justicia de Aragón para que haga un seguimiento del expediente e informe a esta Asociación de todos los trámites que se han realizado hasta este momento. Ya es hora de que la Dirección General deje de ningunear a la sociedad civil y articule con efectividad los medios necesarios para el cumplimiento de lo que está obligada por ley. En la actualidad, las dos iglesias, monumentos nacionales, corren peligro.

Zaragoza, 14 de marzo 2008

APUDEPA

Más información en Diario del Alto Aragón y Amigos del Serrablo

Muere el arquitecto Francisco Juan Barba Corsini

Muere el arquitecto Francisco Juan Barba Corsini

Edificio Mitre, Barcelona. Barba Corsini. Hemos conocido hoy la muerte de Francisco Juan Barba Corsini (Tarragona, 1916-Barcelona, 2008) dada a conocer por el Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña. Con motivo de una interesante entrevista en el diario El País, este Blog reprodujo las palabras del maestro en 22 de mayo de 2007. Releídas sus palabras hoy, en APUDEPA cobran un significado muy especial, pues como saben últimamente la Asociación está profundamente comprometida con el desarrollo (o mantenimiento) sostenible del medio rural.

He tenido que aprender a suprimir las teorías y empezar a pensar. Las obras que he hecho más a gusto son las que han hecho feliz a alguien. A veces los trabajos que terminan por decir más son los más sencillos, los más económicos. Pero los que más han alterado la vida de una persona. A mí me pasa, por ejemplo, con una casita pequeña y barata que hice para una familia en Cadaqués. Creo que hice que vivieran con lo esencial. Y les gustó. Yo creo que la arquitectura ha de funcionar. Pero inmediatamente después debe emocionar. Si no hay emoción hay error.

Echo en falta emoción en la arquitectura actual. La emoción no es ser el más listo, el más alto o el más osado. La emoción es llegar a la gente, ser cuidadoso, respetar el entorno. La emoción no destroza. Un edificio logra emocionar con esfuerzo y humildad. La alegría no es una carcajada. Es el bienestar. La parte técnica de la arquitectura es una cuestión de tiempo. Las estructuras son interesantes pero su interés no mueve el espíritu. La exhibición sorprende. Pero no humaniza los lugares. He descubierto que la vida de pueblo supera a la vida de la ciudad. Es más humana. ¿Sabe por qué? Porque en los pueblos se habla con los demás, se pasea. Y lo mismo sucede con la arquitectura. La más humilde es más humana.

Nuestro humilde homenaje. Descanse en paz.

APUDEPA enciende una vela a la Virgen del Pilar y abre la campaña “Pon a Eva Almunia en tu Gobierno”

APUDEPA enciende una vela a la Virgen del Pilar y abre la campaña “Pon a Eva Almunia en tu Gobierno”

Foto Apudepa

La victoria socialista puede tener efectos realmente positivos en Aragón. Quizás el presidente Zapatero se decida a socorrer la política cultural de Nuestra Comunidad Autónoma y nombre como Ministra de Algo (Ministra de Relaciones “Difíciles” o Ministra de NeoPizarras, por ejemplo) a la gran Eva Almunia. Si pudiéramos elegir, nosotros pediríamos el Ministerio de Justicia, al que competen las relaciones Iglesia-Estado. La Ministra Almunia está capacitada para algo que sólo ella puede hacer: dejar de lado al presidente “temporal” de la Conferencia Episcopal Rouco-Varela y negociar directamente con el más progresista Cardenal Tarancón. O con Juan XXIII, directamente.

 

Nosotros hemos comenzado la campaña “Pon a Eva Almunia en tu Gobierno”, que durante este periodo prelegislativo mantendremos ininterrumpidamente con súplicas a la Virgen del Pilar. Durante todo el mes, miembros de APUDEPA rotarán su presencia en la Santa Capilla para mantener encendida la vela con la que la Asociación suplica a la Virgen que haga realidad una vieja súplica: que Eva Almunia vaya a poner orden (con todo su equipo, por supuesto) en el clero de Madrid.

España quiere seguir alicatando España. Así sea

España quiere seguir alicatando España. Así sea

Foto El País, 20/11/2006 Comunidad Valenciana

Es un título simplista, sin duda. España quiere muchas otras cosas. Aquellas que sus ciudadanos han apoyado al votar los respectivos programas electorales (en APUDEPA sí los hemos leído). Como habrán comprobado, una parte importante de la población, más del 40%, apuesta por liberalizar el suelo lo que dé de sí. Todos los partidos que apostaban claramente por un nuevo modelo del territorio se han hundido. Por otra parte, los partidos que apoyan la barbarie de Gran Scala suman más del 90% de los votos. Nos queda la esperanza de que aquellas vagas alusiones a la ciudad compacta del programa socialista de las que hablábamos en el anterior post sean algo más que los brindis al Sol a los que tan bien llegamos a acostumbrarnos. Ánimos para quienes se sientan apesadumbrados. Y sincera enhorabuena a todos los que estén contentos con los resultados electorales.

Estamos reflexionando...

Estamos reflexionando...

Y mañana, reflexión

Y mañana, reflexión

Nuestro cariño y sentimiento profundo a la familia y amigos de Isaías Carrasco y nuestro desprecio más absoluto a la mafia y sus asesinos.

El Blog de APUDEPA ha considerado necesario no desentenderse del periodo electoral que vivimos. APUDEPA, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Cultural Aragonés, es una organización estrictamente apartidista. Nuestra acción es radicalmente libre y nuestra ideología es, en muchos aspectos, muy variada, plural y rica. Pero sería ridículo esconder ahora que nuestra experiencia sobre el patrimonio cultural ha ido conformando algo así como una visión plural pero definida sobre cuestiones concretas y esenciales como el patrimonio histórico, la cultura, el medio ambiente, el urbanismo o la ordenación del territorio.

Los partidos políticos ponen a disposición de los ciudadanos unos documentos valiosísimos (por su significación, más que por su contenido), que sin embargo los ciudadanos solemos despreciar: son los programas electorales. Como es conocido, abordan una multitud de aspectos en relación con la vida, la ciudadanía y el país que dan pistas para escoger la ideología más cercana a la propia. Cada socio de APUDEPA, seguro, escogería una diferente. Pero en los aspectos que esta Asociación trabaja como tal, APUDEPA puede dar su opinión. Por ello hemos decidido hacer el trabajo de analizar 7 programas electorales: los de los tres grandes partidos nacionales, los dos partidos de ámbito aragonés y dos partidos nacionales más con notoriedad pública que se juegan tener representación parlamentaria. Nos hemos dejado muchos partidos. Hemos tenido que elegir, de las 300 páginas del PSOE a las 30 del PAR, estos son nuestros resultados. Críticos, independientes, subjetivos. Ha sido este un trabajo considerable, y pedimos disculpas por los errores que hayamos podido cometer. Todo el mundo puede hacer sus aportaciones y sugerir matizaciones, pues los siete programas electorales son públicos.

Partido Socialista Obrero Español (PSOE)

El PSOE propone un gran Pacto por la Vivienda, con mayúsculas, “para conseguir que la ciudadanía pueda acceder a una vivienda asequible, de calidad y en un entorno amigable”. Lo cierto es que en eso coincide con el Partido Popular, que propone un Acuerdo Nacional sobre Vivienda, como veremos. La preocupación por la vivienda es una de las grandes protagonistas de los programas electorales. El PSOE propone consensuar el Plan con instituciones y “todos los agentes públicos y privados que intervienen en el sector”. Poco alcance puede tener un gran pacto por la vivienda asequible si se quiere contentar plenamente a constructores y promotores. Proponen los socialistas 1.500.000 viviendas protegidas en los próximos diez años, 600.000 de alquiler. El Plan Estatal de Vivienda contemplará ayudas para el alquiler, la rehabilitación y la renovación de barrios. Entre otras medidas de ayuda, se impulsarán “mediante la colaboración público-privada, modalidades de vivienda adecuadas para la atención a colectivos en riesgo de exclusión social, tanto en alojamiento permanente como transitorio”.

El PSOE “impulsará la hipoteca de compra para alquiler para inversores particulares o sociedades que quieran comprar viviendas exclusivamente para ponerlas en alquiler”. Es decir, que seguirá concibiendo el suelo como uno de las principales fuentes de inversión, en beneficio de la especulación. Pese a ello, el programa parece plenamente consciente del “crecimiento frenético de la ocupación del suelo y en la urbanización dispersa del territorio” que “provoca efectos adversos como un enorme consumo de suelo”, entre otras consecuencias, como “necesidades crecientes de infraestructuras y un consumo energético incompatible con un nuevo modelo de desarrollo sostenible”. Buena cosa es que el programa del partido en el Gobierno reconozca estos peligros, pero sorprende, entonces, la promoción del proyecto más insostenible y más contradictorio con estos principios: Gran Scala.

Como medidas concretas se propone un Plan Renove para adecuar el parque construido español y el impulso de la rehabilitación, especialmente de los centros históricos y zonas rurales y la peligrosa “sustitución de los edificios de vivienda obsoletos”. No se aclara, sin embargo, si tales medidas responderán a los intereses generales o, más concretamente, al plan para evitar a las empresas constructoras e inmobiliarias las consecuencias de la desaceleración del sector. Por lo demás, lo que se proponen son subsidios, ayudas, parches con enfoque electoralista que no plantean soluciones serias. En general, complicidad discreta con el peso de la construcción en la economía española.

El PSOE nos propone interesantes propuestas relativas a la modernización del sector de la edificación, encaminadas a afrontar el cambio climático y a reducir “los desarrollos urbanos dispersos”. Son propuestas que tienden a concretar y que no encontramos en otros partidos políticos.

El programa analiza el impacto de la acción cultural sobre colectivos específicos que requieren una especial atención, como los jóvenes o los discapacitados. Esto será una constante en el resto de programas de los partidos políticos. Someramente se enuncian una serie de planes sectoriales entre los que figura un plan para el patrimonio cultural. Interesante es la propuesta para potenciar los mercados municipales, que se reconocen como un importante patrimonio histórico y cultural, si bien la apuesta por incluir “otro tipo de productos no perecederos e incluso no alimentarios” podría abrir la puerta para la reconversión de los mercados en centros comerciales.

Como no podría ser de otra manera, en el apartado de patrimonio natural, encontramos un sinfín de buenos propósitos, con especial atención a las zonas declaradas protegidas. Otro apartado, quizás más interesante por más novedoso, viene referido al medio rural, cuya reciente ley debe de verse como uno de las mejores tareas del Gobierno en el apartado de las buenas intenciones. Se pretende “favorecer la mejora de la situación socioeconómica de la población de las zonas rurales y su acceso a unos servicios públicos suficientes y de calidad, al tiempo que se conserva su patrimonio natural y cultural”. Muchas palabras altisonantes y pocos proyectos sólidos.

En el apartado cultural, lamentablemente, observamos cierta concepción de la cultura más como herramienta económica que como derecho básico y esencia de la civilización. También esto será regla común en la casi totalidad del resto de programas (hay excepciones). Se protegerán el español y las “cuatro lenguals cooficiales”, quedando fuera otras, lamentablemente, como el aragonés o el asturiano, que se han evaporado del programa socialista.

Muchas referencias a la potenciación de “las industrias” y “los agentes” culturales y pocas medidas concretas para vertebrar, en este sentido, la acción de Gobierno. La apuesta por una acción mixta queda claramente reflejada en el compromiso por unas políticas culturales equilibradas “entre la defensa del interés público y general y las dinámicas del mercado”. “Se potenciará el fomento de la participación del sector privado en la financiación de la cultura y mejorando la regulación del patrocinio y la responsabilidad social de las empresas para permitir una adecuada confluencia de intereses a favor de una vida cultural rica y participada”. Es decir: que se continuará delegando en los intereses privados el estímulo de la creación y la difusión del arte y la cultura.

Se promete una ley de archivos y la muy interesante digitalización de los fondos, ahondando en el eficaz programa PARES. Propuestas poco concretas y de escaso calado en la mayoría de ocasiones que hacen hincapié, eso sí, en el respeto de los múltiples derechos de la propiedad intelectual, en beneficio de las sociedades de gestión.

En Museos encontramos una referencia a una medida interesante que debería extrapolarse al resto de administraciones públicas: la sumisión al Código de Buenas Prácticas de los nombramientos, plazos y mandatos de los responsables de las instituciones culturales. Medida ilusionante que ha comenzado a tener aplicación con el concurso para el nombramiento del Centro de Arte Museo Nacional Reina Sofía. Por lo demás, la cultura sometida a las normas de la producción mercantil y reducida a mero objeto de consumo.

En patrimonio cultural pueden encenderse las alarmas que no lo estuvieran ya (si quedaba alguna). El programa solamente propone, junto a una extremadamente indefinida apuesta por el paisaje, la modificación de la Ley del Patrimonio Histórico, de 1985, “para convertirla en una nueva Ley de Patrimonio Cultural que tenga un enfoque global adaptado a las nuevas realidades, enmarcada en la nueva normativa comunitaria y autonómica y articulada con la legislación urbanística y del suelo, que introduzca nuevas figuras y categorías de protección (como el patrimonio industrial o el inmaterial) y refuerce los mecanismos existentes contra el expolio de los bienes culturales, especialmente los de naturaleza arqueológica y los pertenecientes al patrimonio cultural español en el medio subacuático”. Ojo porque una mala modificación es mucho peor que la conservación de la mejorable normativa actual.

Junto a vagas referencias a la importancia del patrimonio y a los grandes centros nacionales (no se nombra, por cierto, el Museo Nacional de Etnografía de Teruel, lamentablemente) encontramos dos interesantes propuestas para unificar “los registros actuales del Estado y las Comunidades Autónomas, como punto de partida del Banco Digital del Patrimonio Cultural Español” y el impuso a la “Red de centros de documentación e información del patrimonio cultural”.

Partido Popular (PP)

Las políticas que propone el Partido Popular en materia de vivienda y urbanismo son ciertamente conservadoras y, por tanto, ahondan en los males endémicos de la destrucción del patrimonio cultural y natural español, así como en el mantenimiento del suelo como una de las principales fuentes de inversión, fomentando la especulación. Entre otras cosas, propone “incentivar” a los Municipios “que liberen más suelo para la construcción de viviendas” si bien, también a las que “demuestren un mayor compromiso con el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático”. Un ejercicio “de cal y arena” que no consigue maquillar el verdadero propósito liberalizador, que tan malos resultados ha propiciado hasta el momento.

El resto de políticas de vivienda pasan por la supresión o reducción de impuestos y las consabidas ayudas al alquiler y a la rehabilitación. El urbanismo sostenible ocupa solamente un punto extremadamente general y ambiguo que ni concreta medidas ni analiza los síntomas. Eso sí, se propone una Ley Integral contra el Cambio Climático, con escasas propuestas de calado, pero con un desarrollo extenso y general. Se incide aquí en las propuestas sobre el medio rural. Coincide con el PSOE en un gran acuerdo por la vivienda “Acuerdo Nacional sobre Vivienda”, que en este caso aparece mejor concretado y definido.

Extremadamente nociva nos parece la propuesta para reformar la legislación urbanística con el fin de “agilizar los procesos de desarrollo de suelo, de urbanización y de construcción de viviendas”. Se incide en “el desarrollo de los suelos de uso residencial” si bien se hace hincapié en las viviendas “sujetas a algún tipo de protección” y a la “máxima protección al medio ambiente”, cláusula ciertamente contradictoria. Como buena medida, aunque ciertamente anecdótica, señalamos la promoción de “programas de solidaridad intergeneracional” para animar a las personas mayores y a los jóvenes a compartir vivienda (y gastos) a cambio de compañía.

Junto al imprescindible catálogo de buenas intenciones, y sorprendentemente en el apartado de conservación del patrimonio natural, encontramos la propuesta de modificación de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad “para evitar determinadas restricciones en relación a la práctica de la caza” y los atentados “contra la propiedad privada”. Se ampliará la Red Natura y se aprobará un proyecto Costa Natura para la protección del litoral (sorprendente, visto lo visto) en una concepción no vertebral de las políticas ambientales, sino más bien de parcheo y escaparate.

La política cultural se incardina en la mejora del bienestar social y se defiende al servicio de la realización personal, lo que parece ciertamente más adecuado que el planteamiento formal del PSOE. Se añade, sin embargo, una cláusula de servicio a la “cohesión e integración nacional” que no parece propia de concepciones modernas, ciertamente. Hay que decir que la redacción mejora en la concreción de las propuestas, entendiendo la cultura (más acertadamente a nuestro modo de ver) como “uno de los instrumentos básicos de la realización personal y del ejercicio de la condición de ciudadanos”.

Muy interesante nos parece, sin embargo, la apuesta por reforzar, en el marco de la educación, la enseñanza de las humanidades “con el fin de transmitir a los niños y jóvenes la herencia de conocimientos, principios y valores que constituyen nuestro patrimonio cultural”, si bien hubiera debido añadirse la potenciación de la pedagogía del patrimonio. También se apuesta por el uso de la lengua y la cultura españolas como instrumentos de “proyección” y “promoción” exterior y por la asunción de la riqueza lingüística, si bien (en este último caso) con muchos más recelos.

Los programas del PSOE y del PP son coincidentes en la configuración general de las políticas en materia de cultura, resaltando el mecenazgo y el fomento de las industrias culturales.

La referencia al patrimonio cultural y a la necesidad de su preservación es insuficiente, como es norma general. Se apuesta por un interesante Plan de infraestructuras y equipamientos “en el que se modernice y se homogenice la señalética de monumentos y lugares de interés cultural” si bien parece una nimiedad frente a los serios peligros que acechan al patrimonio cultural. Se apuesta firmemente por las nuevas tecnologías y se incide en proponer la ampliación de la red de Paradores Nacionales, ciertamente superada en su concepción del patrimonio cultural, si bien se incide en asegurar su “compatibilidad”. Anuncia medidas también generales sobre los grandes centros archivísticos y las bibliotecas, tomando como referencia el consenso alcanzado en el Museo del Prado.

Encontramos una propuesta interesante: desarrollar “el principio constitucional que exige de modo intransferible que el Estado asuma el servicio de la cultura como deber y atribución esencial y facilite la comunicación cultural entre las Comunidades Autónoma, y de acuerdo con ellas”. Si se pretende retomar una necesaria labor de control y unificación sobre las administraciones públicas en relación al patrimonio cultural, bienvenido sea. Y es que en protección del patrimonio, actualmente, el Estado brilla por su ausencia. Si se pretende, por el contrario, una vuelta más retórica y formal, la propuesta es innecesaria y poco eficaz.

Junto a otras propuestas menos concretas, y referencias al patrimonio subacuático, encontramos dos propuestas muy interesante: digitalizar el sistema de gestión del patrimonio y garantizar su transparencia (verdaderamente importante) y renovar los objetivos y las bases científico-técnicas del Instituto del Patrimonio Histórico Español, aumentando sus presupuestos. Apunte muy acertado a tener en cuenta.

Se apuesta, como seña de distinción, por la protección de la fiesta de los Toros, que conllevará un plan de restauración (interesante) de plazas de Toros.

Izquierda Unida (IU)

El caso de Izquierda Unida es realmente especial, pues su programa puede considerarse algo más radical. Su bondad para el ciudadano, dependerá (además de la complicidad ideológica) del grado en que se comparta el diagnóstico inicial. El punto de partida es un modelo económico que, para el partido, “ha mostrado todas sus limitaciones y carencias en este último período” aumentando “la desigualdad relativa en nuestras sociedades. La política fiscal ha sido un importante recurso a favor de este proceso de generación de desigualdad y de incapacidad del estado y los servicios públicos para acometer sus obligaciones”. “Sería necesario recuperar el control político de la economía”. “Este modelo ha mostrado todas sus miserias en relación con la sostenibilidad del planeta. España incumple sistemáticamente los compromisos de Kyoto y no hay una política decidida para hacerlos cumplir en el breve plazo. Hay que decirlo con rotundidad: este modelo es insostenible social, ecológica y económicamente. Hace falta una profunda modificación de sus presupuestos y una reorientación de las estrategias económicas empezando por una mejora de la eficiencia energética del modelo y una inversión significativa en la rehabilitación de las ciudades como una estrategia más sostenible, intensa en empleo de mano de obra, con más capacidad de cualificación profesional y creación de valor añadido, y más sostenible ecológicamente que la lógica de alicatar el territorio”. Hemos de decir, en este sentido, que Izquierda Unida es el único partido que apuesta por una radical acción sobre un modelo que entiende claramente vinculado a la deriva constructora española.

En materia de vivienda la principal, y exclusiva propuesta de IU, consiste en reconocer por ley el derecho subjetivo a la vivienda. Propone crear, también, un cuerpo estatal de inspección urbanística, algo que, desde el punto de vista de APUDEPA, es de todo punto necesario. También compartimos algo que reconocen otros muchos partidos: es necesario modificar la financiación municipal si se quiere que los municipios lleven a cabo políticas más responsables sobre su suelo. Se apuesta también por una nueva concepción de las plusvalías urbanísticas, en línea con las políticas europeas y otras medidas más convencionales como el fomento de la rehabilitación, el alquiler y la vivienda protegida. En algunos casos son propuestas concretas que, en otros, sin embargo, quedan de nuevo en meras declaraciones de intenciones. Se propone también “movilizar vivienda vacía hacia el alquiler protegido” y un férreo control sobre el fraude relacionado.

Muy interesante nos parece (y plenamente racional) la propuesta de impulsar “las políticas de rehabilitación y regeneración urbana” para permitir reducir “al máximo el consumo de suelo y maximizar el uso del tejido urbano ya existente”. Se afirma con valentía que “la solución a los problemas de la vivienda no se puede encontrar solo en la construcción de nueva vivienda y hay que evitar en la medida en que sea posible construir cuando estén disponibles viviendas o áreas urbanas para rehabilitar o regenerar”. No se explica, sin embargo, cómo arbitrar las medidas concretas para lograrlo. También parece superficial, aunque obvia, la referencia a la necesidad “de reducir la dependencia del ladrillo”, apostando por modelos productivos. Faltan de nuevo, creemos, medidas concretas, pero se agradece el diagnóstico.

Concreta es la medida para dotar de “medios adecuados a las fiscalías que están llevando a cabo la defensa de la legalidad en materia de urbanismo”, absolutamente necesaria, e ingenua la propuesta para reforzar el papel de las Comunidades Autónomas frente a los ayuntamientos. ¡Cómo si no fueran cómplices!

Las medidas de Izquierda Unida en materia de medio ambiente tienen un carácter transversal en todo el programa electoral. Muchas de ellas son compartidas con otras fuerzas políticas, si bien es posible encontrar referencias más explícitas en algunos casos. Es llamativa la ausencia de políticas más definidas en materia de ordenación del territorio, más allá de la cuestión urbanística, no existiendo tampoco ninguna referencia a proyectos como Gran Scala. IU se limita a apoyar genéricamente “políticas de desarrollo rural cuyo eje sea la actividad agraria y esencialmente las dirigidas a la mejora de las condiciones de vida de los habitantes del medio rural que garanticen y fomenten la multifuncionalidad, frenen procesos de despoblamiento en las zonas rurales y propicien la interacción entre el medio urbano y el rural, discriminando positivamente a los agricultores por las distintas funciones que realizan a favor de la sociedad en su conjunto (producir alimentos, gestionar el territorio, cuidar el paisaje y los recursos naturales, etc.). Especificamente, se compensarán las limitaciones a la actividad agraria impuestas en las zonas de la Red Natura 2000”.

Izquierda Unida es el único partido que, con muchos matices, parece rechazar la concepción casi exclusiva industrial o mercantil de la cultura, introduciendo interesante elementos de reflexión: “EEUU consiguió, a través de la Organización Mundial del Comercio -OMC, calificar a las creaciones del espíritu de meras mercancías y durante la década de los 90 impuso un nuevo orden mundial basado en la bilateralidad económica para imponer, más aún su cabe, su hegemonía cultural”. Abunda en este punto en conceptos antiamericanos algo trasnochados. Pero tiene la virtud de poner sobre la mesa una cuestión esencial: la creciente privatización del patrimonio arquitectónico y cultural y la política oficial de escaparate cultural. La alternativa, sin embargo, se presenta difícil y poco clara: “una cultura de cambio, creativa, moderna, descentralizada y participativa; una cultura de paz y solidaridad, defensora de la diversidad cultural en un entorno respetuoso con las diferencias. Una cultura basada en el patrimonio del pasado, la memoria histórica y el conocimiento en la sociedad de la información”. Las propuestas de Izquierda Unida en relación con el patrimonio “suenan bien”, máxime si se compara con la de otros partidos: “Poner a disposición del público nuestro rico patrimonio cultural, que incluya desde los planes de rehabilitación, hasta una legislación que frene la especulación, los usos que deterioren el patrimonio y el expolio del mismo, aplicando una política policial y penal contra el comercio ilegal y la destrucción de nuestro patrimonio cultural, artístico y arquitectónico”. Acompaña a estas consideraciones una serie de medidas ciertamente concretas, aunque algo más extendidas en el conjunto de los partidos, referentes al libro y las bibliotecas, los archivos, el cine o los museos. Lo cierto es que el balance de Izquierda Unida en su tarea de oposición (en relación con el patrimonio cultural) no ha sido lo ilusionante que podría parecer a la vista de las propuestas del programa electoral.

Chunta Aragonesista (ChA)

Chunta Aragonesista incide en el autogobierno para lograr algunos objetivos como el pleno reconocimiento de la cultura y la lengua aragonesas. Es el único partido que pide un especial reconocimiento y protección a un patrimonio tan débil, pero tan importante, como la lengua aragonesa, en el contexto de las lenguas minoritarias. Entre otras cosas, se pide la participación de las Comunidades con lengua propia en los organismos culturales internacionales, en el marco del Estado.

Como en el caso del PAR, se nota en el programa electoral que no son elecciones del todo cómodas para los partidos nacionalistas en materia programática. Se exige con firmeza el retorno del patrimonio cultural emigrado y se singulariza también el caso de los documentos aragoneses en el archivo de Salamanca. Es de agradecer. Se hace referencia también al Archivo de la Corona de Aragón y a la relación entre el turismo y la cultura. Junto con otras propuestas de carácter global, se proponen cuestiones interesantes que denotan sensibilidad por el patrimonio, si bien de forma indefinida: “exigir al Estado el respeto al patrimonio histórico aragonés (que más puede exigirse a la propia Diputación General) y la ejecución de los programas del 1% cultural que le corresponden a Aragón, evitando cualquier trato discriminatorio en relación con otras Comunidades Autónomas”. Se hace hincapié en una cuestión interesante e importante: la dotación de “recursos suficientes para los planes integrales de recuperación del patrimonio: catedrales, castillos, monasterios, yacimientos, balnearios, etc”.

Muy interesantes nos parecen las propuestas relacionadas con el urbanismo, comenzando por el liderazgo público en materia de suelo y vivienda: constituir un Patrimonio Público de Suelo que permita “evitar la venta innecesaria y especulativa de suelo público”. Se apuesta por “ciudades y barrios sostenibles, mediante un urbanismo que preste especial atención” a aspectos tales como la rehabilitación, la elaboración de un catálogo estatal de buenas prácticas “con especial referencia a los nuevos desarrollos urbanos en costas, áreas de montaña, riberas de los ríos y otras zonas sensibles”, las reformas legislativas necesarias “que permitan dar un uso efectivo y racional al enorme número de viviendas desocupadas que no tiene carácter de segunda residencia”, la incentivación de la arquitectura sostenible o el fomento del alquiler. Encontramos una propuesta muy interesante y muy poco frecuente: “una apuesta decidida por la rehabilitación de inmuebles y viviendas, no sólo con el objetivo de conseguir un incremente en su número y calidad sino con objeto de frenar procesos de degradación urbana de amplias zonas de la ciudad tradicional”. Se propone extender las Áreas de Rehabilitación Integrada y, como propuesta realmente novedosa, se propone impulsar la intervención de oficio por parte del Tribunal y el Servicio de Defensa de la Competencia “para garantizar la competencia efectiva dentro del mercado inmobiliario, así como para evitar las prácticas abusivas que pueden llevarse a cabo por promotoras y, especialmente, grandes propietarios de suelo, que tratan de enriquecerse de una manera artificiosa y gravosa para el conjunto de la sociedad”.

En materia de medio ambiente se proponen medidas algo más repetidas, si bien se encuentran aspectos interesantes, como la intención de “reforzar la acción pública en materia ambiental, mediante la definición de estrategias para la sostenibilidad” y la “gestión racional de los recursos naturales”. Se propone la creación del Parque Nacional de los Pirineos y fijar en Huesca la sede de la Agencia Estatal de Parques Nacionales, si bien no se aprovecha, lamentablemente, para exigir la creación del gran parque nacional estepario de Monegros. No se encuentra ninguna referencia, penosamente, al rechazo a Gran Scala. Verdaderamente incomprensible, teniendo en cuenta las competencias del Estado al respecto. Se apuesta por la movilidad sostenible con especial interés en la red ferroviaria regional y de cercanías.

Partido Aragonés (PAR)

El programa del partido aragonés es inconcreto e indefinido. En materia de medio ambiente, urbanismo y desarrollo rural sus propuestas son extremadamente conservadoras y nada novedosas.

Claro que nuestra lectura está condicionada. Sabemos que es el partido máximo valedor del desastre de Gran Scala pero no duda en proclamar su fe en el desarrollo sostenible: “Queremos un Aragón sostenible desde el punto de vista social y medio ambiental. Creemos que es posible crecer y desarrollarse sin tener que sacrificarlo todo a la lógica del máximo beneficio en el corto plazo. Entendemos el territorio como espacio de progreso y transformación social, lo que exige de forma necesaria que el desarrollo sea colectivo, se reparta justamente y, además, asegure el futuro de quienes viven en él”. Pocas propuestas concretas pueden destacarse, pues son las mismas palabras de siempre en ambiguos cantos de sirena. Valga un ejemplo: “Impulsar el desarrollo sostenible a partir de los recursos naturales. Siempre hemos dicho que los recursos naturales deben crear riqueza y bienestar allá donde se producen o generan, en un horizonte de sostenibilidad. Trabajaremos para que favorezca el desarrollo económico de Aragón, de forma que se asegure la continuidad social”.

En materia de cultura y patrimonio, junto a excentricidades de relleno (como la creación de una Academia de la Historia, el Foro de las Artes Zaragoza 2012 o la participación de la administración en equipamientos que ya son públicos como el Teatro Fleta o el Espacio Goya) encontramos propuestas muy concretas e interesantes, como la apertura del año Jacobeo en Somport, el impulso del patronato del Archivo de la Corona de Aragón, la declaración como patrimonio de la humanidad del Castillo de Loarre y de San Juan de la Peña o la exigencia firme de devolución del patrimonio emigrado ilegalmente depositado en Cataluña. Algo más difícil de creer es la creación de un gran “Museo de Arte Moderno Internacional en Zaragoza” cuando no se ha sido capaz de llevar a cabo ni un centro aragonés. Destaca también positivamente la candidatura de Zaragoza para la capitalidad cultural europea del año 2016. En general un programa vacío, de trámite y premeditadamente ambivalente.

UPyD

El programa de Unión, Progreso y Democracia en relación con el patrimonio cultural es ciertamente pobre y muy poco novedoso, quizás achacable a la cierta novedad del partido. Se apuesta por la supresión del mandato constitucional que considera la riqueza lingüística un patrimonio cultural a proteger y conservar y se incide en la importancia del binomio “turismo-cultura” sin considerar, en cambio, que es un binomio que el modelo actual entiende mal, y sin reparar en que el turismo de masas puede ocasionar importantes perjuicios sobre el patrimonio cultural.

El patrimonio se considera casi exclusivamente, lamentablemente, como “uno de los pilares fundamentales de la mejora de nuestra capacidad productiva y para el desarrollo de un modelo industrial competitivo, además de tener un papel central en las acciones económicas vinculadas al turismo cultural”. Pocas novedades en materia de cultura en relación con los grandes partidos: se entiende la como una gran industria que conviene utilizar bien desde el punto de vista económico y se incide en su importancia para la proyección exterior de España. Se apuesta por una mezcla clara entre lo público y lo privado y por apoyar el mecenazgo.

Pero, aisladamente, también encontramos propuestas muy interesantes: fundamentalmente la de potenciar el sector cultural como un recurso educativo integrado en los ámbitos escolares y universitarios y la novedosa iniciativa para un pacto de Estado que trate de evitar el clientelismo y el sectarismo que (en APUDEPA coincidimos) “son actualmente los criterios que rigen la asignación de las inversiones culturales”. Ya era hora de que alguien lo dijera.

Si es fácilmente comprensible el rechazo de UPyD a la política de cheques y ayudas, injustificable nos parece la apuesta por una mayor “liberalización del mercado de suelo”. “La construcción –se dice- debe ser libre, salvo las restricciones que establezcan los planes municipales en cuanto a los usos ambientales, patrimoniales, colectivos o de desarrollo urbanístico, soportando los agentes urbanizadores la realización de las infraestructuras y equipamientos de manera previa a la construcción de viviendas”. Es penoso que un partido tan joven apueste por medidas que se han consolidado como altamente lesivas para la protección del medio ambiente y la cultura.

Se acierta, a nuestro juicio, al considerar los peligros que comporta la utilización del suelo como instrumento de financiación municipal, si bien no se proponen soluciones interesantes. Sí lo son, sin embargo, las propuestas para que las VPO se destinen exclusivamente al alquiler.

Si bien se proponen mejoras medioambientales, tampoco se aborda la cuestión desde medidas vertebradoras y generalizadas.

C’S

Aunque también vagos, más interesantes nos parecen algunos enunciados básicos planteados por Ciudadanos. Si bien no hay propuestas suficientemente definidas, encontramos (a nuestro modo de ver) buenos diagnósticos y declaraciones de intenciones. Es, en relación con las materias que tratamos, un programa fresco y novedoso. En relación con el urbanismo se apuesta por una Nueva Cultura del Territorio, defendiendo la revisión de la legislación sobre medidas liberalizadoras en materia de suelo “con el fin de que se incorporen como valores fundamentales la defensa de la calidad de vida de los ciudadanos, el medio ambiente y el patrimonio cultural. La propiedad del suelo y la vivienda deben ser tratadas respetando su función social”. Interesante relación entre suelo y patrimonio que no por obvia es frecuente.

Muy interesante también, aunque genérica es la propuesta para la firma “de un gran pacto nacional sobre el patrimonio cultural que permita una mayor concienciación y compromiso social y político en la necesidad de difundir, mantener y recuperar el patrimonio cultural de los españoles”. Lamentablemente, es la única formación que ofrece algo parecido, aunque se quede en una generalización del todo incompleta e insuficiente.

Interesantes medidas se contemplan también en relación con la digitalización de archivos, mediante un Archivo Digital Nacional y un innovador Plan de Protección del Patrimonio Cultural Español, si bien queda poco definido el alcance y las competencias. Se apuesta por el software libre.

Propuestas parecidas al PSOE encontramos en el campo de la rehabilitación urbana, quizás menos concretas e igual de peligrosas en lo referente a la sustitución del “parque inmobiliario obsoleto” de zonas degradadas de los centros urbanos. Interesante en materia de vivienda es la defensa del mantenimiento de la titularidad pública del suelo destinado a vivienda protegida, haciendo uso del derecho de superficie. Se apuesta también por la rehabilitación.

Especialmente interesantes nos parecen las referencias al modelo de ciudad. A diferencia del PSOE, Ciudadanos goza de la presunción de inocencia, pues no ha gobernado todavía. Se apuesta por utilizar racionalmente el suelo “en función de las necesidades de la población, según un modelo compacto sustentable de acuerdo con las recomendaciones de la Declaración de Río de Janeiro (1992) sobre el medio ambiente y el desarrollo”. Se promoverán órganos técnicos de ámbitos supramunicipal y se fomentará la participación ciudadana, la transparencia y la “participación de los agentes sociales en la formulación del planeamiento territorial”. Se propone la participación, además de las administraciones, de “miembros de la judicatura, asociaciones, colegios profesionales, operadores inmobiliarios públicos o privados y otros colectivos interesados, garantizando que las plusvalías de la actividad urbanística reviertan en la sociedad”. Se defiende, claramente, el modelo de ciudad compacta, manteniendo la escala humana en el diseño urbano, “con el fin de conseguir una ciudad formada por barrios bien estructurados y autónomos, que integren diferentes usos, permitiendo la proximidad entre las viviendas, los servicios comunitarios, los comercios y los centros de trabajo, que favorezca el tránsito peatonal, el uso de la bicicleta y el transporte público, y que evite la segregación social”. Eso sí, “en casos excepcionales, debidamente justificados” se abre la puerta al crecimiento disperso (tenemos experiencia en la generalización de las excepciones) y se revitalizarán núcleos rurales en declive o abandonados, mediante su uso turístico o de segunda residencia. Caben serias dudas sobre esta última propuesta.

Menos novedosa, y algo pobres e indefinidas (más allá de los consabidos conceptos generales) son las propuestas sobre medio ambiente. Destacables las interesantes y atractivas medidas en relación con el urbanismo.

Conclusiones

Entre todos. El domingo. Por la noche.

Conferencia de D. Federico Aznar sobre los bienes de las parroquias de la Diócesis de Barbastro-Monzón y el Monasterio de Sijena (Huesca)

Conferencia de D. Federico Aznar sobre los bienes de las parroquias de la Diócesis de Barbastro-Monzón y el Monasterio de Sijena (Huesca)

Sentencia definitiva de la Nunciatura Apostólica 28 de abril del 2007, folleto regalado a los asistentes. Historia de un largo litigio fundamentado en derecho canónico. En el centro Joaquín Roncal de Zaragoza tuvo lugar el viernes día 29 de febrero de 2008, a las 19 horas, una conferencia del Dr. en Derecho Canónico y catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, el sacerdote D. Federico Aznar, bajo el título, “Los bienes de las parroquias de las diócesis de Barbastro-Monzón en depósito del Museo Diocesano de Lérida”. Dado el interés de la conferencia, la APUDEPA estuvo presente. La conferencia estuvo acompañada de un animado debate del que haremos alguna referencia.

Aznar fue miembro de la Comisión de Expertos creada por la Nunciatura en 1997 para estudiar el litigio de los bienes del Aragón oriental en relación con las nuevas demarcaciones de las diócesis de Barbastro-Monzón y Lérida y en consecuencia el litigio entre obispos, representados sucesivamente por sus prelados D. Ambrosio Echeverría, D. Juan José Omella y D. Alfonso Milián, por Barbastro-Monzón en la provincia de Huesca, y D. Ramón Malla y el actual D. Xavier Salinas (administrador apostólico), por la diócesis de Lérida, sin olvidar el beligerante posicionamiento del Museo Diocesano y Comarcal de Lérida, en donde se hallan depositadas las 113 piezas, y la Generalitat de Cataluña que también cumple su papel. Una historia apasionante en la historia del derecho canónico pero desesperanzadora al ver que los bienes materiales enfrentan voluntades en la alta jerarquía católica. En otras palabras, un hecho inaudito que tendría que haberse resuelto con la sentencia definitiva del 28 de abril del 2007: “Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. Decreto Definitivo. En el Nombre del Señor Amén”. Texto que se repartió gratuitamente a los asistentes en la sala Roncal de la CAI, “Bienes de la Franja. Diez Años de litigios (1998-2007)”, publicada por el Centro de Estudios Sociales de Acción Social Católica de Zaragoza. Como vino a comentar el ponente en la segunda parte de su intervención, lo normal hubiese sido que, ante su desobediencia contumaz al Vaticano, el obispo de Lérida, D. Ramón Malla, hubiese sido fulminantemente destituido, o trasladado, pero no ha sucedido por cuestiones que no se llegan a saber bien o no han trascendido. Quede claro que esto no lo dice Apudepa, Dios nos libre, sino el ponente y con él coincidieron otros ilustres religiosos como tendremos ocasión de comentar más abajo.

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Hizo el acto de presentación de Aznar el abogado Guerrero Peirona, también aragonés, que glosó con admiración y cariño la figura del ponente. El catedrático impartió su conferencia bajo el título: “Los bienes de las parroquias de las diócesis de Barbastro-Monzón en depósito del Museo Diocesano de Lérida”. Comenzó el catedrático de forma distendida en relación a la rivalidad entre vecinos, La Almunia-Ricla, de donde ambos, Aznar-Peirona, son hijos naturales. Las primeras palabras las dedicó Aznar al reportaje de Informe Semanal que se había emitido recientemente por TVE sobre el litigio en cuestión aludiendo con rotundidad las afirmaciones falsas insertadas en el mismo:

1. El obispo Messeguer como mecenas

2. El antiguo Museo Diocesano como lugar apropiado para la función museística

3. Las palabras del consejero de la Generalitat de Cataluña al afirmar que las autoridades aragonesas no querían dialogar.

Las tres afirmaciones son falsas, apostilló Aznar.

1995. El origen del litigio es de 1995 porque hasta entonces la franja oriental pertenecía a la diócesis de Lérida y a partir de esas fechas las parroquias pasaron a la diócesis de Barbastro-Monzón. Pasaban las parroquias con todas sus propiedades lo que suponía la vuelta de los bienes materiales de Lérida a las parroquias correspondientes. En cuanto se pusieron a dialogar –comentó el Dr. Aznar- D. Ambrosio Echeverría y D. Ramón Malla no se pusieron de acuerdo y tuvo que intervenir la Nunciatura. El arzobispo de Barbastro-Monzón, Don Ambrosio, solicitaba todos los bienes de las parroquias incluidas unas piezas artísticas que están en depósito en Lérida.

1996-1998. Una Comisión de cuatro miembros de expertos, entre las que se encuentra el conferenciante, estudia el litigo y en esa primera comisión todos estuvieron de acuerdo, salvo el representante de Cataluña, en que la diócesis de Lérida no tenía ningún título legítimo para la propiedad de las piezas. Esa decisión fue confirmanda por el Nuncio del Vaticano en España, Lajos Kada, dos años más tarde. Había que ejecutar el decreto y para eso sólo había que probar que las piezas se habían comprado legítimamente. Hizo D. Federico referencia a la figura de D. Carmelo de Diego Lora (de Navarra, eminente jurista, miembro del Opus Dei) que fue nombrado y recusado por la diócesis de Lérida, pero el conferenciante hizo hincapié que ser del Opus Dei no era motivo de recusación, es decir –matizó- hubo una maniobra dilatoria, una y otra vez.

2007. En abril del 2007 se dicta el importantísimo decreto de la Nunciatura Apostólica ya con la decisión definitiva de la devolución de los citados bienes a las correspondientes parroquias aragonesas. Desgranó Aznar las razones que avalan que estos bienes son del Aragón oriental:

· 1996, documento de D. Ramón Malla. Consta que casi todas las piezas fueron dadas con una contraprestación, pues el obispo (Messeguer) acogía la pieza y daba una cantidad para reparar la iglesia.

· 1996. No consta la entidad del Museo Diocesano de Lérida.

· Ni el obispo ni el párroco eran los propietarios de los bienes –son las parroquias- pues para ello el obispo hubiese tenido que pedir permiso a la Sede Apostólica del Vaticano; tampoco el paso del tiempo da al obispo leridano legitimidad en la propiedad de los bienes. También argumentó el conferenciante que los párrocos no podían solicitar –reclamar- los bienes porque el propio obispo hubiese removido a su representante de la parroquia. En consecuencia, los bienes no estaban a título de propiedad sino depositados y al final lo que se ha demostrado es que la diócesis de Lérida no había adquirido legítimamente esas piezas. Del resto se desconoce exactamente su procedencia. La propiedad pertenece a las parroquias, dejó claro Aznar, y el obispo de Barbastro Monzón actúa como portavoz y el de Lérida como depositario, tres conceptos que consideramos importantes y que conviene tener claro. Aludió Aznar a que hubo un abogado que decía que había un complot anticatalanista alegando para ello a tres circunstancias (“patas” le llamó D. Federico):

- La Conferencia Episcopal. Y en concreto la figura de D. Elías Yanes que fue durante esos años Presidente de la Conferencia Episcopal. Pero éste nunca dijo nada al respecto y tampoco lo hizo el entonces ministro de Justicia, el actual alcalde de Zaragoza Sr. Belloch. Ironías de la vida, añadimos nosotros.

- El Opus Dei, pero ya se ha dicho antes que D. Carmelo de Diego Lora fue recusado por el obispo de Lérida por pertenecer a esa congregación.

- El Vaticano. En concreto, en relación al Tribunal de la Signatura Apostólica, se ha llegado a recusar al presidente de este tribunal (que es el equivalente a la vía contencioso administrativa civil). El obispo Malla alegó que esto es producto del nacionalismo aragonés. Para Aznar cuando ellos hablan de consenso y diálogo es porque los bienes no son suyos. Su planteamiento es el siguiente:

- Propiedad: la diócesis de Barbastro-Monzón

- Uso: la diócesis de Lérida

Han presentado una demanda ante el Tribunal de la Rota que es inferior que el de la Nunciatura pero no se sabe si se ha aceptado o no aunque lleva en curso un año y pico. Se ha terminado jurídicamente.

SIJENA

Pasó el ponente a continuación a hablar de Sijena matizando que esa misma mañana había tenido un encuentro con los miembros de la Comisión de Patrimonio Cultural, a los que impartió una conferencia. Sijena, dijo, perteneció a la Orden femenina de Hospitalarias de San Juan de Jerusalén. Monasterio fundado por una reina de Aragón (Doña Sancha, esposa del rey Alfonso II de Aragón). En 1972 quedaban 3 monjas que se trasladaron a Barcelona (Valldoreix). Jurídicamente el Monasterio no estaba suprimido y era la administradora la Madre Superiora del Convento de Barcelona. En 1983/84 se hizo la primera venta de bienes del Monasterio y tenía que haber un perito independiente. En este caso, el perito y tasador fue la Generalitat de Cataluña.

En 199… fue la segunda enajenación que está recurrida por el Gobierno de Aragón. Los bienes de Sijena están repartidos en Zaragoza, Lérida y Barcelona y son propiedad del Monasterio. Antes había cinco monasterios sanjuanistas, hoy sólo queda uno en la provincia de Álava con cinco monjas muy mayores y el resto están vacíos. Cree Aznar que se va a solucionar por cronología, porque todas ellas están en la tercera y cuarta edad, y entonces pasará la propiedad a la diócesis de Barbastro- Monzón.

CONCLUSIONES

La Santa Sede ha dado la razón a Aragón a la diócesis de Barbastro Monzón. Esta navidad aparecía un trivial de Cataluña que fue denunciado porque aparecían tierras que eran aragonesas, del Aragón Oriental, y otras que no lo eran, como Valderrobles. Ellos creen, piensan que la franja oriental de Aragón es de ellos tanto a nivel político como de la iglesia porque ha enajenado todo un patrimonio en un museo Comarcal y Diocesano y esto es inconcebible por cuanto los bienes de la iglesia han pasado a un museo civil. El obispo Malla lo consultó al vicario judicial y éste le contestó que lo tenía que devolver. Nunca más le volvió a consultar. Malla con la creación del Museo ha enrarecido el tema. Destacó, también, que ha habido lentitud, pasividad para hacer cumplir las decisiones.

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Una vez concluida la conferencia empezó la segunda parte de turno de palabras pero, antes de pasar al mismo, Aznar espetó la pasividad de la sociedad aragonesa, en definitiva, “que no ha hecho nada”. De alguna manera, Aznar defendió la postura de la Diputación General, cuando se piensa “que lo haga la DGA, hombre tiene otras cosas que hacer”, espetó textualmente. A renglón seguido salvó de la quema a los medios de comunicación, dejando claro que salvo ellos nadie había hecho nada. Puso como ejemplo al obispo Carranza en el siglo XVI en el sentido de que cuando llegó su sentencia exculpatoria, Carranza ya había muerto. Carranza, murió antes de alcanzar justicia.

-Hubo turnos de palabras y el debate estuvo animado. Habló un becario, Manuel Millán, que trabaja con el profesor Javier Ferrer, de la Facultad de Derecho, y que se están ocupando de los Bienes de la Franja por encargo del Gobierno de Aragón. Le preguntó por la catalogación que ha hecho Cataluña sobre bienes que no son suyos pero que no ha hecho el Gobierno aragonés. Aznar le dijo que la catalogación era secundaria y volvió a mediar a favor del Gobierno de Aragón y de la Consejera Eva Almunia. También aludió a que no se hagan los pobres en la diócesis de Barbastro-Monzón porque no lo son. Si fuese al revés los bienes ya estarían aquí, espetó.

-También tomó la palabra con buenas razones y voz potente Marga Torrejón, presidente de la Asociación ANABAD, que tuvo a bien citar a Apudepa por su actitud en defensa de los bienes que nos ocupan.

-Una representante de Apudepa le recordó al ponente que si la sociedad no había intervenido más era por las consignas continuadas del Gobierno de Aragón de que se trataba de un asunto eclesiástico en el que no debíamos inmiscuirnos. También le dijo que no era cierto que la sociedad aragonesa hubiese permanecido callada como él aseguraba y que Apudepa en 1997 hizo un llamamiento público con representantes de partidos e iglesia en una sesión que tuvo lugar en el paraninfo Universitario con el título, “Sijena, una cuestión de todos” y también hizo ver su extrañeza por defender Aznar la postura de la Consejera de Cultura de Aragón, Eva Almunia, que había llegado en relación al tema de Sijena a “mantener encuentros” con monjas ya fallecidas, tal y como se ha demostrado. Le recordó al respecto el pasmo de las Cortes de Aragón ante el bochornoso asunto. Aznar se defendió diciendo que había dicho lo mismo durante la etapa del PP que en la del PSOE y la representante de Apudepa le dijo que era muy fácil estar con el poder. Hubo más palabras, como la de una señora que le recordó al catedrático que personalmente había recogido más de 500 firmas a favor de la devolución de los bienes aragoneses cuando se solicitó por la prensa. Alguien de la sala le dijo que ni obispo ni nada, que proceda la policía judicial, como había procedido en los “papeles de Salamanca”. Vuelve a surgir el tema de la pasividad por parte del experto en derecho canónico.

-Tomó la palabra el canónigo D. Juan Antonio Gracia Gimeno, doctor en Teología por la Universidad de Salamanca, Doctor en Historia de la Liturgia por la Universidad de París y Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha escrito mucho en prensa sobre los Bienes de la Franja (Heraldo de Aragón) y un compendio magnífico de sus estudios es su libro, “La Nueva Diócesis Barbastro-Monzón. Historia de un proceso” (que abarca hasta el año 2001), cuya lectura recomendamos. Gracia pasó cuentas al silencio de la Universidad y de su profesorado, de la Real Academia de Bellas Artes de Academia de San Luis de Zaragoza, del estamento eclesiástico en general, pero habló elocuentemente porque estaba de acuerdo con el papel desempeñado por Apudepa a favor de los bienes a partir de un artículo publicado en el diario La Vanguardia en 1997. Opina el canónigo pilarista que los bienes no volverán jamás y pregunta “¿de verdad Roma quiere que los bienes vuelvan a Aragón?”. Dijo que Tarancón parecía tener tortícolis, mirando hacia otro lado, y que los obispos hacen lo que dice el Vaticano. A mí me sorprende –decía- la actitud del obispo de Lérida y piensa que hay alguien desde muy arriba que lo apoya. ¿Cómo puede ser tolerada esta desobediencia?

Aznar le responde que la justicia de la iglesia es muy peculiar y apostilla entre dientes, “si es que es justicia” (sic). También opina que se ha tardado tanto tiempo porque se quería consensuar, luego viene lo de la Nunciatura pero no hay la presión que debiera haber y acaba diciendo que si un obispo comete un delito al obispo se le traslada inmediatamente a otro sitio (eso lo acabamos de ver en prensa estos días con un cura de Zaragoza, el de San Gregorio que casaba a destajo en bodas pactadas. Ha sido trasladado de inmediato).

-Finalmente, otro canónigo, cuyo nombre desconocemos, opinó que no solo era un problema religioso sino también político. “Dudo que la Congregación de Obispos se encuentre con libertad porque le ha podido llegar una orden de la Secretaría de estado”, afirma. Desde su punto de vista “El obispo Malla propugnó una solución, un acuerdo. Sólo ha querido ese acuerdo y Roma también y el Vaticano llegará a un “acuerdo” entre Obispos. ¿El obispo aragonés será el propietario, las piezas se quedaran en Lérida? Tiempo al tiempo.

Desde el Blog de APUDEPA solamente podemos añadir a la interesante conferencia, que nos parece un insulto a la verdad aludir a la supuesta “pasividad de la sociedad civil”. La sociedad civil ha reclamado firmemente el retorno de las piezas. La prensa, los partidos políticos, las Cortes y asociaciones como APUDEPA o plataformas como Emigrarte han alzado la voz continuamente, pese a los constantes intentos del Gobierno de Aragón por desmovilizar (en todos los sentidos). Nosotros nos preguntamos: ¿apoyaría el Gobierno de Aragón una manifestación organizada por APUDEPA?